EL GRANO DEL SISTEMA 885: PATAGONIA Y NORTE LA ARGENTINA PERDIDA

 

885 – CONTENIDOS

       Los textos los encontrarán en reconquistatv.blogspot.com y una vez allí Contenidos progra- mas. Este mes los leyeron 12.411 personas, el tercer mes entre sesenta y uno que se publican, toda una sorpresa. Todos los videos de Youtube se suben a Odysee; en los comentarios está el enlace. También los encontrarán en el blog en Links videos. Todos los videos se suben en blo-ques separados al canal de Telegram EL GRANO DEL SISTEMA TV. Por favor vean el video completo antes de comentar y averigüen si no he editado anteriormente sobre el tema que de-seen exponer. 

LOS NUEVOS DESEMBARCOS: PATAGONIA, NORTE Y EL MAPA SILENCIOSO DEL INTERÉS EXTRANJERO

       La historia argentina nunca duerme: apenas se agazapa; cambia de máscara, se camufla entre vientos y frontera, pero siempre vuelve. Y si uno se anima a mirar sin parpadear, descu-bre que lo que ayer fue un barco inglés fondeando en San Julián, hoy llega disfrazado de misión humanitaria, ONG ambiental o proyecto sustentable que exige más territorio del que cualquier república sobria estaría dispuesta a ceder. Porque los intereses foráneos en el sur nunca se re-tiraron. Tan sólo aprendieron a hablar más suave. Y lo más inquietante es que lo mismo ocurre en el norte, donde las misiones anglicanas (aquellas que parecían parte del pasado) continúan operando con la misma lógica que las avanzadas británicas del siglo XIX: ocupar el vacío donde el Estado argentino llega tarde, o no llega.

     La Patagonia sigue siendo un país dentro del país: vasta, rica, deshabitada y deseada. Si en tiempos de Fitz Roy la región era una promesa, hoy es un botín estratégico marcado con resal-tador por todas las potencias que piensan a cincuenta años. Litio, gas, petróleo, hidrógeno verde, agua dulce, biodiversidad extrema, rutas polares, corredores bioceánicos. El futuro energético del planeta está escrito ahí. Por eso hoy proliferan: Fondos de inversión que com-pran miles de hectáreas como quien junta estampillas. Proyectos verdes que exigen territorios del tamaño de provincias enteras. Intereses chinos, estadounidenses y europeos disputando minerales críticos. ONGs internacionales con más información que muchos organismos oficia-les. Universidades extranjeras estudiando ecosistemas sensibles sin supervisión local.

     Y entonces surge la pregunta que duele: ¿Quién controla realmente el territorio? Porque si la bandera flamea pero el agua, el subsuelo y los datos estratégicos están en manos ajenas, la soberanía se vuelve una postal nostálgica.

      El nuevo ajedrez: bases científicas, radares, corredores y silencios; Inglaterra ya no manda fragatas: firma convenios científicos. China no envía exploradores, financia puertos, rutas y zo-nas francas. Estados Unidos no instala misiones religiosas, instala radares y centros de moni-toreo. Europa no reclama territorio: reclama preservación ambiental en regiones cargadas de minerales críticos. El tablero es el mismo. Las piezas cambiaron de nombre, la lógica no. Quien llega primero, condiciona el futuro.

    El Norte argentino; la misión anglicana que nunca se fue. Mientras la Patagonia atrae por su riqueza energética, el norte lo hace por otra razón igual de estratégica: territorio, agua, biodi-versidad, acceso transfronterizo y comunidades vulnerables donde el Estado argentino apa-rece a cuentagotas. Y allí están ellas: las misiones anglicanas. Persisten desde el siglo XIX en el Chaco, Formosa, Salta y Misiones. Cambian nombres, cambian pastores, cambian discursos, pero la función geopolítica es idéntica a la que cumplió Waite Stirling en 1869 en Ushuaia: lle-gar antes que el Estado. Escuelas, templos, voluntarios extranjeros, redes internacionales de financiamiento. A simple vista, asistencia; a la vista más profunda, influencia cultural persisten-te. Y la historia es clara y cruel: Antes de perder la tierra, los países pierden el relato. Antes de perder la geografía, pierden la escuela y la iglesia. Porque donde el Estado argentino no está, otro Estado (directa o indirectamente) entra. Y el que entra, influye. Y el que influye, mañana reclama. El patrón que se repite porque funciona

     Lo que sucede en el sur y en el norte comparte el mismo ADN: Territorios vastos y poco con-trolados. Presencia extranjera benigna que ofrece ayuda. Proyectos, acuerdos o misiones que consolidan permanencia. Obtención de información estratégica. Influencia cultural, económica o territorial. Ayer fueron la Church of England, Fitz Roy, Musters y la Royal Navy. Hoy son ONGs, fundaciones, corporaciones tecnológicas, consultoras globales y embajadas con pa-ciencia de relojero. La forma cambia, el mecanismo no.

