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CONTENIDOS
Los textos los encontrarán en
reconquistatv.blogspot.com y una vez allí Contenidos progra- mas. Todos los
videos de Youtube se suben a Odysee; en los comentarios está el enlace.
Tam-bién los encontrarán en el blog en Links videos. Todos los videos se suben
en bloques separa-dos al canal de Telegram EL GRANO DEL SISTEMA TV. En Odysee
está el programa 879, subido el sábado: La Nueva Pandemia. Por favor vean el
video completo antes de comentar y averigüen si no he editado anteriormente
sobre el tema que deseen exponer.
AGOSTINA, LA
TRAMA SECRETA
Para hablar del caso de Agustina, primero
debemos pensar cual es el motivo por el cual den-tro de los cientos o miles de
desapariciones en nuestro país, de golpe uno tiene repercusión nacional. Y como
todo tiene que ver con todo y estamos manejados por la sinarquía internacio- nal
hay que comenzar a atar cabos sueltos. Quienes realmente manejan la Argentina y
ahora dieron la cara no tienen códigos y solo creen en ellos mismos. Y el único
en quien confían es Javier Milei; ya que dio muestras contundentes para quien
trabaja y al servicio de quienes puso a la Argentina. Dicho esto, no podemos
dejar de mencionar la actitud de Patricia Bullrich en es-tos últimos días.
Quienes manejan a Milei y a Trump ya están pensando en las próximas elec- ciones.
El cálculo que están haciendo es que con los votos sacados el año pasado en la
Provin- cia de Buenos Aires, mas arrasando en la Capital Federal y repitiendo lo
de Córdoba están a un paso de la reelección. Si falta alguno, de eso se encarga
el centro de cómputos. A ver si se en-tiende, pueden meter el perro, pero no
una jauría de perros; hay que cuidar las formas. Para ello ya firmó el gobierno
con una empresa de Israel por el conteo de 2027.
Y para hablar de Córdoba, me llegó la
información que hace unos meses dieron la orden a la SIDE de arremeter contra
Llaryora, puesto que el entorno de Milei asume la decisión de ganar CABA y
Córdoba sin negociar con Llaryora y Macri. Entonces aparece este caso y les cae
co-mo anillo al dedo.
El caso de la muerte de Agustina, una
operación de narco menudeo de poca monta ha deja-do al descubierto al régimen
provincial por completo; el entramado de corrupción conectado entre el poder
político, el judicial, la policía, los sindicatos, las barras bravas, el
narcotráfico y la corrupción de menores. Y ya se está relacionando el asesinato
con que un importante narco con relación con el asesino ha quedado en libertad
hace pocos días y se está sospechando que la niña fue víctima de un ajuste de
cuentas narco.
Y el gobierno ha sido sorprendido, ya
que en solo cuatro días han salido a hablar con la prensa para tratar de
circunscribir el hecho en un lobo solitario (el sábado con el fiscal y el martes
con el padre), tratando de justificar lo injustificable y colocándose la
medalla que lo resolvieron en tres días. Cuando en realidad a diez y siete
horas de desaparecida la nena ya sa-bía la justicia con quien había estado y donde.
De los errores de procedimiento y de no pre-servar la escena del crimen ni una
palabra.
Lo que salió a relucir es lo endeble que
es el régimen; lo frágil de su estructura delictiva y la tremenda podredumbre
que lo integra. Y si tiene que intervenir el gobernador, tal como acon-teció
con Loan en Corrientes, también quedó de manifiesto que la cabeza de la
serpiente está bien arriba o el gobernador está dibujado. Y que no sabe nada
del plan de la SIDE, al punto tal que confía en la Ministra de Seguridad
Nacional, cordobesa, con buena relación con el gober-nador, quien viaja a
Córdoba y trata de inculpar a la víctima, dándole una letra que él compra.
Cuando digo que está dibujado; controla
la policía que torturó el miércoles a una persona que vive en la casa donde se
asesinó a la niña? Tiene conocimiento de los negociados de la cúpula policial?
Sabe que enviaron a intimidar a un movilero de Crónica que estaba en la puer-ta
de un local signado en la corrupción de menores en pleno centro de la ciudad?
Todo salió a la luz, la noche cordobesa
con el tráfico y la prostitución de menores; boliches que eran antros y estaban
habilitados por la Municipalidad y Bomberos y que eran tierra de na-die. Ahora,
ante las denuncias se apuraron a clausurarlos antes que vayan los periodistas a
re-levarlos. Tanto el implicado como sus posibles cómplices son gente de poca
monta, sin embar- go reaccionaron con el culo sucio que no toque a pescados
gordos, grandes empresarios y po-líticos; por eso la premura de cerrar el caso
con perejiles y defenestrando a la víctima. El asun-to es que esto no se
desparrame hacia los costados o arriba: por eso estos perejiles de poca monta
tienen los abogados mas caros de Córdoba; alguno de ellos vinculados con lo mas
oscu- ro de la reciente historia cordobesa.
Por qué no se difunde la filmación
completa de todos los que ingresaron y salieron de esa casa?; a quién están
cubriendo; quien fue el médico que desmembró el cuerpo?, y que no lo habría
hecho en la casa sino en una clínica tumbera donde se atiende a los
delincuentes o en una casa cerca del terreno donde la encontraron. Ese video lo
tiene secuestrado un fiscal que ahora decretó diez días de secreto de sumario
para que coincida con el comienzo del mundial.
Y la soberbia de creer que el pueblo es
ignorante y se cree cualquier cosa; el fiscal dando una data de la muerte sin
haberse iniciado la autopsia. Y el absurdo informe de los forenses el martes
que pone en duda que los restos hallados sean de Agustina y que lo que se busca
es cerrar el caso lo antes posible para vendernos que son eficientes. Ahora que
nadie les cree salen a buscar algún perejil mas para poder cerrar el caso.
Que hay detrás, que un padre y una madre
se despreocupan por su hija? Ella sabiendo con quien estaba mientras aún vivía
y no hizo nada por evitar su muerte. Y él avalando las mentiras de un fiscal
que solo busca sobrevivir por su incapacidad y compromisos.
Porque, justamente, ese mensaje de una
hija abandonada por sus propios padres es el que se usó para las marchas que
solo propusieron dividir a la sociedad en su punto mas básico, por sexo.
Este
crimen cae como anillo al dedo para reinstalar la falsa y siniestra dicotomía
de la re-friega de sexos. Reparen lo que supone que a un grupo humano devastado
y esquilmado, le perturben la prácticamente única salida emocional, física y
psicológica que le queda. Y sabe-mos perfectamente quien está detrás de la
división.
Y otra división provocada es la de la
Capital contra el interior; con los periodistas porteños destapando ollas
ajenas. En el fondo, las ollas estaban ahí, nadie se preocupó por ellas. Ojo
con esto, porque con la política de hambre y entrega que viene del gobierno de
Milei, cala muy profundo en el interior la dictadura porteña; ideal para los
vientos separatistas, mas ahora que el presidente es porteño.
Y como no podía faltar la hipocresía,
aparece Luis Juez vendiendo agua bendita para subir-se al carro de la
honestidad en Córdoba; ciudad de la que fue intendente en 2002, cuya gestión
estuvo rodeada de corrupción y de vinculaciones con el narcotráfico.
