El Imperio Jázaro y los “judíos”
sumerios. Otra cruel mentira de la historia oficial
El Sionismo es un movimiento creado por los
Rothschilds para fundamentar la falsa reclamación de la tierra que conocemos
ahora como Israel y que pertenece por derecho histórico a los
palestinos.
Mucha gente cree que ‘sionismo’ es sinónimo de
‘judío’ pero es en realidad un movimiento político, diseñado, financiado y
promocionado por la Casa de Rothschild con el fin de la creación del estado de
Israel. La reclamación de una “madre patria” de los judíos en la antigua
Palestina fue desde el principio una estrategia de Los Rothschilds, con ayuda
de su red secreta establecida a nivel global.
Un nieto de los Rothschilds apuntó que “los
Rothschilds habían creado el estado de Israel como su juguete personal para
hacerles más ricos y poderosos”. Son hechos probados que los Rochschilds,
siempre a través de sus agentes, financiaron a los primeros pobladores del
nuevo estado de Israel, manipularon los acontecimientos de la Segunda Guerra
Mundial y el ascenso nazi en Alemania (a través de Warburg y la IG Farben, leer
post en este blog sobre el tema) y más tarde emplearon el argumento
de la persecución y holocausto de los judíos por parte de la Alemania Nazi,
para conseguir su objetivo final, que no era otro que crear su propio
“feudo” en Palestina donde la gente pudiera ser controlada y abusada desde su
creación: Israel.
El plan se denominó “Sionismo” y la planificación
ya había comenzado en el siglo XIX, cuando se comenzó a reclamar, por
medio de políticos a sueldo de los Rochshilds, la necesidad de crear un
estado en Palestina para que los judíos “volvieran” a su ´madre
patria´.
Para aclarar definitivamente lo que es el sionismo
veamos lo que dice en una carta a la ejecutiva sionista en Diciembre de 1938
David Ben Gurion, el primer ministro de Israel:
Salvar vidas humanas de judíos de las manos de
Hitler aquí está considerado como una amenaza potencial para el Sionismo, a
menos que éstos sean traídos a Palestina. Si el Sionismo tiene que elegir entre
los judíos y el Estado Judío, preferirá siempre, y sin dudarlo, lo
último.
Queda claro entonces que el sionismo no es otra
cosa que una forma particular de fascismo.
Tras la Segunda Guerra Mundial, los movimientos
sionistas apoyaron de forma continuada a los grupos de extrema derecha e
ignorando siempre los cargos criminales contra estos.
El escritor canadiense Grez Felton escribió:
“Israel no sería posible hoy si el Congreso
Sionista Mundial, y otras agencias sionistas, no hubieran hecho frente
común junto a los exterminadores de Hitler para librar a Europa de
los judíos. A cambio de sabotear la resistencia judía, ayudar a exterminar a
los judíos no-sionistas y traicionar la confianza de los judíos, los sionistas
se aseguraron el pasaje a Palestina”
La población árabe que vivía en Palestina fue
expulsada o eliminada, para lo cual el propio estado sionista apoyaba a grupos
terroristas que realizaban dicha labor. Algunos de los líderes de aquellos
grupos terroristas fueron Nenachem Begin, Yitzzhak Shamir y Ariel Sharon, todos
ellos llegarían a ser posteriormente primeros ministros de Israel que
profusamente condenaron el terrorismo árabe (precisamente ellos, que
habían liderado grupos terroristas sionistas durante años en Israel).
Israel, hoy por hoy, es lo que sus
creadores soñaron: un estado absolutamente militarizado, basado en castas,
jerárquico, fascista, racista, donde, por ejemplo, está prohibido hablar
árabe en la escuela y para proporcionar una vivienda el Estado aplica un
sistema de selección discriminativa basado en la genética y la nacionalidad de
origen (primero los ashkenazi de Europa, después ashkenazi de Estados Unidos,
después judíos sefarditas y por último musulmanes, cristianos y otros.)
Sin embargo, tal vez a alguno le sorprenda saber
que no existe tal cosa como la raza judía. Ser judío significa profesar una fe,
pero no existe la raza judía , como tampoco existe la raza aria. Hay
judíos chinos, americanos o españoles.
Raphael Patai en la Encyclopaedia Británica
escribe:
“Los hallazgos de antropología física, al contrario
de la creencia generalizada, muestran que no existe la raza judía. Las medidas
antropométricas de grupos judíos en muchas partes del mundo indican que
difieren enormemente unos de otros con respecto a las características físicas
más importantes; altura, color de la piel, masa encefálica, índice facial,
grupos sanguíneos, etc.”
Harry Shapiro emitió un informe para la UNESCO en
los mismos términos indicando el enorme polimorfismo de los judíos en el
mundo.
