LAS LOGIAS INTERNACIONALES EN LA POLITICA ARGENTINA

LAS LOGIAS INTERNACIONALES EN LA POLITICA ARGENTINA
LA MASONERIA EN ARGENTINA
       Varios de nuestros líderes nacionales fueron masones, desde San Martín a Rivadavia, desde Mitre a Sarmiento, y desde Yrigoyen a Perón. También Perón fue el primer político argentino en alzar su voz contra las manipulaciones de la masonería y otras sociedades internacionales de todo tipo, que controlan por lo bajo tanto al capitalismo como al comunismo, tanto a los que son de derecha como a los que son de izquierda. Todos están controlados por la masonería y la sinarquía internacional, denunció el General en 1968, que por encima de los gobiernos e imperialismos, nos dominan y explotan.
     Y por eso su último gobierno fue controlado por varios masones como Cámpora (primero) y López Rega (después), por eso algunos dicen que apuraron su muerte (como apuraron la de Hugo Chávez, que también parece fue masón), por eso el gobierno militar del Proceso que le sucedió fue masón (con Massera, Viola y Suárez Mason entre otros), y por eso le habrían cortado las manos a su cadáver embalsamado, en un ritual masónico (así como habían secuestrado y violado el cuerpo embalsamado de Evita).
    “El verdadero enemigo, la élite organizada en la masonería, una secta satánica inter-nacional que controla nuestra vida política, cultural y económica con perspicacia mágica. Sus petulantes símbolos están por todas partes; en el Gran Sello de los EE.UU, en los logos de innumerables empresas, la ONU. Todos los políticos que tienen éxito son masones, incluyendo a Bush, Obama, Clinton y McCain. No plantean una seria oposición. Trabajan para el cartel de la banca internacional, con la ayuda de un pequeño ejército de títeres que pueden ser o no masones, pero que sin duda saben cómo mantenerse en su bien remune-rado trabajo. El gobierno mundial, “el Nuevo Orden Mundial" es el objetivo de la masonería. Se alcanzará mediante un "proceso dialéctico" de guerras fingidas, operaciones encubier-tas, lavados de cerebro, propaganda, calumnia y coacción… El Nuevo Orden Mundial masónico representa la traslación de un monopolio económico a un monopolio político, social y cultural.” Henry Makow
     Hoy en Argentina tenemos una oposición peronista, y un gobierno que cuenta con varios peronistas en sus filas. Periodistas y referentes sociales que viven confrontando; pero este enfrentamiento podría ser ficticio, y manejado por la Masonería. Es decir que para el circo televisivo y mediático se pelean los de canal 7 y Página 12 contra los de Clarín y canal 13, y también se pelean Cristina y Macri, pero todo esto pudo haber sido planeado por el Imperialismo Anglosajón. “Los ingleses, que no son ciegos, enfrentan a la evolución conformando su “democracia liberal” por evolución dirigida, porque ellos no son partidarios de la revolución violenta ni profunda. La solución la han buscado mediante la formación de dos grandes partidos, uno de izquierda y otro de derecha, ambos manejados desde la central masónica; en otras palabras, un solo partido dividido en dos alas, pero manteniendo las formas básicas del demo liberalismo, pero sólo para la exportación”.
     Cristina y Macri se pelean para las cámaras, pero cuando se trata de arreglar neolibe-ralmente con Monsanto, las mineras u otras trasnacionales, siempre a favor de las Leyes terroristas del Imperio, y con el mismo Vaticano y el Papa, ahí se ponen de acuerdo: y nos llenan la ciudad y el país de policías y militares y más represión.
     El Gran Maestre de la Masonería Argentina, Domingo F. Sarmiento decía que debíamos seguir a los norteamericanos, parecernos a ellos, copiarlos. Y lo hemos hecho hasta el punto de ser una semi colonia norteamericana, y nuestra política copia a la yanqui (desde la redacción de la Constitución de 1853, como dijo Jauretch); y estos “han organizado dos partidos de derecha que les permite mantener su sistema plutocrático y sostener teórica-mente una simulación democrática para engañar a los tontos que tanto abundan en la política o estimular a los sinvergüenzas, que también abundan”. Eso es lo que tendríamos en la Argentina, dos partidos de derecha (el modelo yanqui), o uno descaradamente “liberal” y otro más “progre” (el modelo inglés), el Pro y el K, ambos neoliberales, ya que como dice el historiador Pablo Pozzi: “los K son una continuación del neoliberalismo y llevan adelante una política profundamente reaccionaria, encubierta en un discurso progresista”.