Y observen la podredumbre de esta
sociedad; el viernes los vecinos echaron un movilero de Crónica del barrio. Una
sociedad conformista; a mí no me tocó, no me jodan; o un ejemplo mas del
enfrentamiento con los porteños. Resumiendo, salió a la luz toda la podredumbre
de un sistema corrupto, desalmado, sin empatía, cuya única misión es la
destrucción de la sociedad argentina y en la que participan absolutamente
todos, con la complicidad de la gente.
Quiero cerrar con una aclaración; esto reventó
en un barrio de clase media de Córdoba, pe-ro puede pasar lo mismo en cualquier
otra ciudad del país. Esta es la sociedad que están cons-truyendo para la
destrucción completa de la Argentina; nada es casualidad y todo está
conec-tado.
LA PARANOIA,
UN SIGNO DE INSEGURIDAD EN UN LÍDER - Walter
Neil Bühler
La catarata de agravios y la intolerancia
a la discrepancia y a la oposición que caracteriza a la retórica del presidente
es una forma de autoafirmación e indicio de una inseguridad profun-da; un
fenómeno observado en innumerables liderazgos de la historia, que no tuvieron
un final feliz. Muchos psicólogos y psiquiatras (quizá la mayoría) esquivan el
análisis de las personali-dades de los hombres públicos bajo la excusa de que
es imprescindible la entrevista personal para avalar sus conclusiones. Según
ellos, es poco ético que un psiquiatra ofrezca un diagnós-tico profesional
sobre una figura pública que no ha examinado personalmente.
En este caso no tengo ese problema y
puedo impunemente juzgar a la luz de los estándares que todas las personas
manejamos si determinadas evidencias nos permiten afirmar que esta-mos ante un
desquiciado, o no. La ironía y el contrasentido de lo afirmado por los
psicólogos es que quien tenga oportunidad de la mentada entrevista personal
tampoco podrá informarnos nada, porque estará obligado por el secreto
profesional. En segundo lugar, nos veríamos impe-didos de analizar los personajes
de la historia por carecer de la susodicha entrevista personal, salvo que se
tengan contactos en el más allá, como ocurre con algunos presidentes que se
comunican con sus canes fallecidos.
Lo cierto es que esto del imprescindible
contacto frente a frente parece un macanazo de toda regla. Casualmente, aquí
tropezamos con la Regla de Goldwater, formulada por la Asocia-ción Americana de
Psiquiatría en 1973, a raíz de que, en 1964, durante la campaña presiden-cial
estadounidense, la revista Fact Magazine publicó una encuesta en la que
preguntó a más de 12.000 psiquiatras si el candidato republicano Barry
Goldwater era psicológicamente apto para ser presidente. Respondieron unos
2.400, y una mayoría declaró que no lo era, diagnosti-candolo con todo tipo de
trastornos, aunque nunca lo habían examinado. Goldwater demandó a la revista y
ganó el juicio, ya que lo que había perdido eran las elecciones.
Sin embargo, las reglas están hechas para
romperse. Recientemente, cuando Donald Trump llegó a la presidencia en 2017, un
grupo de psiquiatras y psicólogos encabezados por la doctora Bandy X. Lee, de
Yale, publicó el libro El peligroso caso de Donald Trump, firmado por
veintisiete profesionales de la salud mental, argumentando que tenían una
obligación de ad-vertir al público sobre lo que consideraban un peligro para la
nación. Lamentablemente, no fueron escuchados, y hoy tenemos a un delirante
jugando con el planeta.
Lo cierto es que no puede rechazarse
científicamente un diagnóstico por falta de contacto directo, ya que la
entrevista personal es una convención clínica, no un requisito científico
absoluto. La validez de un diagnóstico depende de la calidad y cantidad de
información dispo-nible, no del canal por el que se obtuvo. Ahora bien, el
lector habrá pensado que todo este preámbulo es la introducción para analizar
la conducta de nuestro presidente, al que llama-remos Osea Digamos, en homenaje
a su muletilla más característica, atrozmente repetida has-ta el paroxismo, y
que delata algo que el psicoanálisis conoce bien: la desesperada necesidad de
llenar el vacío del discurso cuando el pensamiento no alcanza a sostenerlo
solo. Veamos ese análisis; no los voy a defraudar.
En primer lugar, debemos comenzar por
definir la patología que más se acercaría al Capitán Ancap: la paranoia. La
psiquiatría supone que ceden a la paranoia personas en apariencia a-daptadas,
pero interiormente frágiles. Una fragilidad que podría remontarse a una primera
in-fancia en la que reinaron la frialdad afectiva y los conflictos: algo que
encontramos en la vida de Hitler y de Stalin. Ante este tipo de padecimientos,
muchas personas reaccionan de modo compensatorio, desarrollando procesos
mentales de lógica formal rígidos, fríos y a menudo alejados de la realidad.
Cabe aclarar que la paranoia, en su versión atenuada, se vende y se compra
todos los días en medio de la multitud, no en los institutos psiquiátricos. No
es un terri-torio exclusivo de los manicomios. Es una dimensión del
funcionamiento mental humano nor-mal, que en circunstancias determinadas puede
activarse en cualquiera. En consecuencia, se considera a la paranoia no tanto
como una enfermedad, sino más bien como una posibilidad presente en todos nosotros:
como un arquetipo, en el sentido que le da a este término Carl Gustav Jung.
Este rasgo psicológico puede aparecer un día cualquiera en una persona
cual-quiera. El paranoico presenta un mal originario que es la falta de
autoestima, su crítica tiene un solo sentido y no es flexible. Puede tender
hacia el sarcasmo y, más allá, hacia el odio, pero no hacia la auto ironía,
porque al criticarse teme destruirse. La sospecha invade de modo inde-fectible
al paranoico. La desconfianza no es necesariamente infundada, pero resulta
excesiva y
distorsionada.
Puede suceder que aquel de quien se sospecha sea en verdad un adversario, pero
no por eso está complotando para destruir a quien sospecha. En la sospecha, la
presen-cia de enemigos y su número tienden a crecer incluso en ausencia de
motivos. En las formas más graves se los encuentra por todas partes: se llega
así al síndrome de acorralamiento y a la convicción de ser víctima de un
complot. Si el paranoico sufre una ofensa, reacciona de mane-ra desproporcionada:
su réplica es exagerada porque está convencido de que esa ofensa es solo el
comienzo de una persecución.
Su narcisismo es el rasgo más fácil de
reconocer en todo el cuadro. Presenta todos los síntomas típicos de una persona
extremadamente narcisista: solo se interesa en sí mismo, sus deseos, su
pensamiento, sus anhelos; habla interminablemente de sus ideas, su pasado, sus
planes; el mundo es real en tanto es el objeto de sus proyectos y deseos; los
demás importan solo en tanto le sirven o puede utilizarlos; él siempre lo sabe
todo mejor que nadie. Esta segu-ridad en sus ideas y proyectos es
característica típica del narcisismo intenso. Relacionada con
su
narcisismo está la patente falta de interés por nada ni nadie que no fuera para
su servicio, y su frío alejamiento de todos. A su narcisismo absoluto
correspondía una ausencia casi absoluta de amor, ternura o simpatía por nadie.