Sin embargo, cuando se habla de ´judío´, a muchos
les viene a la mente un individuo con nariz aguileña y determinados rasgos
faciales muy característicos; otros asocian a los judíos con individuos
extremadamente bien dotados intelectualmente que destacan en el mundo
intelectual y están generalmente considerados como hábiles para las finanzas,
las matemáticas y otras materias que requieren un alto grado de abstracción.
Veamos sin embargo qué son lo que nosotros habitualmente llamamos
“judíos” (aunque ni siquiera sepamos la religión que profesan algunas personas
a las que a priori clasificamos como “judíos”).
Benjamín Freedman, un negociante judío en New York,
que había criticado abiertamente el Sionismo tras la Segunda guerra Mundial y
que estaba relacionado personalmente con figuras políticas destacadas tales
como Woodrow Wilson o Joseph Kennedy dijo:
“¿Cuáles son los hechos acerca de los
Judíos? (yo les llamo judíos ahora, porque así se les conoce, pero yo mismo no
les llamo judíos, yo me refiero a ellos como “los así llamados judíos” porque
sé perfectamente lo que son…No hay ni uno solo de ellos cuyos ancestros haya
pisado jamás la Tierra Prometida. ¡Ni uno solo de ellos!. Y sin embargo,
van a los cristianos y les piden ayuda para formar una insurrección armada
contra los palestinos. “¿Quieres ayudar a repatriar a los Hijos Elegidos de
Dios a la Tierra Prometida, ¿verdad? Es tu deber cristiano”, pero es tan
ridículo llamarles “hijos de la Tierra Sagrada” como sería llamar ‘árabes’ a
los 54 millones de chinos musulmanes”.
¿A qué se refiere Freedman aquí? ¿Es que
acaso los judíos no provienen de Oriente Medio como nos han hecho creer durante
años?
Escritores judíos muy valientes como Arthur
Koestler han confirmado que los judíos no tienen una reclamación histórica de
la tierra de Israel porque ellos no se consideran los judíos bíblicos y
ciertamente no son semitas (los pueblos semitas son los que están localizados
en el norte de Africa, incluyendo Sudán y Etiopia y Oriente Medio desde Siria e
Irak hacia el Sur incluyendo Yemen y Oman). Los verdaderos orígenes de la
gran mayoría de los “judíos” se remontan a los ‘jázaros’, sumerios que llegaron
a ser conocidos bajo ese nombre en las regiones del Sur de Rusia y
montañas del Cáucaso.
Los historiadores creen que los jázaros provienen
de los Hunos, http://es.wikipedia.org/wiki/Hunos, tribus
turcas que invadieron Europa llegando desde Asia Central, Siberia, China y
Norte de la India. Los jázaros vivieron como mercaderes, llegaron a controlar
un vasto imperio y su influencia se extendió hacia lo que hoy es Polonia,
Austria, Rumania, Hungría, etc. Eran adoradores del falo y realizaban ritos de
sacrificio humano.
Sobre el 740 DC el Rey de Khazaria (Jazaria), el
Rey Bulán, adopto el judaísmo por razones políticas, para no desaparecer
siendo absorbido por los reinos cristianos al oeste y los musulmanes al
oeste. De manera que el 90% de lo que hoy llamamos “judíos” descienden de estos
jázaros que poblaban la región central de Rusia y Europa del Este. Estas
tierras ahora están ocupadas por el Estado de Georgia, en la región del
Caúcaso, y el rasgo físico distintivo de las gentes que allí habitan aun hoy es
la nariz aguileña que muchos aun asocian con la nariz típicamente judía.
Koestler, que había nacido en Budapest en una
familia judía, escribió:
“Sus ancestros por lo tanto no provenían
del Jordan, sino del Volga, no de la tierra de Canaan sino del Caúcaso, que aun
se asocia con el origen de la raza “aria”, y genéticamente están emparentados
con los hunos, los uigur y las tribus magiar y no con las semillas de Abraham,
Isaac o Jacob. Esto significaría que el propio término “antisemitismo” carece
por completo de sentido para referirse al anti-judío puesto que está basado en la
confusión del término por parte de la victima y de sus verdugos. La historia
del Imperio Khazar (Jázaro) comienza a ver la luz y se presenta como el engaño
más cruel que se haya perpetrado jamás en la historia”
http://www.khazaria.com/kitroser.html
Koestler apunta a muchos rasgos ditintivos (“La
Decimotercera Tribu”) comunes como la yarmulka (el gorro de los judíos
común a uzbecos, y otros pueblos de la Ex Unión Soviética) y que también es
usado por musulmanes y la jerarquía católica romana (cuyo verdadero origen se
remonta a la antigua Babilonia).