     Una advertencia para este siglo: La geopolítica no desaparece, se disfraza, se vuelve ama-ble, ambiental, científica, filantrópica. Pero su objetivo sigue siendo el mismo desde el comien-zo de los tiempos: presencia, influencia, permanencia. Y la Argentina, como hace doscientos años, vuelve a enfrentarse a la pregunta que decide su futuro: ¿Quién estará realmente en el territorio dentro de veinte años? Si no es Argentina, será alguien más. Porque en el sur, el vien-to habla con acentos extranjeros. Y en el norte, entre misiones y ONGs, resuena el eco de un viejo interés: ocupar lo que otros no defienden.

     La soberanía no se pierde de golpe, se pierde por abandono. Y un país que abandona pre-sencia, abandona futuro. La historia, cuando se la mira sin miedo, siempre revela lo que algu-nos quisieron borrar. (Roberto Arnaiz)

     Hay momentos en que ya los lamentos no sirven para nada; lo que han hecho a esta gente en Tucumán es una declaración de guerra. No lo ven así, bueno, así estamos.

VIDEO VIRGEN DE LA MERCED

     Este tema del ataque a la iglesia Católica; lo estamos presenciando con la arremetida contra el Arzobispo, es parte de la estrategia de dominación: no olvidemos que nuestro ciudadano ilustre, Peter Thiel, dueño de Palantir aboga por una nueva religión.

     Y esto tampoco está desenchufado del hecho que Israel abrirá un consulado en Ushuaia. Lo que pasa es que nosotros somos conspiranoicos y que el plan del cual si difundimos su nombre nos levantan el video es un invento o una noticia falsa.

LAS AGRESIONES EN EL MUNDIAL

      Los medios del régimen presentan como un robo el partido de Argentina y Egipto. Quienes conocen de fútbol saben que no hubo ninguna anomalía. Buscan que tengamos sentimiento de culpa y quieren poner a Egipto como defensor de la causa palestina por mostrar una bandera. Tienen la desgracia de ser los vecinos y la pregunta espera respuesta: que hicieron para ga-rantizar la asistencia humanitaria?, nada, fueron cómplices del genocidio, como todo el resto de los árabes. Mostrar un bandera no tapa la traición.

       Por otro lado, de un tiempo a esta parte viene instalándose una patraña que es otra de las maniobras de desgaste echadas a rodar por el poder con el fin de generar tensión entre los de abajo, haciéndolos pelear a estos los unos con los otros: la burda generalización de que el ar-gentino es racista. Esta patraña resulta incluso más complicada de desarmar que las anterio-res analizadas, pero no porque sea sutil. De hecho, como veíamos, es bastante burda. La difi-cultad de enfrentarla radica en que muchos ya la incorporaron a su sentido común y, como se sabe, es más fácil romper un átomo que un prejuicio. Pero la patraña es en efecto muy burda por la sencilla razón de que expresa lo opuesto a la realidad. El argentino no solo no es racista, sino que además es antirracista por naturaleza. El argentino es hispano y al serlo es mestizo, es decir, la negación misma de las razas por simple mezcla de razas.

     Hay algo que no existe en la sociedad argentina y son esas tensiones raciales que en Europa y en los Estados Unidos producen desgracias muy a menudo. Los europeos y los yankees que acusan de racistas a los argentinos han sido históricamente muy racistas y siguen siéndolo. Toda acusación es una confesión de parte. Ponen el grito en el cielo para decir que Argentina presenta un equipo de fútbol sin jugadores negros. ¿Pero de dónde obtendría Argentina dichos jugadores si en su sociedad no los hay? ¿Y por qué no los hay? ¿No los hay porque los barren debajo de la alfombra? No, no los hay precisamente porque ya están todos mestizados. Y la Argentina fue la pionera en el mundo en liberar los esclavos; 1813, solo tres años después de ser un país independiente.