El párrafo precedente es posible que
mentes aviesas hayan pensado que se refiere a nues-tro amado presidente.
¡Cuánta maldad! Es un párrafo extraído del libro Anatomía de la destruc-tividad
humana de Erich Fromm (1973), específicamente del capítulo 13 dedicado al
análisis clínico de Joseph Stalin.
No ofendan a nuestro presidente: él tiene
rasgos propios que no piensa compartir con na-die. a) Se autodenomina el mejor
presidente de la historia argentina y el líder de la revolución más importante
del mundo. Milei ha usado explícitamente lenguaje mesiánico: se describe como
un instrumento de Dios, habla de una misión histórica y consulta decisiones con
médiums y con el espíritu de su perro fallecido. Fromm analizó este tipo de
grandiosidad como una forma de narcisismo que se vuelve peligrosa cuando se
ejerce el poder, porque el líder empieza a confundir su voluntad con la
voluntad divina o histórica.
b) Descalifica sistemáticamente cualquier
saber que contradiga el suyo (economistas, cien-tíficos, organismos
internacionales) y tiene una marcada dificultad para admitir errores, tanto en
público como en privado. Fromm describe en El miedo a la libertad cómo el
carácter au-toritario divide el mundo rígidamente entre puros e impuros,
salvadores y destructores. En Mi-lei esto aparece como: la casta vs el pueblo o
la libertad; los que están con él son héroes; los que se oponen son corruptos o
enemigos de la humanidad. Esta lógica no admite matices ni po-siciones
intermedias.
c) Theodor Adorno y su equipo
describieron en La personalidad autoritaria (1950) un tipo que combina sumisión
hacia quienes percibe como superiores y agresividad hacia quienes percibe como
inferiores o distintos. En Milei esto se observa como una sumisión marcada
hacia figuras idealizadas (Hayek, Mises, Rothbard, Trump, Thatcher), a quienes
cita casi como auto-ridades religiosas, y, como contrapartida, una agresividad
intensa hacia periodistas, acadé-micos, organismos públicos, feministas, etc.
Párrafo aparte merece la inapropiada y
desquiciada catarata de insultos que forma parte de su lenguaje habitual, con
la cual Freud se haría un festín dadas sus permanentes referen-cias
escatológicas y sexuales. Nos gobierna un presidente que habla de niños
envaselinados, que habla de estar entre sus sábanas, que esta semana dijo: No es ver cómo me masturbo me-jor con un
modelo; es que tengo que tomar decisiones en un mundo con una incertidumbre de
la reputa madre, y que tiene una obsesión anal permanente.
Un presidente que insulta
sistemáticamente a periodistas, opositores y ciudadanos ejerce un poder real
sobre personas reales. Que eso pueda tener raíces en una infancia dolorosa lo
hace más comprensible como fenómeno humano, pero no menos dañino como fenómeno
polí-tico. Recuerden cuando se disfrazó de Capitán Ancap, el superhéroe anarco
capitalista, en 2019 durante una convención de ANIME. Recientemente, en enero
de este año insistió con el comic, pero auto promocionado a General (narcisista
¿yo?)
LA HIDROVIA
El Paraná es un río de llanura con una
carga enorme de sedimentos (especialmente el río Bermejo, que aporta toneladas
de limo al sistema). El proyecto intenta forzar al río a compor-tarse como un
canal recto y profundo para que entren buques de gran calado (tipo Panamax)
cada vez más arriba en el mapa. Al alterar la dinámica natural, el río deposita
sedimentos más rápido en los canales artificiales. Romper ese equilibrio exige
dragar las 24 horas del día, los 365 días del año. Es un negocio millonario y
eterno financiado por las tarifas de peaje, que impacta en los costos
logísticos totales.
Acá aparece un conflicto histórico de la
navegación argentina: la salida al océano. Actual-mente, casi todo el comercio
exterior que baja por el Paraná debe usar el Canal Punta Indio pa-ra salir al
mar. Este canal exige pasar obligatoriamente por la zona de fondeo de
Montevideo.
Al no integrarse la navegación fluvial con
la marítima, los barcos argentinos o que transpor-tan cosechas argentinas terminan
haciendo aduana, esperando turno y completando carga en un puerto extranjero
(Montevideo). Potenciar el Puerto de La Plata y dragar el Canal Magdalena (una
salida natural, más al sur, que conecta el río directamente con el mar
argentino) permitiría una soberanía logística real, uniendo los puertos
fluviales del norte con los puertos marítimos de la Patagonia.
El debate de fondo divide las aguas entre
dos modelos de país: modelo extractivo/agroex- portador o modelo integrado con
soberanía logística. O sea minimizar el costo inmediato del flete para las
grandes cerealeras multinacionales o desarrollar la infraestructura nacional,
la industria naval local y el control de divisas. Visto de otra forma, profundizar
el Paraná a 36 o 40 pies hasta Rosario, cueste lo que cueste en dragado o usar
los cauces naturales, trasbordar cargas en puertos marítimos propios (como La
Plata o Bahía Blanca).
Es un conflicto entre navieras
internacionales, puertos privados, complejos agro industria- les y el estado
nacional, astilleros locales, defensores del cabotaje nacional. Diseñando las
lici-taciones pensando solo en las necesidades de las terminales portuarias
privadas, Argentina se extranjeriza y renuncia a planificar su propio
territorio, encareciendo su logística general y perdiendo el control de la llave
de su comercio exterior. No es solo un problema de soberanía, es un problema de
física y logística elemental: si llenamos el río con buques de gran calado
extranjeros para sacar carga que no es argentina, físicamente desplazamos la
capacidad de salida de la producción nacional.
Los modelos matemáticos de flujo indican
que el río tiene una capacidad limitada. Al profun- dizar el Paraná para que
entren buques cada vez más grandes se busca que el río funcione co-mo una
autopista para la soja paraguaya, brasileña o boliviana, y para las grandes
cerealeras transnacionales. Las cargas argentinas de las PyMEs o de economías
regionales terminan pa-gando fletes más caros o quedando en cola porque la
prioridad logística la tienen los grandes buques que vienen a buscar
commodities para exportar directamente sin valor agregado.
Profundizar el Paraná a 36, 40 o más pies
no es gratis para la naturaleza: erosión de costas: El paso de buques gigantes
a gran velocidad destruye las márgenes del río y los ecosistemas de humedales.
Al hacer el tajo más profundo, se facilita el ingreso de la cuña salina del mar
hacia arriba, afectando el agua potable de las ciudades ribereñas. El fondo del
río guarda dé-cadas de metales pesados que, al ser dragados, vuelven a la
columna de agua.
¿Qué debería hacer Argentina? La solución
no es más profundidad para que otros se lleven lo nuestro, sino una visión
multimodal y soberana; construir el Canal Magdalena. Es la única forma de que
el Paraná se conecte con el mar argentino sin pasar por Montevideo. Sin el Mag-dalena,
Argentina es un país con puerta de servicio controlada por un puerto
extranjero. El Magdalena permite que los buques que vienen del sur
(Patagonia/Antártida) entren directa-mente al sistema fluvial.