     La Argentina es un satélite del imperialismo yanqui, sumisamente subordinado y obe-diente, encabezado por un gobierno cipayo carente de toda representatividad popular o nacional, que ha entregado sus fuentes de riqueza y su soberanía. Como también dice Raúl Zibechi, el llamado gobierno “nacional y popular” K o neoperonista, en realidad continuó con una política neoliberal entreguista: “El discurso “nac & pop” no aclara que el modelo es mono cultivador y exportador de soja, esquilmador de la gente a través de la minería a cielo abierto y profundiza la desigualdad”. Es un gobierno neoliberal de izquierda “trucho”, según Guillermo Almeyra, ya que “el kirchnerismo se somete a las exigencias de Washington”. Y Carlos Perro Santillán coincide y agrega que: “las dirigencias están enriquecidas, mientras el pueblo sigue empobrecido”, y “la soberanía está totalmente entregada” bajo “una política económica entregada a los intereses extranjeros”.
      Dice José Patricio Maguire, que el secuestro del cadáver de Eva Perón, fue obra de la Masonería. Y que el cuerpo embalsamado de Evita también fue violado sexualmente por un militar masón de alto rango. También fue meado y le cagaron encima. “Luego fue sacado del país, y en complicidad con masones italianos y la mafia enterrados en un cementerio, hasta que, intentando negociar Lanusse con Perón para que éste le cediera los votos en 1973, fue devuelto por intermedio de la Masonería”. Estos masones y mafiosos habrían tenido “la complicidad de la jerarquía católica” (Milá) y “la colaboración del Vaticano” (Nerio Tello), en el secuestro y la violación del cuerpo de Evita.
     También habrían sido masones, pero radicales, los que violaron “la tumba de la familia Duarte de la Recoleta” y cortaron “la cabeza de Juan Duarte, hermano de EVA, fallecido tres años antes” (Maguire). Y por supuesto, también habrían sido masones los que cortaron las manos del cadáver embalsamado de Perón, en 1987. Ya que uno de los rituales de la Masonería es “la amputación de las manos. Lo que se hizo con el cadáver de Perón, enemigo de la Masonería”, dice Maguire. Pero cuán enemigo era Perón de la Masonería, si el propio Perón fue masón.
     Según Benoit, el hecho es que hay muchos testimonios de las “muertes violentas ordenadas por la secta en castigo de las traiciones a los secretos y juramentos masónicos; como también la serie de asesinatos, suicidios, matanzas, ejecuciones sumarias, saqueos, profanaciones de tumbas, necrofilia, sediciones, guerras y revoluciones provocadas o dirigidas directamente por la secta satánica”.
     Maguire dice que “La masonería se encaramó en el gobierno de la Revolución Libertado-ra. La Libertadora fue un gobierno títere pro imperialista, y netamente masónico: los militares golpistas Isaac Rojas y Pedro Aramburu eran masones, y “todo el gobierno libertador era masónico”. Por otro lado no debe sorprendernos que gobiernos masones de derecha volteen a gobiernos masones de izquierda: en Latinoamérica pasó en Nicaragua, y definitivamente en Chile. Como cuenta el mismo masón Emilio Corbiére en “La Masonería, Política y Sociedades Secretas”: el guerrillero Augusto César Sandino era masón, y aunque no era gobierno, era el hombre más poderoso de Nicaragua, y como su guerrilla popular había derrotado a los marines yanquis, fue asesinado por el masón pro imperialista Anastasio Somoza. En Chile el masón de izquierdas Salvador Allende, fue volteado por el masón y General pagado por la CIA, Augusto Pinochet, asociado y protegido por los masónicos Imperialismos anglosajones.