Los descendientes jázaros llegaron a ser conocidos
como “judíos” y su auténtico origen se perdió para la historia, aunque no para
las familias de la elite y la Iglesia Romana que prefirieron mantener la falsa
versión de la historia para el resto del mundo. Lo que fueron los Jázaros
hoy se les conoce como ´ashkenazi´ (judíos provenientes de Europa del Este), y
las cifras y estudios indican que entre el 90 y 95 por ciento de los que se
llaman a sí mismos “judíos” son ashkenazi, es decir antiguos jázaros. Los demás
judíos son conocidos como “sefarditas” y éstos sí tienen conexiones con Oriente
Medio, aunque por supuesto esto no significa que la idea de una raza elegida
por Dios tenga alguna razón de existir o que su reclamación de las tierras
pobladas por palestinos sea legítima en lo más mínimo.
Tampoco es cierto que los judíos hayan necesitado o
perseguido la reclamación de volver a su “madre patria” como hemos dicho, más
bien al contrario, a lo largo de la historia, y España es un ejemplo, los
judíos han coexistido pacíficamente con los cristianos y musulmanes en muchos
países y estados.
Los Ashkenazi son el grupo étnico que mantiene el
poder en Israel desde 1948. Durante siglos los judíos Ashkenazi no hablaban el
idioma semítico hebreo, lo que no sorprende ya que no eran hebreos. Ellos
desarrollaron su propio idioma conocido como Yiddish que comenzó a hablarse en
Alemania y se extendió por Europa Central y del Este. Más tarde el yiddish
evolucionó para incluir elementos del eslavo, arameo, hebreo y otras
influencias. Así que lo que conocemos como ´Ashkenazi´es un cocktail genético
de sumerio, turco, lejano oriente, Europa norte y Europa
occidental.
Koestler dice en su libro “La Decimotercera
Tribu”
“Para añadir algo más, los judíos de hoy en día no
tienen una tradición cultural común, simplemente ciertos hábitos y
comportamiento derivado de su herencia social de la experiencia traumática del
guetto, y de una religión, que la mayoría no practica y en la que no cree, pero
sin embargo, confiere algún tipo de estatus seudo-nacional. La influencia del mensaje
racial e histórico, aunque basado en una ilusión, actúa como un resorte
emocional importante que apela a la lealtad a la tribu” .
Dicho sea de paso, el símbolo del hexagrama que hoy
está presente en la bandera del Estado de Israel y es el símbolo mundialmente más
conocido de los judíos, era el símbolo del escudo de la Casa de los
Rothschilds, tambien conocido como la Estrella de David o Sello de
Salomón. No estaba considerado un símbolo judío hasta que se adoptara por parte
de los Rothschilds y puede encontrarse en muchos lugares de otras culturas
religiones; lo usaban por ejemplo los magos árabes, los druidas y los
satanistas. Una estrella de David se encontró en el suelo de una mezquita del
año 1200 en Tel Aviv.
De nuevo volvemos a encontrarnos con una verdad
histórica que se ha ocultado a la mayoría con el único fin de la manipulación
de las masas, judíos (practicantes o no) y no judíos para la creación de un
estado-juguete, Israel, con un enorme coste en vidas humanas de palestinos y
sufrimiento indecible de millones de personas, por parte de la Casa de los
Rothschilds y sus agentes. Por supuesto, el papel silenciador y cómplice de la
Iglesia Católica, cuya Biblioteca Vaticana contiene libros y documentos que
pondrían de manifiesto éste como otros muchos engaños perpetrados a lo
largo de la historia, ha sido y es absolutamente fundamental.
De hecho, La Casa de los Rothschilds posee el
título de “Guardianes de los Tesoros del Vaticano” y se asegura de que el
patrimonio, finanzas y los secretos de la Iglesia de Roma permanezca oculto.
El autor Tupper Saussy escribió:
“Consciente de que los Rothschilds son una familia
judía importante, les busqué en la Enciclopedia Judaica y descubrí que poseen
el título de “Guardianes del Tesoro del Vaticano” . El nombramiento de los
Rothschild le proporcionó al Papa Negro (el máximo pontífice de la jerarquía
jesuita) una privacidad financiera absoluta. ¿Quién buscaría jamás la llave de
la riqueza del Vaticano en la Casa de unos judíos ortodoxos?”
Y Hill Hughes escribe en “Los terroristas
secretos y el enemigo desenmascarado”:
“Los Rothschilds son jesuitas que emplean su pasado
judío como fachada para encubrir sus siniestras actividades. Los Jesuitas,
trabajando a través de los Rothschilds y el financiero Nicholas Biddle,
persiguieron siempre el control del sistema bancario de los Estados
Unidos”.
Parece que el círculo de poder poco a poco se va
cerrando….