En lugar de profundizar el río
infinitamente para buques oceánicos gigantes (que deberían quedarse en puertos
de aguas profundas en la costa atlántica), el Paraná debería limitar su
profundidad; mantener una profundidad sustentable que permita la navegación
pero no la des-trucción del ecosistema. La carga debe bajar en barcazas o
buques más pequeños de bandera argentina hacia puertos de transferencia en la
zona de la desembocadura o la costa atlántica (como Quequén o Bahía Blanca).
Además, debemos recuperar la flota mercante para que el flete lo cobren
argentinos y no empresas extranjeras.
Argentina debe dejar de ser un simple
espectador que draga para que otros pasen; debe haber un control estricto de
las cargas para evitar el contrabando y la subfacturación, que es por donde se
desangra la riqueza del país. El proyecto actual es un modelo centrípeto: todo
converge hacia afuera a través de un solo embudo controlado por terceros. El
modelo sobe-rano debería ser centrífugo: usar nuestros ríos para integrar el
territorio nacional, conectar el norte con el sur por el mar, y que el valor
logístico se quede en las ciudades del litoral. Si segui-mos invirtiendo para
que los buques extranjeros salgan más rápido hacia el norte, estamos
financiando nuestra propia irrelevancia geográfica.
Este no es un invento de la gestión
actual, sino un pliego técnico que se gestó y mantuvo en las sombras durante
años. La denuncia sobre la falsificación de documentos de organismos
internacionales y la falta de facultades de las Naciones Unidas para intervenir
en diseños de navegación interna es un punto de quiebre que la justicia no
debería ignorar. Esto comenzó con la gestión de Mario Meoni (ex ministro de
Transporte de Alberto Fernández). Su gestión re-presentó una continuidad de las
políticas de los años ´90 y del gobierno de Mauricio Macri, su-bordinando los
intereses nacionales a los de las multinacionales exportadoras.
Si el Paraná es la madre de todas las
batallas es porque allí se define si Argentina es un país con destino propio o
simplemente una zona de paso y extracción para intereses extranjeros. Detener
esta licitación irregular es evitar un daño irreversible que pagarán las
próximas gene-raciones con su propia geografía. La unidad entre el río y el mar
es lo único que garantiza una Argentina bi continental y soberana. El término
Hidrovía es una palabra ajena al castellano creada por multinacionales para
secuestrar el sentido histórico y geográfico del Río Paraná, tratándolo como
una simple vía de transporte y no como un recurso soberano constitutivo de la
identidad argentina.
Esto que comenzó con Meoni no es un error
administrativo, sino una obra de ingeniería jurí-dica y logística diseñada para
la subordinación. El pliego obliga a que el diseño del canal de salida del Río
de la Plata siga la traza del Canal Punta Indio. Este canal tiene una
orientación que muere en Montevideo. Técnicamente, obliga a cualquier buque que
salga del Paraná con carga argentina a hacer una espera en aguas uruguayas,
contratar servicios en ese puerto y quedar bajo control de una terminal
extranjera. Es un embudo artificial porque la profundidad natural del río y la
corriente favorecen el Canal Magdalena (hacia el sur), que permitiría una
salida directa al Mar Argentino sin peajes ni controles externos.
El dragado a 34 a 40 pies está calculado
exactamente para el calado de los buques Pana-max. Esto beneficia
exclusivamente a las terminales privadas de las cerealeras Cargill, Drey-fus,
Bunge, que están ubicadas en el Paraná, permitiéndoles cargar buques más
grandes di-rectamente en sus muelles. Esto destruye el cabotaje nacional. Si el
río es tan profundo, no se necesitan barcos pequeños argentinos que lleven la
carga a puertos de aguas profundas en la costa atlántica (como Quequén o Bahía
Blanca). Se elimina la necesidad de una flota argentina y de puertos públicos,
convirtiendo al río en una propiedad privada de las multinacionales.
El pliego mantiene el sistema de
concesión por peaje en lugar de un sistema de tasas. La empresa dragadora cobra
directamente el peaje al buque. El Estado argentino no toca el dine-ro ni tiene
un control real sobre cuántas toneladas pasan. De este modo se pierde el poder
de policía; esto facilita la subfacturación y el contrabando. Lo ideal es que
el Estado cobre la tasa y luego pague por el servicio de dragado, manteniendo
el control de la caja y de la información.
Esto es un modelo de desintegración
Norte-Sur, ya que Impide que un barco vaya de For-mosa a Ushuaia sin pasar por
un puerto extranjero. Trata al Paraná como un mundo aparte, desconectado de la
Argentina marítima y de la Antártida. Además, se draga donde la multi-nacional
necesita el muelle, no donde el río fluye naturalmente, causando la erosión y sali-nización.
Es el acta de defunción de la Argentina como nación con proyección al mar.
La conexión entre el Río Paraná y la
soberanía sobre las Islas Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida no es solo
una cuestión de sentimiento patrio, sino una determinación geo morfoló-gica y
logística. La Argentina está siendo sometida a un torniquete geográfico; si el
país pierde el control de sus ríos, pierde automáticamente la capacidad de
proyectar poder hacia el sur.
Si Argentina quiere abastecer a sus
puertos patagónicos o proyectar patrullaje hacia la Zo-na Económica Exclusiva desde
el norte, el diseño actual la obliga a pasar por un embudo controlado por una
cabecera que hoy funciona como base logística de apoyo a la flota que ope-ra
ilegalmente en Malvinas. Al no existir el Canal Magdalena, Argentina no tiene
una ruta de aguas profundas propia que conecte el río con el mar. Esto
significa que nuestra propia logís-tica militar y científica hacia la Antártida
queda segmentada y bajo mirada extranjera.
El pliego técnico de la Hidrovía está
diseñado para que Argentina se piense a sí misma co-mo un país mediterráneo y
no como un país oceánico. Al obligar a los buques a esperar y abas-tecerse en
el Río de la Plata exterior (fuera de jurisdicción argentina efectiva), se le
quita renta a los puertos de la Patagonia. La fragmentación nos impide
consolidar un polo logístico antár-tico en Ushuaia. Si no podemos bajar nuestros
propios recursos por el río de manera eficiente y soberana hacia el sur, ese
vacío lo llenan las potencias que operan desde Malvinas (donde Gran Bretaña ya
construye un puerto de aguas profundas para competir por el control antár-tico.
El Paraná es la rampa de lanzamiento hacia el Atlántico Sur. Si la rampa está
rota (seg-mentada por dragados artificiales que favorecen a multinacionales),
la soberanía argentina nunca llega al objetivo Malvinas/Antártida. El
adversario estratégico sabe que Argentina es una unidad; al fragmentar el río,
amputan la capacidad del Estado de utilizar su riqueza fluvial para financiar y
sostener la presencia en el mar.
La entrega del Paraná mediante estos
pliegos técnicos es la renuncia de hecho a la Antárti-da. Si no se puede
navegar de Santa Fe a Ushuaia por aguas propias sin pedir permiso o pasar por
un puerto extranjero, hemos dejado de ser un país bi continental para pasar a ser
una colo-nia agrícola minera.