     Sin dudas Perón fue masón. Desde cuándo es el tema. Quizás se refugió en la España del Generalísimo Francisco Franco, que era enemigo de la Masonería, porque él todavía no lo era. Lo que si es seguro es que en su exilio español, Perón fue iniciado por Licio Gelli, en la logia masónica italiana P2, en junio de 1973, y le concedieron el Grado 33 del Rito Escocés: “Perón era masón, yo lo inicié en Madrid”, dijo Gelli en una entrevista del diario Perfil. Perón le devolvió el favor y en septiembre de 1973 condecoró a Gelli con “la Orden del Libertador San Martín”, la máxima condecoración argentina, en Buenos Aires.
     ¿Quién era Gelli? Era “Gran Maestro de la Logia P2, del Gran Oriente, Italiano y al mismo tiempo, Maestre de la Gran Logia Oriente Italiano” (Guillermo Landera), y a la vez miembro del grupo de narco políticos y narco empresarios multimillonarios (como denunció Daniel Estulin) conocido como el Club Bilderberg, que manejan la agenda del Nuevo Orden Mundial. También Gelli había estado en los servicios secretos nazis de Hitler, durante la segunda guerra mundial; y así como en los ´70 apoyó a Perón y la dictadura militar argenti-na, apoyó después a la dictadura militar uruguaya (Ballestrino, Arregui, Nuñez, Queirolo), y paraguaya (al neonazi Stroessner); y también al masón yanqui y actor de Hollywood: Ronald Reagan, en su carrera política, en los años 80.
     Perón se hace masón con Gelli, en España, a través de López Rega. Y la Masonería así parece le ata las manos que después le cortarían: y lo rodearon de “masones y traidores”: López Rega y Massera, entre otros. De hecho la Masonería controlaría el último gobierno de Perón: primero colocaron al masón Cámpora. Ya habían puesto al masón López Rega como su mano derecha (y a Gelli, Lastiri, Savino, Vignes, Valori y tantos otros masones alrededor). Después “quizás también le apresuraron su muerte” (Landera). Y finalmente la Masonería estaría involucrada en el golpe a Isabelita, con masones como Massera, Jorge Rafael Videla, Orlando Agosti, Roberto Viola, y Carlos Suárez Mason a la cabeza (como salió publicado en Perfil y en otros medios), poniendo otro gobierno títere militar pro imperialista de derechas. Y después tenemos la vuelta la democracia con el masón radical, Raúl Alfonsín, tras la derrota con el Imperio Anglosajón Masónico en Malvinas.
     “Nada se hace sino por procedimientos inconfesables, desde el asesinato de un Presidente hasta la ocupación violenta de una pequeña república que no quiere entregar su azúcar”. El capitalismo y el comunismo son dos fuerzas aparentemente contrapuestas, pero en realidad de verdad, perfectamente unidas y coordinadas para sus actividades de dominio y explotación”, y controladas por la masonería y la sinarquía internacional.
    Vivimos en un mundo de simulación y falsedad, un mundo occidental enfermo de decaden-cia”, un “mundo occidental”, que para mayor escarnio de la verdad se le ha llamado “mundo libre” y en realidad “es sólo un cúmulo de simulaciones de valores inexistentes donde, la libertad que debía caracterizarlo se ha convertido en un sofisma insoportable”. Y quizás hoy todavía, la libertad ha pasado a ser un artículo más de simulación, y si recordamos nomás que en nuestro planeta a cada segundo muere un niño de hambre, podemos confirmar que bajo el imperialismo y sus democracias tenemos una humanidad egoísta y mentirosa, que declama una libertad que no siente ni practica, la libertad es simplemente una ficción.
