El
1974, Perón echó a los Montoneros de Plaza de Mayo; es visceral el odio
que los integrantes de esa agrupación tienen al viejo líder. Firmenich, en
declaraciones a la prensa manifestó que “Perón los hizo subir y después les
sacó la escalera”.
Antes de seguir veamos
quienes son estos muchachos; la juventud maravillosa.
Tuvieron su debut en el
secuestro de Aramburu que no fue otra cosa que una operación de un sector del
ejército a fin a Onganía para neutralizar un posible golpe de estado liberal
cuya cabeza visible era el líder de la Revolución Libertadora.
Es decir su presentación en sociedad es en un plan del sistema.
Cuando el imperialismo
decide intervenir en Latino América introduciendo el terrorismo como elemento
de presión; se convierten al stalinismo colaboracionista y comienzan a sabotear
el gobierno constitucional de Perón. Una vez que lograron el objetivo, trabajan
junto al Proceso para llevar adelante la purga ideológica entregando a sus
compañeros.
La cúpula de Montoneros
entrega cuadros al 601 de inteligencia que se convierten en dobles agentes.
Firmenich era bien reconocido por los servicios norteamericanos por el modo que
ayudó a militares a justificar el golpe de estado y la toma ilegal del
poder; su contacto era el Coronel Alberto Valín.
Hay certificados varios
viajes de Massera a Paris donde se reunió con Firmenich para entregarle
dinero. Existen fotos y testigos cuando el marino le entrega un millón de
dólares. También se reunió en Punta del Este con varios montoneros. Quien
quiera informarse bien le recomiendo lea en el Juicio a las Juntas cuando se
trató la desaparición de Elena Holmberg.
Había que despejar el
camino de militantes inquietos y concientizados con la causa. Por ello arman la
contra ofensiva de 1979 y 1980 donde entregaron a los compañeros que habían
logrado salvarse de la represión y que vivían en Europa o México. Los
guerrilleros que ingresaban al país eran detenidos con una celeridad increíble;
al día siguiente o a lo sumo seis.
El E.R.P. estaba
negociando la unificación con Montoneros en un nuevo grupo llamado Organización
para la Liberación
de Argentina. Los Montos financiaban y prestaban apoyo logístico para la salida
de Santucho y su pareja Liliana Delfino hacia La Habana , ya que estaba
cercado y sus fuerzas casi destruidas. Santucho fue hallado varias horas antes
de encontrarse con Firmenich. Los militares sugieren a través de sus
informantes y el movimiento guerrillero, por sus infiltrados; que fue entregado
por el mismo Firmenich o un alto jefe montonero.
Otro símbolo de esa
juventud maravillosa es el ex canciller Rafael Bielsa. Este señor trabajaba
desde 1974 en la justicia de Rosario. Fue a-presado y torturado en 1977 en “El
Castillo” o “El Fortín”; centro clan-destino cerca de Rosario, donde casi no
hubo sobrevivientes. Ese mismo año por orden del Ministro de Interior, General
Albano Harguindegui, fue liberado y facilitado su ingreso a España; desde donde
regresa en 1980 y hasta 1981 trabaja para la Comisión de Ordenamiento
Legislativo del Poder Ejecutivo Nacional; al año siguiente se desempeña,
primero como asesor en la
Subsecretaría de Asuntos Legislativos del Ministerio de
Justicia de la Nación
y luego en un cargo informático del mismo ministerio.
Trabajó para
quienes lo torturaron y para rematarla, en 1983 fue contratado como asesor para
un proyecto de Informática en Chile, bajo el gobierno de Pinochet. Para
demostrar la fortaleza de sus convicciones, tenemos que trabajó para Videla, Viola,
Galtieri, Bignone, Pinochet, Alfonsin, Menem, De la Rúa y Kirchner.
Otros grandes
representantes de la juventud maravillosa son la jueza de la Suprema Corte ,
Carmen Argibay y el Procurador General de la Nación , Esteban Righi; ambos están como desaparecidos
en el libro de la CONADEP ,
al igual que centenares de desaparecidos aparecidos, muchos de ellos
regresaron a este mundo durante el terremoto de México.
Ahora bien, esta
juventud maravillosa, con nuestra madre espiritual, Hebe de Bonafini, a la
cabeza durante treinta años le dijeron a los jóvenes que ellos se levantaron en
armas contra la dictadura, en 1976; cuando en realidad voltearon un gobierno
constitucional.
Una cosa que nunca
dijeron es que el 90% de los desaparecidos no eran de armas llevar; sino
docentes, periodistas, artistas, delegados gremiales, etc. Es decir gente que
no usó la violencia y que la mayoría fueron entregados por sus compañeros que
pintaban una cruz negra en el domicilio para que los grupos de tareas supiesen donde
tenían que detenerse.
Pues bien, esa juventud
maravillosa es la que hoy está en el gobierno y ha fabricado un héroe; el
paladín de la igualdad y la justicia cuando el 70% del crecimiento desde 2003
fue a parar al 30% mas rico; el defensor de los derechos humanos de un solo
lado, como si los 4.500 muertos por ataques subversivos no cuentan para nada y
que, además, jamás condenó ninguno de los aberrantes hechos de inseguridad que
azotan al país. El que sacó la nación desde el precipicio cuando mal o bien,
eso lo hizo Duhalde con Lavagna. El que luchó contra la dictadura desde su
puesto de combate dejando gente en la calle ejecutando hipotecas efectuadas con
la nefasta circular 1050 sancionada por Martínez de Hoz durante el gobierno de
Videla.
El
que no podía justificar su crecimiento patrimonial desde que comenzó a ejercer
el poder como intendente de Río Gallegos, fondos de Santa Cruz incluidos.
Quien crea inoportuno
hablar mal de un muerto; le aclaro que lo hago porque a ese muerto lo usan como
estrategia para volcar todo su odio a Perón y el Justicialismo creando una
figura que lo supere dentro del mismo partido, pero que responde al ala de
izquierda y que la población identifica como Montonero; es decir, de esa
juventud maravillosa.
La venganza de Ezeiza,
de las palabras de Perón luego del copamiento de Azul, de echarlos de la plaza;
está siendo llevado a cabo. Pronto viviremos en el país Kirchner, con su nombre
en las rutas, en las calles, en los aeropuertos, en las escuelas, en las
terminales de ómnibus y donde se le ocurra a esa camada de mal paridos que
tanto daño le han hecho a la nación; cuya única ideología es el odio y la
venganza y hacer la mayor cantidad de negociados posibles.
Miente, miente, que
siempre algo queda, decía Goebels, a cargo de la propaganda nazi; y los mejores
alumnos son estos stalinistas colaboracionistas del imperio que están
entregando la nación a las multinacionales mineras.
“Rucci traidor,
saludos a Vandor”; le gritaban los Montoneros a Perón
mientras abandonaban la plaza. Ese disparo al corazón fue mortal para el
general. El golpe de gracia se lo dieron mientras tomaban la Diagonal : “Que
boludos, votamos una muerta, una puta y un cornudo”. Demasiado para un
cuerpo cansado.
Quienes fuimos testigos
de esa tarde sabíamos que no había retorno; el tiempo nos dio la razón. Al
observar quienes integraban este gobierno nos percatamos que se repetía la
historia.
No acostumbramos a
lamentarnos por lo acontecido. No nos interesa la venganza, solo tenemos en la
mente la reconstrucción de la nación.
Nuestro objetivo es el
futuro, ahí está la diferencia.
02-09-2015