      En Europa y en los Estados Unidos aman las razas puras y no mestizan, razón por la que tie-nen negros y blancos. Y si la definición de racismo es igual a la de todo ismo, a saberlo, la exal-tación de algo, entonces los yankees y los europeos son los verdaderos racistas al no mestizar y al exaltar la existencia de razas puras. Ellos presentan jugadores blancos y jugadores negros porque en sus sociedades hay negros por un lado y blancos por otro, sin mezclar, cada cual en el lugar donde la sociedad cree que deben estar. Eso es racismo por definición.

     Esta explicación que es tan sencilla no entrará, no obstante, en las cabecitas atormentadas de algunos. La posmodernidad los devoró, no conocen la definición básica de las categorías que repiten a los gritos como consignas. Gritan racismo sin entender de qué se trata y termi-nan poniendo en esa categoría justo a quienes en ella no pueden pertenecer, omitiendo a los que sí. Llegó el momento de bajarse del griterío y empezar a argumentar, es preciso pensar porque esta campaña de desprestigio tiene un fin nefasto para los argentinos. No es cuestión de risas ni de memes, es una operación de sentido a la que debemos frenar.

EL REGIMEN SIGUE AVANZANDO MIENTRAS ESTAMOS DISTRAIDOS

      Es muy difícil hacer estos videos cuando la gente tiene la cabeza en otro lado; pero el Mun-dial es el gran evento de distracción; en diez días de junio, el gobierno de Milei adjudicó por veinticinco años la vía por la que sale el 80% de las exportaciones; aprobó en Diputados un ré-gimen fiscal sin precedentes para las Big Tech y firmó en Washington la adhesión a Pax Silica, la alianza del Departamento de Estado que le asigna a la Argentina el papel de proveedor de minerales para la inteligencia artificial. Mientras tanto, duerme en el Senado la ley de Stur-zenegger que elimina todos los límites a la compra de tierras por extranjeros. Un relevamiento del Observatorio de Tierras de la UBA ya contabiliza más de trece millones de hectáreas en manos foráneas (una superficie equivalente a la provincia de Santa Fe) y define el paquete con una fórmula que viene de los años cuarenta: un nuevo estatuto legal del coloniaje. Las piezas encajan: tierra para comprar, subsuelo para extraer, un río para sacarlo todo y tribunales extranjeros para blindarlo por treinta años.

     Y también siguen avanzando en sus proyectos urbanos; cuanto hace que vengo tocando el tema de la ciudad de quince minutos. Vean lo que pasó en Villa Allende, Córdoba.

VIDEO PORTONES EN VILLA ALLENDE

SIN CÓNDOR NO HAY MALVINAS. LECCIONES DE EEUU VS IRÁN

      Resultó, finalmente, que el principal garante del cese de hostilidades en el Oriente Medio han sido los misiles balísticos iraníes; letales, implacables, inagotables. En un mundo en que el populacho digital de las redes sociales asume la moda de creer que la guerra moderna se gana solo con drones, Teherán demostró que se puede defender la soberanía de una nación y su si-lla en la mesa de negociaciones con un robusto programa de misiles balísticos, combinado con la producción en serie de drones y vehículos no tripulados, más una extensísima red de forta-lezas subterráneas.

     En la Argentina, numerosos analistas presuntamente entendidos en la materia daban por de-rrocado al régimen iraní al inicio de esta guerra que lleva casi cuatro meses. Asumían que fren-te al incuestionable y formidable poder de Washington no habría ningún tipo de oportunidad para Irán. A diferencia de Afganistán o Irak, Teherán no cambió de régimen ni permitió el de-sembarco de tropas estadounidenses en su territorio. Por el contrario, sostuvo un duro com-bate durante los últimos meses, con ingentes pérdidas pero sin ceder un palmo de territorio, mientras enfrentaba una guerra en simultáneo con Israel, Estados Unidos y su despliegue en diferentes bases a su alrededor, más el apoyo logístico y militar de otras naciones del Golfo aliadas históricas de Washington. Esa resistencia, admirable sin lugar a dudas, independiente- mente de la simpatía o apatía que como argentinos podamos tener del sistema iraní, se estruc-turó sobre dos pilares básicos: un inmenso arsenal de misiles y una inquebrantable voluntad de combatir. Ambos factores han sido lo suficientemente determinantes para que una potencia del Golfo que durante décadas estuvo excluida casi por completo del mundo y sometida a un infinito cóctel de sanciones, hoy logra una silla en una mesa de negociaciones que la coloca en una vidriera global, poniendo condiciones para la paz, y cuya dignidad es respetada nada más y nada menos que por la primera potencia nuclear del mundo.