     Por ejemplo hoy tenemos en Buenos Aires, más vigilancia policial que nunca antes en la historia. Además de seguridad vial, y en los parques, plazas y calles, seguridad privada, vigi cámaras por todos lados, agentes de civil, etc. etc. Y todo un sistema de control que abarca desde la tarjeta Sube hasta el celular, el nuevo documento con microchip, el GPS y un espionaje libre de nuestros correos electrónicos y Facebook, etc.: “El programa de monitoreo masivo de las comunicaciones por parte de las agencias de inteligencia no sólo no es nuevo, sino que tampoco es ilegal” como dice Beatriz Busaniche y agrega: “Nuestro mundo está plagado de dispositivos diseñados para detectar, vigilar y seguir a las personas, un sistema socio técnico capaz de rastrear y almacenar prácticamente todos nuestros movimientos y nuestras comunicaciones. El drástico crecimiento del monitoreo mediado por la técnica es una característica central de nuestro tiempo y debe ser objeto de preocupación creciente”. Es decir: somos menos “libres” que nunca, ya que “La libertad es la esclavitud”, como decía ya a principios del siglo XX el escritor masón-inglés George Orwell, y nos explicaba cómo el poder totalitarista nos engaña con el neo-lenguaje (por ejemplo, nos hacen decir globalización cuando en realidad es imperialismo). Somos menos libres aunque en la televisión tengamos más canales. Aunque argumenten que todo lo hacen para cuidarnos. "Mientras más parecen cambiar las cosas, más permanece la situación igual”, decía también el escritor masón futurista Julio Verne. Aunque hayamos pasado de dictaduras militares a unas democracias neoliberales seguimos siendo sometidos al FMI y a la sinarquía internacional.
     Pareciera que para la Masonería, como directora en esto de establecer este ficticio “mun-do libre” o Nuevo Orden Mundial, todo está permitido, como dijo el filósofo masón Johann Gottlieb Fichte, discípulo de Immanuel Kant y maestro de F. Schelling: “todo es permitido contra los que se opongan a la realización de nuestros planes: la violencia, la astucia, el hierro, el fuego, el puñal, el veneno. El fin justifica los medios”. Tal como confirma Pablo Benoit en su extensísimo libro de investigación La Francmasonería: “los masones han aprobado este apotegma de que el fin justifica los medios como ley fundamental del Arte Real; y lo enseñan como norma suprema de la rectitud en el obrar”.
     Mario Firmenich dijo que Perón le “contó que había poderes ocultos” incapaces de “controlar la situación” en la Argentina en los 70, y por eso lo habían ido a buscar (López Rega, Gelli, la P2, etc.) para que volviera a ser gobierno. Finalmente Perón vuelve “hecho un león herbívoro”, que debe negociar con “un poder sobre el cual no tenía capacidad de control”, y someterse entonces a lo que hoy llamamos globalización, y en ese entonces llamaban la sinarquía, o el internacionalismo o “El universalismo; un imperialismo capitalista manejado por grupos políticos económico-financieros que toman distintas formas y también por sociedades secretas cuyos miembros no se conocen y casualmente por ese descono-cimiento, actúan en la mayor impunidad y pueden causar enormes perjuicios a las naciones, a los pueblos, a sus gobiernos y a toda persona desprevenida que no crea o no conozca tales siniestras actividades” (Landera).
     Y decíamos que hay testimonios sobre cómo agentes de la CIA, el Imperialismo y la Masonería habrían apurado la muerte de Perón. Y el empresario peronista Jorge Antonio nos cuenta, categóricamente: “López Rega apuró la muerte de Perón, con brujería. Sí, él quería que Perón se muriera lo antes posible”. López Rega no sólo fue masón sino también “agente de la CIA” (Firmenich), y la ultraderechista Triple A que había creado, operaba en forma “similar a las Tramas Negras italianas” (Corbiére), de “los masones negros de Licio Gelli” (Vittorio Buffa), que formaban un “cerebro multinacional que dirigía operaciones de secuestro, atentados, y otras actividades terroristas en una cantidad de países” (Corbiére).
     Sobre el vínculo de las logias masónicas como la P2 con la mafia italiana, la CIA nortea-mericana, y también la KGB rusa, cuentan Juri Lina en “Bajo el signo del escorpión”, y Stephen Knight en “La Hermandad”: “en los ´50, ´60 y ´70 la KGB infiltró eficazmente varias Logias Masónicas importantes y usó éstas para sus propios propósitos. Junto con la CIA, la KGB estaban realmente entre los patrocinadores de la Logia Masónica P2 en Italia”. Y agrega Lina: “los francmasones organizan crímenes dentro del armazón de las Logias Masónicas del Gran Oriente y la Mafia Cosa Nostra italiana, según la información del libro de Brian Freemantle”.