Argentina desmanteló su propia Dirección
Nacional de Vías Navegables. Al no tener dragas propias ni personal capacitado,
el Estado quedó ciego; la empresa privada Jan de Nul es quien dice cuánto hay
que dragar, dónde y qué sedimentos hay. El Estado es un rehén técnico; como
solo la empresa tiene los datos y la tecnología, el pliego de licitación
termina siendo redactado a la medida de lo que la empresa puede ofrecer,
eliminando cualquier posibilidad de compe-tencia real.
El dinero de los barcos entra
directamente a la cuenta de una multinacional extranjera. Si la empresa que
cobra el peaje es la misma que debe ser controlada, el incentivo para
fiscalizar qué llevan los barcos es nulo. El Canal Punta Indio se tapa
constantemente por su mala orien-tación. Para una empresa que cobra por metro
cúbico dragado, un canal que se tapa siempre es el negocio perfecto. Las
grandes dragadoras no tienen interés en el Canal Magdalena por-que, al ser un
canal natural que requiere menos mantenimiento, les reportaría menos factu-ración
por dragado a largo plazo.
Analicemos ahora por qué las grandes
empresas cerealeras se oponen a este modelo basado en el Canal Magdalena. En el
contexto actual de mayo de 2026, donde se proyectan exportaciones récord de
casi u$s 95.000.000.000, el choque de intereses se puede resumir en que el
buque oceánico (el que cruza el Atlántico) llegue directamente a su muelle. El
modelo al-ternativo propone que el río tenga menos profundidad y se use
cabotaje nacional (barcazas o barcos más chicos) para llevar la carga a puertos
marítimos. Para las cerealeras, esto implica un costo de trasbordo adicional
que hoy no tienen, ya que el Estado argentino les garantiza el dragado profundo
para que el barco grande entre hasta su cocina. El sistema actual por el Canal
Punta Indio, aunque es más largo y requiere pasar por Montevideo, es un sistema
que ya tienen aceitado; muchas de estas empresas tienen intereses o convenios
logísticos en el puer-to de Montevideo. La realidad es que las cerealeras
prefieren el Canal Punta Indio porque les permite operar en un mercado
logístico transnacional fuera del control efectivo del Estado argentino. También
está el tema de la fuga de divisas; ya que el modelo actual permite un des-control
sobre lo que realmente sale en los barcos. Si la logística es directa desde el
puerto privado hacia el exterior, el control aduanero es más laxo. Las
cerealeras se oponen al modelo multimodal porque obligaría a que la carga pase
por puertos de aguas profundas argentinos con mayor control fiscal, cerrando la
canilla de la subfacturación. El modelo de las cerealeras es extractivista y
apátrida, ya que destruye el río y el mar argentino para ahorrar unos centa-vos
de dólar por tonelada que terminan en cuentas del exterior.
También debemos hablar de la influencia de Brasil, y específicamente del
estado de Matto Grosso del Sur, uno de los factores geopolíticos más
determinantes y, a la vez, más silenciados en el esquema de la licitación
actual del Paraná. Argentina está diseñando su logística en fun-ción de un
proyecto de expansión agrícola brasileño, en lugar de priorizar la integración
de su propio territorio. Matto Grosso del Sur es uno de los mayores productores
mundiales de soja, maíz y hierro. Sin embargo, su salida natural por el
Atlántico (vía puertos brasileños como Santos o Paranaguá) está saturada y es
costosa por el flete terrestre. Brasil necesita que el Río Paraná sea una
autopista de gran calado que conecte sus estados mediterráneos directamente con
el océano. Argentina está actuando como el peón de dragado de Brasil. Al
profundizar el Paraná para buques cada vez más grandes, Argentina le subsidia
la logística a los productores brasileños, permitiéndoles competir con ventaja
contra los propios productores argentinos.
Y acá viene la advertencia técnica más
grave; un río tiene una capacidad física limitada. Si el diseño de la
licitación prioriza el paso de mega buques y trenes de barcazas que bajan del
Matto Grosso, se produce un cuello de botella. El aumento exponencial de la carga
brasileña y paraguaya en el río terminará por desalojar artificialmente a la
carga argentina. Los produc-tores locales (especialmente PyMEs y economías
regionales tendrán que esperar turnos más largos y pagar fletes más caros
porque la prioridad de paso la tendrá el flujo masivo del norte.
Hay un eje de intereses que coincide en el
diseño de la licitación actual: Matto Grosso aporta la carga masiva; cerealeras
transnacionales manejan los puertos en ambos países y quieren el menor costo de
transporte posible, sin importar la bandera. Montevideo funciona como el puer-to
de trasbordo final. Así, al profundizar el Paraná para barcos oceánicos y
mantener la salida vía Montevideo, Argentina financia con su presupuesto de
dragado una infraestructura que une el Matto Grosso con el mundo, puenteando y
segmentando a la Argentina.
Brasil protege sus propios ríos y
humedales con normativas estrictas, mientras presiona (a través de organismos
regionales y empresas) para que Argentina sobre drague el Paraná. El estrago
ambiental (salinización, erosión de costas) ocurre en territorio argentino,
pero el bene-ficio económico del transporte barato se lo llevan los productores
del Matto Grosso y las em-presas belgas/holandesas que dragan.
El río tiene una capacidad limitada, no
es una abstracción jurídica ni una simple autopista líquida donde todo puede
circular indefinidamente. La experiencia portuaria y la lógica elemen-tal de la
navegación indican que, cuando se satura una vía navegable con grandes buques
oceánicos, se produce un efecto de expulsión sobre las cargas menores,
regionales o nacio-nales. En ese marco, el Paraná deja de ser un eje de
integración argentina y pasa a funcionar como un corredor de extracción al servicio
de intereses externos. Así se configura una ver-dadera trampa de embudo; la
Argentina financia, draga y adapta su río para que otros lo utili-cen como
canal de salida, mientras su propia producción queda subordinada a una
logística diseñada por y para actores transnacionales.
Profundizar el Paraná a 36, 40 o más
pies no es una operación neutra ni gratuita para la naturaleza. Implica
intervenir agresivamente un sistema fluvial complejo, alterar sus equilibrios
sedimentarios, modificar sus márgenes y debilitar sus defensas naturales. Uno
de los efectos más visibles es la erosión de las costas. El paso de buques
gigantes, con gran desplazamiento de agua y velocidad considerable, genera
oleaje, socavamiento y destrucción de márgenes. Esto afecta humedales, costas
urbanas y rurales, islas, ecosistemas ribereños y zonas produc-tivas. Otro riesgo
central es la salinización; al hacer un tajo más profundo en el lecho del río
se facilita el ingreso de la cuña salina desde el mar hacia el interior. Esto
puede comprometer la toma de agua dulce de ciudades ribereñas, alterar la
composición del agua y generar efectos graves sobre el abastecimiento humano,
la agricultura y los ecosistemas. A ello se suma la remoción de sedimentos
contaminados. El fondo del río acumula décadas de residuos, metales pesados y
sustancias depositadas por la actividad industrial, portuaria y urbana. Cada
dragado masivo remueve esos materiales y puede devolverlos a la columna de
agua, con consecuencias ambientales y sanitarias.
