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LA ESTRATEGIA DE LA MEMORIA

LA ESTRATEGIA DE LA MEMORIA

         Quienes venimos siguiendo la trayectoria de este singular matrimonio que ansía instalar una dinastía en el gobierno de la Argentina sabemos que su mayor mérito es ser los mas grandes farsantes de la historia.
         Néstor Kirchner jamás fue un militante de izquierda; su única ideología era juntar dinero, función en que lo había iniciado su abuelo, usurero con parte de responsabilidad de los trágicos acontecimientos de la Patagonia en la década de 1920.

         El mismo, durante la década de 1970, apenas sonaron los primeros disparos se refugió en Santa Cruz, donde uso su título de abogado para ejecutar hipotecas con la cláusula confiscatoria 1050 elaborada por un iluminado Martínez de Hoz.
         No se le conoce militancia anti proceso alguna; por el contrario es harto conocida su buena relación con los popes militares de su provincia; testimonio que quedó registrado en varias fotografías.
         Su proyección provincial que lo lleva a ser electo gobernador (traición de por medio al presidente del partido provincial) es su relación con el Bebé, primer esposo de su hermana Alicia, a la sazón Secretario General del Sindicato Petrolero en Comodoro Rivadavia. Gracias a él se convirtió en letrado del sindicato; en sus oficinas se firmaban todos los contratos que realizaba el sindicato con Y.P.F. Por ejemplo el alquiler de un departamento de tres ambientes para un ejecutivo de la empresa que en la década de 1980 se pagaba Ocho mil dólares.
         Cristina Fernández tampoco militó en ninguna agrupación; tenía cierta simpatía por la Tendencia Revolucionaria. De hecho, ninguno de los dos estuvo detenido ni fue molestado durante el proceso. Hecho curioso este, puesto que ahora, todo aquel que colaboró con la dictadura es, como mínimo, plausible de condena moral en primera instancia y denuncia penal en segunda.
         La vida de ambos estuvo dedicada a general dinero y poder; todo se usó y dirigió con ese fin. Por ello llama la atención esa persecución despiadada a los responsables de esa tragedia.
         En esta estrategia del camaleón cambiamos el color según la ocasión. Entonces nos ponemos codo a codo con aquellos que fueron los mayores traidores de la historia. Hay que decirlo mil veces hasta que quede grabado en la mente de todos; Montoneros era un apéndice del 601 de Inteligencia y el E.R.P. de la CIA. Massera se reunía con Firmenich en Francia, donde llegó a darle un millón de dólares y hay suficientes pruebas de reuniones de militares con montoneros en Punta del Este.
         Por otro lado, el 90% de los desaparecidos no era de armas llevar, sino profesionales, docentes, alumnos, dirigentes gremiales. El otro 10% perejiles, la mayoría entregados por los sobrevivientes que hoy están cerca del gobierno. O no sabemos que cuando la dirigencia de los montoneros envían para la contraofensiva de 1979 a los exilados, estos eran detenidos apenas pisaban suelo argentino. O  nos vamos a hacer los distraídos cuando los dirigentes gremiales marcaban con una cruz negra la casa de los delegados zurdos para que los grupos de tareas hicieran su cometido. O ignoramos que el directorio de Mercedes Benz denunció toda su comisión interna. Un gobierno de farsantes que otra cosa pueden tener al lado; porque este gobierno está lleno de esos traidores.
         Ahora bien, uno puede suponer que se arriman a ellos por conveniencia; como medida de distracción, ya que no existe antecedente alguno de la defensa de los derechos humanos durante la gestión al frente de la Provincia de Santa Cruz; al contrario, cada manifestación popular era reprimida severamente.
         Al principio creíamos que era por esos motivos. Hoy, con la perspectiva que nos da la historia nos percatamos de una estrategia mucho mas inteligente. El tema de la represión durante la dictadura militar hay que mantenerlo presente, no sacarlo de las primeras planas; mentalizar a la gente que esa es la alternativa si algo le pasa a este gobierno.
         Algo similar en su concepto planteaban los liberales para imponer sus sistemas económicos. O aceptan esto o la opción es Cuba.
         Quienes conocemos la verdad de lo acontecido en los últimos cincuenta años, sabemos de que manera nos mienten. Pero también somos con-cientes que la verdad, en política, no es ni mas ni menos que lo que se logra imponer. Y esta gente ha logrado imponer su visión rasgada y tergiversada de los hechos. Y lo ha logrado, ni mas ni menos que pasando de veinte millones de pesos en publicidad en 2003 a TRES MIL MILLONES EN 2012. Y el 70% de la población que se informa por la televisión ha comprado esa verdad.
         Cuando sostengo que es el mismo planteo liberal, se sobre entiende que nada ha cambiado desde 1976; que el régimen se aggiorna a las circunstancias y, alternativamente, ponen la cara los protagonistas como en 1975-1983, 1989-2003 o sus socios stalinistas en 1983-1989, 2003-¿?.
         Esto también hay que repetirlo hasta que quede en las mentes; liberales y stalinistas son socios desde 1912 cuando los principales banqueros del mundo que en 1915 forman la Reserva Federal deciden apoyar la revolución bolchevique iniciada por Lenin. Ya, en el siglo XIX, la banca Rochild ayudó a Karl Marx a difundir el Manifiesto Comunista y El Capital. Durante la segunda guerra mundial la Unión Soviética recibe del Imperio la suma de cuatrocientos mil millones de dólares de ayuda económica para en-frentar al nazismo. Jamás, en la guerra fría, Estados Unidos dejó de vender a la URSS cereales subsidiados.
         Hay que hacer estas aclaraciones por la confusión reinante; de continuo se escucha despotricar contra “los zurdos que están en el gobierno”; eso es hacer el juego que los liberales proponen.
         Estamos de acuerdo que hay que hacer justicia; pero en serio. Los militares del Proceso deben quedar presos, pero acompañados de sus socios terroristas y los liberales ideólogos. En tanto no nos saquemos de encima esa lacra de traidores a la patria; es imposible pensar en la reconstrucción.
         Esta estrategia de la memoria para condicionar la sociedad debe ser un llamado de atención para el ciudadano que con su indiferencia ha permitido que lo peor de la comunidad maneje los negocios públicos con un esquema corrupto que viene adosado al modelo económico para corroer los cimientos de la nación.
         Nada es casual; ya nos advirtió Franklin Delano Roosevelt; presidente norteamericano responsable de la crisis de 1929; masón e integrante del poder mundial: “En política nada ocurre por casualidad. Cada vez que un acontecimiento surge se puede estar seguro que fue previsto para llevarse a cabo de esa manera.”
         Lo demás es puro cuento para mantenernos entretenidos.

12-07-2013