     Decíamos antes que sin dudas Perón se hace masón en 1973, con Gelli, pero parece que ya en 1958 Perón era masón, como consta en un documento de la Masonería Universal del Rito Escocés, que presenta Corbiére en su libro citado La Masonería. Ahora bien, también añade Corbiére que todos los presidentes argentinos son masones, ya nomás por el hecho de ser presidentes, se les da el alto Grado 33, en forma honorífica “sin ceremonias ni cumplimiento del ritual”. Entonces podría haber sido Perón un masón “meramente formal”, que cuando se dio cuenta que la masonería  y la Iglesia lo volteó y persiguió en 1955 (y que desearon matarlo, y secuestraron, ultrajaron y desaparecieron el cuerpo de Evita), fue que él decidió denunciar a la Masonería después, como parte de la sinarquía internacional que maneja los hilos del mundo, según aquel modo maquiavélico de “dividir y reinar”.
     “Son mensajes masónicos, perdón, mafiosos” dijo el ex embajador peronista y ex miem-bro de la logia masónica P2, Hipólito Barreiro, en una entrevista periodística, refiriéndose al robo de las manos de Perón. Pese a las sospechas que ponen en la mira a la Masonería, la italiana o la inglesa, o ambas (descartadas las hipótesis económicas de las cuentas bancarias) sabemos que nunca se pudo averiguar nada sobre el robo de las manos. La causa nunca avanzó, desde que a mediados de 1987 se produjo el robo-ritual. Dos veces 13: las manos fueron robadas, 13 años después de la muerte-asesinato de Perón, por “Hermes y los 13”, y más adelante encontraremos algunas otras “coincidencias” en el número de simbología masónico 13. Y la última vez, en el 2008, un comando secreto entró en el domicilio del juez Baños, que había retomado la causa, y se robaron todo el material (cds, computadora, teléfono celular) y los expedientes correspondientes.
     Pero antes de eso hubo varios muertos en el caso (al menos cuatro), después del robo de las manos. Primero dos testigos fueron misteriosamente “liquidados”: Paulino Lavagna “uno de los cuidadores del sector del cementerio en el que estaba la bóveda de la familia Perón”, de “una paliza”, y después María del Carmen Melo “una mujer que acostumbraba poner flores en la tumba de Perón, atacada por un grupo de hombres cuando salía del cementerio de la Chacarita. Tras hacer la denuncia al juez Far Sau, desapareció también la hija de Melo. Y al poco tiempo apareció carbonizado, tras un misterioso accidente automovilístico, el mismo juez Far Sau. “Ocurrieron demasiadas tragedias a demasiada gente involucrada en el caso para que sea una coincidencia”.
     Todo este asunto nos muestra que estamos en aguas turbias y peligrosas a nivel internacional, ya que “los jueces que han llevado la causa han sido presionados y amena-zados, y el caso ha quedado embarrancado a pesar de su importancia nacional. Un juez, incluso, murió sospechosamente durante unas cortas vacaciones”. El asunto es “oculto, siniestro, mafioso, esotérico”. Y sabemos que las cartas de rescate enviadas a Ubaldini y Saadi, tras el robo de las manos de Perón, estaban firmadas con el inconfundible nombre egipcio-masónico de “Hermes y los 13” y “el texto tenía que ver con creencias egipcias y esotéricas, que eran sostenidas por Gelli”. La investigación de los periodistas David Cox y Damián Nabot también vincula a Licio Gelli y la Masonería con el robo de las manos de Perón, para hacer rituales de magia negra.
