LOLE CONDUCCION
Tan eficiente como en el manejo de las
finanzas públicas es ante la adversidad.
No llovía con tanta intensidad desde 1594,
dijo Reuteman cuando las aguas taparon Santa Fe. No tenía conocimiento que los
españoles pudiesen medir las lluvias antes de la invención del pluviómetro.
También sería positivo para las obras públicas que se deben realizar que nos
informe donde se encuentran esos registros. Para completar la tomada del pelo
del gobernador es bueno saber que la inundación se produjo por arrastre del
Río Salado y no por la lluvia caída en Santa Fe.
Ahora veamos el comportamiento que tuvo
durante esas jornadas trá-gicas.
El agua ingresó la noche del 29 de abril
por una brecha abierta de la defensa de la zona oeste, a la altura del Jockey
Club. Inundó un tercio de la ciudad afectando 130.000 personas. Tres días antes
se publicaron fotos satelitales donde el Salado tenía un kilómetro de ancho a
doscientos kiló-metros de Santa Fe. Había tiempo de sobra para todo.
Vamos por el principio, el 23 de agosto
del 2001 el ingeniero Carlos Borra, Secretario de Obras Públicas reconoció ante
la Comisión de Obras Públicas del Senado de la Provincia que la ciudad de Santa
Fe tenía un punto vulnerable sobre el Río Salado; una obra inconclusa en la
zona del Jockey Club. El proyecto era terminar la Avenida de Circunvalación
para proteger con un anillo completo la ciudad.
Nada se hizo en ese momento; cuando se
produjo la inundación tuvieron tres días para hacer un cierre provisorio. No
solo no se hizo nada sino que se confundió a la población con los mensajes. El
Intendente Alvarez, el mismo 29 a la mañana le pidió a la gente que se quedara
en sus casas que los barrios del suroeste no se iban a inundar. El mismo
Reuteman, a las seis de la tarde lanzó un comunicado del gobierno de la
provincia que la gente debía quedarse en su domicilio; cuando tres días antes,
él mismo manifestó que se iban a producir miles de evacuados en los barrios del
oeste.
Sabía que la ciudad quedaba bajo el agua.
No hizo nada ni dio la orden de evacuación; hay treinta muertos. A tres
ingenieros de Vialidad Provincial no les renovaron los contratos por afirmar
que la catástrofe podía haberse evitado. Hay una fotografía suministrada por el
Ingeniero Barón en la que se ve claramente cuarenta y cinco días antes que el
agua ya ingresaba por la calle Gorostiaga.
Es el mismo Reuteman que un día se ufanaba
de viajar de Santa Fe a Rosario en 45´, es decir a un promedio de 208 km/h , lo que significa
una velocidad máxima entre 240/250 km/h. En una autopista preparada para la
mitad de esa marca; donde transitan camiones, ómnibus y autos a 60 km/h . Una inconciencia
mas de este nefasto personaje.
Con el Poder Judicial manipulado,
rebotaron todas las denuncias contra él. Ahora deambula por la política
argentina jugando a las escondidas en el papel de misterioso; cuando el único
que puede representar es el que le calza mejor: el del traje a rayas que es con
el que va a terminar cuando la Argentina se convierta en un país serio.
10-01-2012