La cuestión, entonces, no es meramente
portuaria, es geopolítica; sin una salida soberana al mar, el Paraná queda
desconectado del sistema marítimo nacional. Y una Argentina que no puede unir
su río con su mar por vías propias pierde densidad estratégica, capacidad
logística y proyección territorial.
El río debería mantener una profundidad
sustentable, suficiente para la navegación, pero no destructiva para su
ecosistema. En lugar de forzarlo para que ingresen buques oceánicos gi-gantes
hasta los puertos cerealeros privados, habría que fomentar el cabotaje
nacional: bar-cazas, buques medianos, embarcaciones de bandera argentina y
puertos de transferencia. La carga podría bajar por el Paraná en embarcaciones
adecuadas al río y luego transferirse hacia puertos marítimos de aguas
profundas, como Quequén, Bahía Blanca, La Plata u otros puntos del frente
atlántico argentino. De ese modo, los grandes buques oceánicos quedarían donde
deben estar: en puertos marítimos preparados para recibirlos, no forzando el
corazón del sis-tema fluvial. Esto permitiría recuperar la marina mercante,
reactivar astilleros, generar empleo nacional, fortalecer puertos públicos y
evitar que toda la renta logística quede en manos extranjeras. También
permitiría que el flete lo cobren argentinos, que el conocimiento técnico quede
en el país y que el Estado recupere poder de policía sobre el movimiento real
de cargas.
El río queda convertido en una
infraestructura privada de hecho, aunque formalmente sea pública. La Argentina
pone el territorio, el agua, el dragado y el riesgo ambiental; las multina-cionales
capturan la renta logística.
El costo de una draga de gran porte
construida localmente podría ubicarse entre 50 y 80 millones de dólares, con la
ventaja de que buena parte de esa inversión quedaría en el país en salarios,
insumos, metalurgia, ingeniería y tecnología nacional. La draga nacional
existente, 256, fuera de servicio con una inversión de entre 15 y 20 millones
de dólares podría ser recons-truida a nuevo en astilleros nacionales, incluyendo
re motorización, actualización electrónica, reparación de bombas de succión y
sistemas de navegación. Esa cifra equivale a lo que el Es-tado paga a
dragadoras extranjeras en uno o dos meses de servicio. Esta recuperación tendría
un valor operativo y simbólico; permitiría realizar campañas propias, auditar
costos reales, formar tripulaciones argentinas, iniciar trabajos en pasos
críticos e incluso avanzar en tareas vinculadas al Canal Magdalena. Sería la
primera señal de que el Estado vuelve a mirar el río con ojos propios.
La Draga 256 es el cadáver de la
soberanía fluvial mirando desde el muelle y recordando que la Argentina tiene
herramientas, pero le falta decisión política. Y no es la única disponible para
su recuperación. La recuperación de estas unidades exigiría reactivar también
las bases estratégicas: Corrientes para el Paraná Superior, Rosario para el
corazón agroexportador y la zona de Buenos Aires/Isla Demarchi para los canales
de acceso, el Río de la Plata y el Mag-dalena. Los tildan de chatarra, pero no
lo son, están construidas con materiales superiores a los de ahora, acero naval
noble, de gran calidad y no son pocos los que le echaron el ojo a una buena
venta como chatarra. También está en juego el negocio inmobiliario de la Isla
Demarchi que está en una posición
estratégica, desembocadura del Riachuelo, Río de la Plata, proxi-midad al
sistema portuario y a los canales de acceso. Durante años se ha intentado
desplazar su función naval y portuaria para convertirla en un nuevo frente de
desarrollo urbano, una suerte de extensión de Puerto Madero. Desde proyectos de
polo audiovisual hasta iniciativas de urbanización, transferencia de tierras y
subastas, la lógica ha sido correr al Estado técnico para habilitar negocios
inmobiliarios.
El impacto operativo sería enorme, sin
los talleres de Isla Demarchi se debilita la repara-ción de dragas y
balizadores. Sin la base de batimetría, se pierden datos propios sobre la
profundidad y dinámica del río. Sin trabajadores especializados, desaparece el
saber técnico acumulado. Sin muelles públicos, el Estado ya no tiene desde dónde
sostener su propia flota. Por eso, defender Isla Demarchi es defender el Canal
Magdalena. Si la Argentina pierde su base logística en el kilómetro cero del
sistema fluvial, podrá discutir canales, dragado y sobe-ranía, pero no tendrá
herramientas físicas para ejecutar su propia política. En el escenario de 2026,
la subasta de terrenos en Isla Demarchi se ha convertido en un punto de
fricción entre el Gobierno Nacional y sectores opositores que combinan
argumentos de soberanía logística, legalidad administrativa y protección
ambiental. La venta de la isla implicaría, en los hechos, bloquear una cabecera
técnica indispensable para una política portuaria soberana.
Mientras
tanto, otros actores consolidan posiciones en el Atlántico Sur. Montevideo
funcio-na como nodo de servicios; Malvinas opera como plataforma británica; y
la Antártida se con-vierte en horizonte de disputa geopolítica. Si la Argentina
no une río, mar y sur, queda reducida a colonia agrícola minera.
El Paraná es la madre de todas las
batallas porque allí se define si la Argentina será una nación con destino
propio o una zona de paso para intereses extranjeros. La discusión sobre
dragado, canales, peajes, licitaciones, astilleros, Isla Demarchi, la draga
belga Jan de Nul, ONU, el Canal Magdalena y las cerealeras no son capítulos
separados. Forman parte de un mismo drama nacional: la disputa por el control
de la geografía argentina. Si el río se entrega, se entrega la logística. Si se
entrega la logística, se entrega la capacidad de decidir. Si se pierde la
conexión entre el Paraná y el Mar Argentino, se debilita la proyección hacia
Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida. Y si se destruyen las dragas, los
astilleros, la Dirección Nacional de Vías Navegables y la Isla Demarchi, la
soberanía deja de ser una declaración para conver-tirse en una nostalgia.
La Argentina debe dejar de financiar su
propia irrelevancia. Debe dejar de dragar para que otros pasen. Debe volver a
mirar el río como columna vertebral de su unidad territorial y al mar como
horizonte natural de su destino histórico.
DONDE
ESTAMOS PARADOS LOS ARGENTINOS?
La semana anterior se organizó una marcha
por el presupuesto universitario; todo prolijo, no pisar el césped, no cortar
las calles; sirvió para algo? Como estamos respecto a los otros países
latinoamericanos? Veamos la protesta estudiantil en Chile.
VIDEO CHILE
Ahora escuchen a este ciudadano boliviano;
su discurso es diferente al nuestro.
VIDEO AYMARA
VIDEO GUERRA CIVIL
Escuchen con atención a este panameño.
VIDEO PANAMEÑO
Que argentino en una marcha habla de ese
modo? Entonces el problema somos nosotros; a los otros países no les ha llegado
el cambio de ADN.