     La actual agrupación joven K toma su nombre en homenaje al masón Héctor J. Cámpora, que fue nombrado presidente hasta la llegada del General. Cámpora también fue miembro de la Logia masónica P2, y fue el que puso al almirante masón Massera, como comandante en jefe de la marina argentina. Podemos suponer que los creadores de La Cámpora no ignoran estos hechos. Es decir que es probable que La Cámpora sea una organización de origen masónico, así como lo fue Néstor Kirchner y lo sería Cristina Fernández. De hecho, Jorge Rulli dice retrospectivamente que “la Comandancia de Montoneros dialogaba con Massera y con la P2, o recibía dineros de la Oficina naval establecida en la Embajada argentina en Parí; y ello mientras la esposa y los hijos del Comandante Firmenich, que ahora, ya adultos son destacados dirigentes de la Cámpora, permanecían durante años y hasta la Democracia, guardados con su madre en la Cárcel de mujeres de Villa Devoto”. El matrimonio K pertenecería a “Los Grandes Aceptados de la Masonería Argentina” -según afirman entre otros la agencia periodística NOVA Nacional-, y hay teorías que adjudican la muerte de Néstor a una venganza masónica también, por “una abultada deuda económica que el santacruceño había contraído a raíz de sus conocidos “negocios” con “masones de paladar negro”, quienes lo habrían ajusticiado con dos tiros”. Y por eso habría sido velado con el cajón cerrado (otro misterio “tapado”). Ya que curiosamente, es sospechoso que nunca “haya circulado una sola foto del cadáver del expresidente…y la cobertura periodística fue imposible”, dice Horacio Velmont.
     Masones también serían Mauricio Macri, y su padre Franco el empresario millonario, (según declaró el entorno macrista) y lo parece la policía metropolitana con su uniforme estéticamente neocolonial y pro inglés, lleno de símbolos masónicos. Algunos sospechan que probablemente sea masón el mismo jesuita Papa Francisco o Bergoglio, como se lo ve en algunas fotos realizando gestos masónicos (por otra parte hay un nexo jesuita-judeo-masónico en el legendario libelo conspiranoico Los protocolos de los Sabios de Sión). Aunque para otros esto sería imposible, con comentarios católicos conspiranoicos como el del Episcopado de la Iglesia de 1959: “masonería y comunismo tienen un ideal común… Para lograr sus fines, la masonería se vale de la alta finanza, de la alta política y de la prensa mundial”, y en esta conspiración liberal-comunista, agregaba, con “perversas intenciones” los masones decían “luchar por la confraternidad humana y la paz del mundo”.
     Que los capos de la masonería en Argentina se reúnen regularmente con todos los capos de los principales partidos políticos nacionales (los K, los Pro, los radicales, etc.), lo mostró públicamente la nota de Página 12: Con el Gran Maestre, del 3 de julio del 2011. Así como la nota de Clarín, del 31 del 5 del 2012, donde el mismo Gran Maestre nacional y radical, Jorge Clavero, dijo: “En todos los gobiernos hubo, hay y habrá masones”.
     Los más clásicos saludos del siglo XX, fueron de origen masónico u otras sociedades secretas. Los dedos en V de “victoria”, que primero realizan los políticos y militares ingleses durante la Segunda Guerra Mundial, y para contraponer el saludo esotérico nazi de Hitler, con el brazo en alto, fueron ambos originados en las grandes sociedades ocultistas emparentadas con la Masonería (así cuentan David Icke y otros investigadores ingleses). De hecho los dedos en V, fueron repetidos o copiados –o ¿apropiados?- por el peronismo: es decir que ya el peronismo tiene -¿inconscientemente?- en su centro un símbolo de saludo masónico, anglosajón, imperialista. Por otro lado el típico saludo radical impuesto por el boga Raúl Alfonsín, que lo llevó a la presidencia en 1983, también es masónico: “el clásico saludo de Alfonsín es un saludo netamente masónico” (Maguire). Y de hecho la Unión Cívica Radical es creada por la “Logia Docente”, “una organización masónica de elite” (Corbiére) a fines del siglo XIX, con Alem e Yrigoyen a la cabeza. “Hay símbolos masónicos por todas partes” dijo Daniel Estulin, autor de El Club Bilderberg: en la tele, los videos de rock & pop, el cine de Hollywood, la política, la economía, la arquitectura, el fútbol, y en el mismo Vaticano.
