ENTRE LADRONES Y
CARADURAS
TATO BORES TENIA RAZÓN
Para realizar un análisis de la situación
actual en la Argentina
debemos dejar en claro determinadas premisas.
Primero, estamos ante el gobierno mas
corrupto de la historia; lo que significa que la población ha permitido el
avance de la corrupción hasta los insólitos niveles actuales que han superado
los que son moneda corriente en tiranías del Africa negra. Aquí hay que hacer
una aclaración, hay dos tipos de corrupción administrativa, la de la comisión y
la de los grandes negociados. Nosotros estamos en el estadio mas alto de este
segundo nivel. Para quienes tenemos años de experiencia, jamás imaginamos que
se podía llegar a esta situación con el consentimiento de la población.
Y aquí viene la segunda premisa; la
tolerancia; en la minoría de los casos por impotencia y en la mayoría por
complicidad. Por qué sostengo esta posibilidad? La respuesta la tenemos
doscientos años atrás. En la época de la Revolución de Mayo, el 80% de la población de
Buenos Aires; rico o pobre; blanco, mestizo o negro; con uniforme o sin él; con
sotana o sin ella; criollo o extranjero, tenía vinculación con el contrabando.
Prueba de ello es la Primera Junta ,
un monumento a la transa; allí estaban representados el Poder Militar, el
Clero, los comerciantes ingleses, los comerciantes españoles, la aristocracia
y la burguesía administrativa. Que ha cambiado hoy; a cuántos le interesa el
cambio de las cosas? Porque setenta y cinco mil millones de pesos en subsidios
abarcan a todos o no estábamos con la cola entre las manos cuando nos dijeron
que iban a sacar los de los servicios. La burguesía empresarial quiere que se
los quiten? La población de menores recursos no quiere trabajar porque le
subsidian todo. Además, cuantos tienen su currito o changa sobre el sueldo;
cuantos pagan impuestos y que pagan; cuántos viven de la droga? En síntesis;
cuantos quieren realmente que cambien las cosas?
Nos han tendido una trampa. Ahora bien, que
hace el 20% restante, pagar los impuestos como los giles de la cuadra para que
subsidien al resto y no nos brinden siquiera seguridad; un derecho básico. Hace
doscientos años, esa minoría se movilizó, convivió con la mayoría pero creó
una nación. Lo peor de una sociedad no es la corrupción de los deshonestos,
sino la pasividad de los honestos.
La tercer premisa es que este gobierno,
además, es el mas mentiroso del planeta. Por ejemplo, blanquea el mas
impresionante negociado que le cuesta al país una cifra similar al 15% de su
deuda externa y lo transforma en una gesta patriótica. Porque digamos bien que
pasó con Y.P.F.
Todo comenzó con el asesinato del primer
presidente de la empresa privatizada, el Ingeniero Estenssoro que trataba de
crear una empresa petrolera multinacional con sede en la Argentina. Luego
de su muerte se hizo cargo Repsol, que giró al exterior mas allá de las
ganancias; algo así como once mil millones de dólares y todas las obras que
hizo fueron tomando deuda (alrededor de veinte mil millones). Si tenemos en
cuenta que no invirtió lo necesario se deduce que giró como utilidades parte de
esos préstamos. Es decir, estamos ante un vaciamiento gigantesco. A esto
debemos sumar el negociado de los Kirchner con sus testaferros, los Esquenazy,
a quienes, gratuitamente les cedieron el 25% de la empresa a pagar con las
ganancias; el mejor negocio del mundo. Pero para que sea aún mejor se llevaron
las ganancias sin pagar nada. Un negocio típico de una película de ciencia
ficción.
Hay dos formas de solucionar este problema;
se eligió esta pues es la que permite mayor corrupción por las negociaciones a
llevarse a cabo; tanto con el resarcimiento a Repsol como con los acreedores.
Prueba de este arreglo con los españoles es que se pone como excusa el
auto abastecimiento cuando Y.P.F. controla solo el 35% del mercado y la medida
confiscatoria no toca el 65% restante.
Debemos tener en cuenta que tratamos con
empresarios a los que solo le interesa ganar dinero (no es una crítica, es su
papel en esto); por lo tanto debemos tratarlos y negociar como empresarios; sin
poner sentimientos de por medio; porque en los negocios no existen. Repsol
Y.P.F. era una empresa inviable luego del vaciamiento y el quite de áreas de
explotación. Por lo tanto estaba a un paso de ir a la quiebra. Pregunten a
contadores y abogados especialistas en quiebras cuando es el momento de hacer
la oferta; y le responderán que es cuando la empresa quebró porque el juzgado
a cargo se encarga de limpiar el camino y poner el precio mas bajo; casi de
remate.
