ENTRE
LA SOBERBIA Y
LA PERDIDA DE
VERGÜENZA
“Cuando los que
mandan pierden la vergüenza los que obedecen pierden el respeto”
Los Kirchner tienen ese aura misteriosa
que les dio su reclusión en lo más recóndito del sur argentino. Amparados en
una enorme provincia (la segunda en superficie) con una población menor a
cualquier partido del Gran Buenos Aires; han constituido el mas severo feudo de
la República
con un 41% de empleados públicos y otro 40% que depende indirectamente de la Gobernación.
Ese feudo es lo mas parecido a un castillo
de altos muros o ciudadela inexpugnable. Nada de lo que se cocina dentro se
conoce. Por ello esta gente cada vez que debe resolver algo lo hace allí; para
que no se filtre absolutamente nada. Menos aún en El Calafate; la poca prensa
de Buenos Aires tiene corresponsales en Río Gallegos.
Allí eligió morirse Néstor Kirchner el día
mas feriado del año; ya que para el Censo todos los comerciantes fueron
amenazados que si abrían los clausuraban además de facturarle fuertes multas.
Es decir, se muere en un lugar y día donde
no había un solo periodista; nadie vio un certificado de defunción; ninguno
habló de los resultados de la autopsia. Se vela a cajón cerrado un ataud de
1,70 mt para un hombre que medía 1,93 mt.
Nos deja su viuda, convertida en estos
días en una mujer biónica. Alguien que padece problemas de salud que son de
público conocimiento; por ejemplo sus reportadas lipotimias; lo que demuestra
problemas de tensión arterial. Cada tanto se recluye en El Calafate y por
varios días no se sabe nada de ella; lo que cabe suponer que la divulgada
bipolaridad deber tener algo de cierto.
Cualquiera de nosotros que ha tenido
dentro de su círculo íntimo enfermos de cáncer puede dar fe de la reacción que
siente el afectado cuando es informado por el médico. El mundo se viene encima;
se necesita un fuerte apoyo psicológico para superar ese momento.
Cristina Fernández avisa que tiene cáncer
cuando quiere, en el momento que lo considera oportuno; después que asumió y
cuando hay que realizar el severo ajuste. Lo hace en medio de bromas,
totalmente distendida.
Obtiene como resultado que frena todo tipo
de protesta, reclamos y otras yerbas; pues quien pone el cascabel al gato de
salir a peticionar contra una convaleciente de cáncer?
Se interna cuatro días después de
comunicarlo en un Hospital Privado perteneciente al Opus Dei, cuya mayor
capacidad es la privacidad. Es casi imposible filtrar información en esas
paredes.
El médico cirujano oncólogo que comandó la
operación presta servicios en el Instituto Oncológico Madame Curie, equipado
técnicamente con los elementos necesarios y que además se especializa en esa
enfermedad.
Lo mas asombroso es que la señora biónica
llega al Hospital pasada las 08.30 horas y veinte minutos después ingresa al
quirófano. Un odontólogo por un tratamiento de conducto tiene mas tiempo
previo.
Quien ha sufrido una intervención
quirúrgica, aun de menor complejidad que esta fue internado, al menos la tarde
anterior. Una mujer de casi sesenta años necesita tener el cardiólogo al lado;
con sus problemas de tensión arterial es incomprensible esa premura. Como
mínimo necesita adaptarse al Hospital unas horas antes; el tema del aseo para
ingresar al quirófano en condiciones.
Pero no termina todo allí; luego de tres
horas y media de intervención no va a terapia intensiva, de inmediato se
despierta y habla; luego de una operación en la garganta.
La verdad, me debato entre el cuento del
tío y el record para Guinnes. Conociendo el paño y los bueyes con que aro;
teniendo en cuenta que estamos ante el gobierno mas mentiroso de la historia;
estamos ante la mas vergonzosa mentira quizá de la historia de la humanidad.
De llegarse a confirmar estas dudas, que
no me atañen a mi solamente, estamos ante la presencia de los mas grandes
farsantes que pudiesen imaginarse.
Nada es para siempre; los pueblos se
enfrentan en un momento dado con la realidad que eludieron o la mentira que
aceptaron. Y el re acomodamiento siempre es traumático en proporción a esa
mentira.
09-01-2012