Un poco de Historia Antiimperialista
      En 1776 se crea la futura semi colonia Argentina, llamada Virreynato del Río de la Plata. En 1776 pasan otros dos hechos de gran importancia geopolítica que influirán en nuestro país: Se declara la Independencia de unos EEUU netamente masónicos, protestantes, capitalistas e imperialistas: “La mayoría de los generales de George Washington y los firmantes de la Declaración de la Independencia eran masones” (Henry Makow), y “Los masones crearon los Estados Unidos de América como un instrumento eficaz para sus actividades mundiales y para alcanzar su máximo objetivo, la supremacía mundial” (Juri Lina). Y en 1776 también, un grupo de ricos masones, jesuitas y judíos (entre ellos los Rothschild, que junto a los Baring, son los “creadores” de nuestras deudas externas) fundan en Europa la Logia de los Illuminati, que para muchos conspiranoicos es la que controla los hilos de la política-económica-cultural del Nuevo Orden Mundial: “el Comunismo, el Socia-lismo, el Nacional Socialismo, el Fascismo y el Capitalismo son de hecho, todos, solamente síntomas de una enfermedad que es mejor llamarla Illuminismo. Ya que el nombre de la Bestia es el Illuminati”, como dice el periodista Juri Lina en Bajo el signo del escorpión, y aclaramos que “iluminados”, “ilustrados” o “illuminati” era como se llamaba a los masones desde el siglo XVIII (Corbiére), por su vínculo con las filosofías racionalistas iluministas (el llamado “despotismo ilustrado”) y las políticas capitalistas liberales.
     La que orquestó nuestra independencia fue la masonería; todos los gobiernos que en nuestro país se escalonaron, desde Rivadavia en adelante, fueron gobiernos de la masonería, gobiernos de la línea anglosajona”.. Y todos obedecen a la logia, al rito celeste escocés: es la línea anglosajona. “Los masones tuvieron un poder hegemónico” (Corbiére), implantado a la par de “un capitalismo colonialista” (Sergio Bagú). Y aunque Rosas creía que los “logistas” masones eran todos liberales unitarios, la Historia nos prueba que muchos federales también los eran: como Urquiza, que abdica ante Mitre en Pavón. Y varios rosistas también, como Pedro de Ángelis.
     Pero Argentina no era cualquier colonia inglesa, sino “su mejor colonia, porque incluso, se defendía sola”, según los propios lords ingleses. En 1948 por primera vez en la historia nacional dejamos de tener una deuda externa (contraída por el masón Rivadavia con la masónica banca inglesa Baring Brothers, en 1826), y logramos una independencia antiimperialista, alejados del FMI (creado en 1944). Porque “los grandes males que amenazan al hombre actual coinciden en sus orígenes con el nacimiento del liberalismo, con la expansión de la masonería y el capitalismo transnacional o el comunismo internaciona-lista.
     Como contraparte los masones como Corbiére se defienden de “las teorías del complot sinárquico, capitalista, judío, marxista y liberal, comandado por una alta masonería”. Estos representantes de la masonería dicen que lo del “gobierno mundial invisible” es un invento, una “patraña”, una “fábula” de “los fascistas de los años treinta y cuarenta”, inspirada en libros como Los Protocolos de los Sabios de Sión. Donde “la teoría del complot masónico es tan antigua como la propia Revolución Francesa” (Corbiére). Por otra parte, la posición de Corbiére es llamativamente contradictoria: por un lado se declara a favor del peronismo, y defiende a Perón como miembro de la masonería, y por otro opina  que las ideas del complot masónico que manifiesta Perón en La Hora de los Pueblos, son propias de “los timoratos o mitómanos reaccionarios” (Corbiére).
     Sabemos que es muy difícil investigar sobre Masonería. Lo dice por ejemplo el mismo masón Corbiére, en plena democracia: “Lamentablemente, los archivos de la Iglesia Cató-lica y de la Policía Federal, sobre el tópico “masonería”, sólo están disponibles para escrito-res, militares, sacerdotes e ideólogos de la extrema derecha”. O sea que la Iglesia y la Policía, están de acuerdo con la extrema derecha, según Corbiére, y ocultan cosas sobre la masonería, a los masones de izquierdas, digamos (pero no a los masones de la derecha).