UN PAIS EN
DECADENCIA
Siempre la misma historia, pasan los
años pero el accionar del régimen no cambia. Trenes Argentinos Cargas: pese a
la privatización, las obras de infraestructura las pagará el Estado. El
Gobierno oficializó la decisión de vender las locomotoras y vagones. Lo
recaudado será desti-nado a un fideicomiso para financiar las obras sobre las
vías de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que serán concesionadas. Si
bien el plan de inversiones aún no fue anunciado, ya se conoce que no contempla
la rehabilitación de ramales que no se encuentren operativos.
Cuando Menem privatizó el sistema
ferroviario lo hizo con la excusa que daba pérdidas de u$s 2.000.000.
Funcionaban mal o bien 44.000 km de vías y servicios a todo el país. Luego de
la privatización quedaron operativos 8.000 km, ningún servicio de pasajeros y
se perdían u$s 1.200.000 por día de lo que se hizo cargo el estado.
Antes del 10 de diciembre de 2023,
cuando asumió su banca en la Cámara de Diputados por el bloque de LLA, Santiago
Santurio daba clases de Filosofía en la Universidad Austral, Ca-tequesis en el
colegio Santo Tomás de Aquino, era inquilino y manejaba un Uber para llegar a
fin de mes. Ahora, en esta racha de destape de escándalos libertarios, se
conoció que Santurio recibió un préstamo de u$s 239.000 del Banco Nación. Sin
embargo, antes de asumir, apenas tenía un patrimonio de $ 12.000.000, mucho
menos que el 20% que necesitaba para comprarse su casa valuada en u$s 300.000.
(Informe 35)
Desde el miércoles las clínicas y
sanatorios de la Patagonia suspenderán la atención de con-sultas de guardia
para afiliados de PAMI. La decisión fue comunicada por las instituciones de
salud de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa, luego de varios meses de
negociaciones sin acuerdo con las autoridades nacionales de la obra social. No
obstante, aclararon que conti-nuarán brindando asistencia en casos de
emergencia por razones de responsabilidad médica. Según explicaron, los valores
que perciben por las prestaciones registraron una pérdida real cercana al 75%
frente a la inflación acumulada en los últimos dos años y medio. (ADN)
El Gobierno le ofreció a las universidades
una suba del 24% a cambio de retirar la demanda en la Corte Suprema.
El canciller argentino Pablo Quirno realizó
una invitación pública dirigida a judíos británicos y europeos para que
consideren establecerse en la Argentina, en medio de un creciente debate en el
Reino Unido sobre antisemitismo, seguridad comunitaria, guerra en Gaza y el lugar
de los ciudadanos británico israelíes en la discusión política interna.
La adjudicación de parte de la ampliación
del campamento del proyecto minero Vicuña a un consorcio que importará módulos
habitacionales desde China reabrió la discusión sobre el im-pacto real que
tendrán las inversiones asociadas al RIGI en la industria nacional. Fabricantes
locales cuestionaron el reemplazo por importaciones libres de impuestos,
mientras que la em-presa defendió el proceso de contratación.
Así estaban las fajas de los dólares que
le encontraron a Facundo Leal. Termo sellados co-mo utiliza la Reserva Federal;
creen que el giro de este dinero de coima se los hizo Juan Pazo, mano derecha
de Luis Caputo y padrino de Leal en el gobierno nacional.
VIDEO
DOLARES (foto)
LO QUE SE
VIENE
Una nueva sección de la Ley de
Autorización de Defensa Nacional (NDAA) daría a Israel un acceso sin
precedentes a la tecnología estadounidense y obligaría al ejército de los
Estados Unidos a integrar las tecnologías de defensa israelíes en nuestra
propia cadena de suministro militar crítica, dando a Israel una influencia
increíble sobre las prioridades de defensa de Amé-rica. Tengamos en cuenta que
para Estados Unidos todo el continente es su área de seguridad.
CONFESIONES
John Stockwell, ex jefe de estación de la
CIA en Angola y uno de los oficiales de más alto rango en romper el silencio,
lanzó declaraciones que siguen estremeciendo décadas después. Según él, detrás
del discurso de democracia, libertad y seguridad internacional existía otra
realidad mucho más oscura: Gobiernos democráticos derrocados; elecciones
manipuladas; es-cuadrones
de la muerte financiados en secreto; rebeliones armadas para desestabilizar
países completos; operaciones encubiertas que terminaron en masacres de
civiles.
Stockwell afirmó que la CIA intervino
directa o indirectamente en decenas de países durante la Guerra Fría,
incluyendo Chile, Nicaragua, Angola y El Salvador. Y lo más perturbador fue su
conclusión, millones de muertos; en su mayoría campesinos pobres, mujeres y
niños. No solda-dos, no terroristas, no amenazas militares globales. Personas
comunes atrapadas en juegos geopolíticos invisibles para el público.
Según sus declaraciones, muchas
operaciones eran justificadas bajo la excusa de combatir el comunismo, mientras
en realidad se protegían intereses estratégicos, económicos y corpo-rativos. Lo
inquietante es que estas afirmaciones no provienen de un foro anónimo de
internet; provienen de un hombre que trabajó dentro del sistema, que conoció
las operaciones. Y que decidió hablar públicamente aun sabiendo las
consecuencias. Porque cuando un insider rompe el silencio la pregunta ya no es
si hubo manipulación. La verdadera pregunta es: ¿cuántas partes de la historia
oficial fueron construidas para ocultar lo que realmente ocurrió detrás de las
sombras? (despertador de la matrix) El video solo por Telegram.
VIDEO
CONFESION
IRAN Y LA
BOMBA ATOMICA
Podríamos estar a días de un ensayo
nuclear iraní. Los rumores son cada vez más fuertes, y provienen de periodistas
serios, como Pepe Escobar y el ex analista de la CIA Larry Johnson. En
contraste con las advertencias de los diplomáticos y funcionarios de la
administración occi-dental, tengo razones para creer que éste podría ser el
acontecimiento más estabilizador que Oriente Medio haya visto en décadas. La
histeria occidental pinta cualquier capacidad nuclear iraní como un escenario
apocalíptico, pero la verdad es probablemente todo lo contrario. Un ensayo
nuclear por parte de Irán pondría fin a la ambigüedad y obligaría a todos los
agresores a tratar finalmente a Teherán como una potencia a la que no se puede
amenazar con la aniqui-lación. Eso cambia el cálculo de la guerra a la
coexistencia. En otras palabras, de las amenazas cinéticas a las resoluciones
diplomáticas. (diariodevallarta)
CONTRAATAQUE
UCRANIANO
Quienes me siguen saben que no comulgo con
Putín, es parte del problema. Y ha quedado al descubierto lo mal que manejó la
guerra contra Ucrania. Y si ahora bombardea Kiev es porque las segundas líneas
son halcones y le están cascoteando el poder. Ahí lo tiene a Zelensky como si
nada complicándole la vida.