Aquí se debería haber potenciado ENARSA;
entregarle las zonas, reactivar la empresa y comprar la quiebra de YPF; nos
salía muchísimo mas barato y los problemas eran de Repsol.
Se eligió el mismo sistema que con
Aerolíneas; es decir nos hacemos cargo de todo; hasta de los insultos. Ese es
el camino de la corrupción y de la componenda con los españoles. Después de
comprarla con bonos de deuda externa, desguasarla, vaciarla; de llevarme once
mil millones de dólares; que le den cuatro o cinco mas no está mal.
Además si quiebra la empresa debe explicar
a los socios que administró mal una compañía petrolera con el barril a u$s 100.
De este modo paga una coima para que otros se hagan cargo.
Tratar con un corrupto y cebado es lo mas
fácil que hay; cuando ve la plancha con los dólares no le importa nada, se
ciega sin medir las consecuencias.
Esto fue siempre así en todo el mundo.
Cuando una empresa es rentable crean las condiciones para que se privatice;
pero cuando deja de serlo, la entregan y
que otros se hagan cargo de las pérdidas. Esto solo se puede hacer cuando hay
corrupción.
El último tema que no se puede obviar es la
hipocresía rayando el mas grande caradurismo. Y.P.F. se privatiza por la
intervención de Néstor Kirchner que en ese tiempo presidía la Organización de
Provincias productoras de Hidrocarburos y en cuarenta y ocho horas convenció a
todos los diputados de esas provincias para que voten a favor, ya que Menem no
reunía la mayoría. A raíz de eso recibe los u$s 600.000.000 que se lleva al
exterior. En estos mas de ocho años de gobierno kirchnerista se produjo el
vaciamiento sin que dijesen una palabra; le regalan el 25% a Eskenazy; giran al
exterior la totalidad de las ganancias teniendo un miembro en el directorio de
la empresa.
La
presidente no dijo una sola palabra de todo esto; mas aún, tomándonos el pelo
lanzó: “El soñaba con la recuperación de
YPF”. Ahora el vice ministro de Economía anda por todos lados despotricando
contra la empresa, revelando hechos que el director que tenían dentro nunca le
dijo y ninguno del gobierno se dio cuenta. Mas nos toman el pelo cuando quien
debió controlar todo esto es el Interventor y el vice interventor el mismo que
hoy despotrica y que tiene en su currículum haber sido vicepresidente de Aerolíneas
Argentinas, una empresa modelo que pierde u$s 3.000.000 por día. Por mucho
menos de eso liquidaron los ferrocarriles.
Una cosa es ser corruptos, otra es ser
hipócritas, otra es ser caraduras y otra peor es cagarse en la gente.
La mentira que viene es mas grande aún.
Para reactivar Y.P.F. se necesitan cuatro mil millones de dólares de arranque
y para explotar Vaca Muerta, ese yacimiento que tanto habla la Presidente ; según el
Secretario General del Sindicato de Petroleros, para empezar hay que invertir
doce mil millones. Nadie tiene ese dinero en el país; en las condiciones
actuales de la Argentina
y el mundo solo la puede traer quien quiera pescar en río revuelto y no para
prestarla, sino para asociarse haciendo un aumento de capital y con ese valor
el Estado Nacional vuelve a tener la minoría en la empresa. Linda paradoja,
no?.
Ahora aparece la Empresa Norteamericana
de Rockefeller como una de las posibilidades ofreciendo explotar los
yacimientos. Ya ni las formas se cuidan. Cristina presenta la expropiación al
día siguiente de la reunión con Obama; cuando Hilary Clinton se muestra esquiva
y fría con el representante español en México.
El acuerdo con Estados Unidos que provocó
el golpe liberal posterior a la reunión del G20 en Niza a principios de año nos
hace volver a fojas cero como en 1955.
Si, por el contrario, el gobierno decide
buscar el dinero en el país, solo le queda repetir la mas trágica de las
historias recientes. No tengo la menor duda que esa alternativa da vuelta por
la cabeza de mas de uno.
El pueblo argentino hizo un pacto con el
diablo; mientras nos permitan consumir hagan lo que quieran; en tanto ellos van
por todo o por todos los sitios donde haya corrupción.
Y saben lo que están haciendo?, lo mismo que
puede hacer cualquier in-consciente de consumir pagando el mínimo todos los
meses con la tarjeta de crédito hasta que un día no puede mas y pierde todo.
Algo parecido hace el gobierno con el
agravante que para pagar ese mínimo roba de todos lados; lo peor es del Ansess
pagando miserias a los jubilados.
Pero, pensándolo bien; todo país tiene el
gobierno que se le parece; y estos son los típicos argentinos.
Como decía el inefable Tato Bores,
“Vermouth con papas fritas y good show”; lo demás no interesa.
14-01-2014