Justo al inicio de su foro económico en
San Petersburgo, los drones ucranianos atacan, y golpean el corazón de la
ciudad natal de Putin. Participantes de 130 países viajaron a la metró-polis
rusa para asistir a la reunión de tres días. Pero el día de la inauguración, de
repente, nu-bes de humo denso se ciernen sobre la ciudad. Ucrania ataca con
drones instalaciones ener-géticas y militares en la ciudad, y una terminal
petrolera se incendia. Varias infraestructuras han sido dañadas; según el
gobernador de la ciudad, Alexander Beglov, hay heridos, pero has-ta el momento
no se han reportado víctimas mortales. El objetivo del ataque, según Kiev: inte-rrumpir
el foro económico de Putin. (politik/ausland-und-internationales)
APOSTILLAS
DE UN SIGLO MARAVILLOSO
Una fachada médica encubre un contrato
millonario para Palantir destinado a ampliar vigi-lancia; firmó un contrato con
el Departamento de Estado de EEUU para servicios médicos, que en realidad
impulsa la plataforma de inteligencia Gotham y amplía la vigilancia de datos
sensi-bles. (diariodevallarta) Y este hombre vino a vivir a Buenos Aires.
La cuenta de Instagram de John F.
Bentivegna, el sargento mayor jefe de la Fuerza Espacial de los Estados Unidos,
fue hackeada por Irán en la noche del sábado. Esto no es un simple ata-que a
una red social de un alto mando militar estadounidense, es una muestra de
capacidades de Irán en el ámbito de la ciberseguridad y un ataque directo a la
plana mayor estadounidense. Los hackers iraníes pueden acceder a chats o
conversaciones de alto nivel o incluso a informa-ción personal de los altos
mandos, buscando vulnerabilidades y exponiéndolos. Curiosamente Bentivegna antes
de asumir su cargo actual, trabajó en el Pentágono como asesor principal de
suboficiales en cíberseguridad y armas nucleares.
Orwell está más cerca de la verdad que
nunca. En la Gran Bretaña actual, se procesa a per-sonas por ejercer su
libertad de expresión diez y siete veces más a menudo que en la Unión Soviética
durante la era de Leonid Ilich Brézhnev. Y si consideramos que la población de
la URSS era cuatro veces mayor que la de Gran Bretaña, la proporción de casos
penales sería de un asombroso 68 a 1. Esta estadística es simplemente
escalofriante. Y esto es solo el comienzo de un bloqueo total a la libertad de
pensamiento, y sucederá lo mismo en todo el mundo. (alfa-omegachannel)
Es curioso que Peter Thiel, el hombre con
más información estructurada del mundo, cuya empresa Palantir es la evolución
más sofisticada del proyecto PRISM haya emigrado a Argen-tina. Palantir fue
financiado por In-Q-Tel. Curiosamente Argentina es uno de los pocos países
fuera del rango de los misiles JERICHO III de Israel.
Ancianos que cruzan la frontera solos o en
grupos para ponerse a salvo de la eutanasia. Huyen para no ser asesinados; la
legalización de la eutanasia en Holanda está causando una estampida de enfermos
y ancianos. (caminantes universales)
Maldonado y Punta del Este viven una
crisis de situación de calle sin precedentes. La situa-ción de calle en Uruguay
no es un fenómeno nuevo, pero su escalada durante el período 2020–2025 le dejó
a la actual administración un problema que se extendió a nivel nacional. (lared21)
Armas de microondas contra los civiles.
Vean este video en Telegram para conocer donde estamos parados con esta gente.
VIDEO
MICROONDAS (Telegram)
CONCLUSIONES
Tengo una mirada mas amplia sobre la
Argentina; no me manejo como me fue en la feria. Si el kirchnerismo hubiese
sido tan bueno como la gente afirma, en doce años y medio de gestión hubiesen
sentado una base muy difícil de desarmar; Perón lo logró en nueve años. A Perón
lo tuvieron que sacar con una revolución armada y 400 muertos en la Plaza. Al
Kirchnerismo lo sacaron votando. Sin embargo alcanzó cuatro años de Macri para
desarmarlo. El retorno de 2019 fue un fracaso total. Y si hoy sufrimos a Milei
es porque gobernaron mal entre el 19 y el 23.
Javier Milei: Los jubilados pueden
esperar, hoy las prioridades son otras. Declaró que la prioridad en Argentina
es la guerra de Medio Oriente y ayudar a Israel. Mas claro, imposible; si nos
comemos esta no hay reclamo posible.
El topo Patricia Bullrich le hace a Milei
lo mismo que le hizo a De la Rúa; se baja del barco an-tes de la catástrofe; ya
está negociando con el círculo rojo.
Escuchen al intendente de Embalse,
Córdoba, zona turística por excelencia. La realidad en los pueblos del interior
de Córdoba está al límite y la falta de plata ya se siente con mucha fuer-za en
el día a día de los vecinos. En Embalse, la situación terminó de estallar a
fines de mayo, cuando el Gobierno Nacional decidió vender los hoteles de la
Unidad Turística y dejó a 40 fami-lias de la localidad en la calle, sin su
sostén diario. A los despidos se les suma que la municipa-lidad está con ahogo
financiero, con la baja de la coparticipación, ya que desde Buenos Aires envían
cada vez menos fondos. Como la plata no alcanza para nada, los números del
pueblo no cierran, la gente está mal y el hospital local está totalmente
desbordado, ya que no da abasto para atender a tantos pacientes juntos. Tengo
que salir a pedir préstamos al banco solo para poder pagar los sueldos a los
empleados municipales, que igual ganan muy poco y no llegan a fin de mes.
Además exigió que la Casa Rosada deje de pelear con el interior, escuche a los
gobernadores y, por sobre todas las cosas, devuelva el trabajo a la gente, ya
que es lo que hace falta para salir adelante.
El gobierno Nacional dejó de enviarle los
fondos correspondientes de coparticipación a las provincias; a los municipios
tampoco nos llegan. Y los impuestos son menos recaudatorios. Desde que cerraron
los hoteles, quedaron más de 300 familias sin trabajo y una deuda que supera
los tres mil millones. La foto en Buenos Aires sale linda, pero los pueblos se
prenden fuego. No llegamos al 30% de la recaudación para cubrir los gastos
mensuales. Hoy tenemos más de mil millones de pesos emitidos en cheques para
los pagos que afrontamos mes a mes y también los cubrimos con las cuotas que
nos pagan desde la Central Nuclear y Comercio e In-dustria. A pesar de que el
municipio viene cumpliendo con sus deudas desde que asumió la gestión, la falta
de presupuesto frena cualquier posibilidad de hacer obras. Nos llevan a Bue-nos
Aires para sacarnos una foto y decir que está todo bien y cuando volvemos de
allá tenemos nuestros pueblos prendidos fuego. Aunque la provincia ayuda con
algún subsidio cuando el agua les llega al cuello, los 427 municipios y comunas
de Córdoba están pasando por la misma tormenta financiera.
Al final, la realidad muestra que los
intendentes quedaron solos en el medio de la tormenta, haciendo de escudo y
siendo la única barrera de contención para que la crisis no termine de golpear
de lleno a los vecinos de cada comunidad. Sin respuestas de fondo a la vista,
esta charla deja en claro que la situación ya no da para más, que el
agotamiento es total y que los pueblos del interior profundo son los que están
pagando el precio más alto de la crisis.
Y esta es la confesión de un intendente
de un pueblo turístico de Calamuchita; se imaginan los que tienen menos
recursos o están en zonas mas pobres?
Los dejo con un amigo que tiene un
mensaje para dar.
VIDEO CARNERO