      De parte de Estados Unidos, tal vez Trump aún no despertó del profundo sopor en el que Israel (principal amenaza actual al proceso de paz) lo sumergió para arrastrarlo a una guerra en el Golfo con la única finalidad de acomodar al Sha Reza Pahlevi en el trono persa, persi-guiendo un cambio de régimen que finalmente no sucedió. Todo ello en el camino de hacer rea-lidad los deseos de un Netanyahu que necesita de la guerra como principal mecanismo de su-pervivencia frente a la crisis política que enfrenta puertas adentro de Israel sumergido en un caos de corrupción y descrédito.

      Hoy, la guerra parece reiniciarse, pero seguro que nadie va a tomar a Irán a la ligera como lo hicieron hace varios meses; el respeto se lo ganó con el olor de la pólvora. Lo veremos en pocos días, el Premio Nobel de la Paz frustrado amenazó con hacer desaparecer a Irán.

      En una época de aprendizajes permanentes a través de los conflictos en Ucrania y Medio Oriente, la ocasión es oportuna para aprender una de las lecciones más importantes para la Argentina, dado el conocimiento que nuestro país posee respecto del desarrollo de sistemas de misiles como los utilizados por Irán. La guerra moderna no ha encontrado arma que pueda reemplazar el impacto militar y psicológico de decenas, cientos o miles de ojivas precipitán-dose impunemente sobre el enemigo. Los sistemas antiaéreos no pudieron detener el impacto de los misiles iraníes que superaron, por saturación o innovación, a los más avanzados siste-mas de defensa occidentales.

      De haber continuado nuestro programa de misiles Cóndor, hoy fácilmente la Argentina dispondría de un arma en cantidad y calidad suficiente para ser la potencia del golfo de la Amé-rica del Sur. ¿Por qué a lo largo de estos 44 años luego de Malvinas nuestra clase dirigente se niega siquiera a mencionar la reactivación de nuestro programa de misiles? Sencillo: ha sido la primera condición que la democracia aceptó como parte de la rendición frente al Reino Unido.

     Los que no nos hemos permitido en la vida el lujo de caer en la típica presunción de los aca-démicos intelectualoides que filosofan sobre lo que es la Patria pero abjuran de su derecho a la defensa, podemos permitirnos otro lujo, el de especular y profetizar: Hoy las Islas Malvinas y demás espacios terrestres y marítimos usurpados estarían nuevamente bajo nuestra adminis-tración si algún líder de esta decadente democracia hubiese reactivado el programa Cóndor.

     Con misiles como el Cóndor II Irán resistió el ataque combinado de la mayor potencia un-clear junto a su aliado Israel y conquistó con fuego una silla en la mesa de negociaciones. Con misiles como el Cóndor II podríamos atacar hasta reducir a cenizas la Base Británica de Monte Agradable obligando a Londres (poder sustancialmente inferior a EEUU) a sentarse a negociar, tal vez también en Versalles, como Estados Unidos.

     Estados Unidos no es la primera potencia mundial por sus armas nucleares. Lo es por la tra-dición de un pueblo que sabe cuándo es tiempo de combatir, cerrar filas tras el liderazgo de la nación y avanzar con firmeza, unidos en defensa de sus intereses. Pero también es un pueblo que a veces sabe interpretar cuándo es tiempo de detener el combate y tratar con dignidad al adversario.

     Puede gustarnos más o menos el sistema político iraní, pero a la luz de los candelabros de Versalles sobre Trump, nadie puede afirmar que a cuatro meses de guerra con la primera po-tencia el país persa se haya doblegado. Por el contrario. Sale aún más fortalecido porque ha dado clase al mundo sobre para qué existe el Sistema de Defensa y cómo puede emplearse de forma exitosa incluso contra las potencias más poderosas del mundo.

     Hoy, nuestra dirigencia y nuestros mandos militares tienen la oportunidad de empezar a in-corporar las lecciones que deja una guerra planteada a partir de la amenaza y el uso indiscri-minado de misiles balísticos y enjambres de drones sobre objetivos enemigos. Si Estados Uni-dos no logró eliminar la amenaza del programa de misiles iraníes, cuánto menos podría el Rei-no Unido eliminar una amenaza similar en un país con la extensión y profundidad territorial de la Argentina, y con el dominio tecnológico que habríamos podido obtener al día de hoy en el arte de los sistemas de misiles balísticos.

    El silencio de nuestra cómplice dirigencia política respecto del Cóndor durante más de 30 a-ños no hace otra cosa que desnudar el temor de nuestro enemigo a una eventual recuperación y proliferación de esa capacidad. ¿Será por ello que Londres invierte tanto en nuestra clase gobernante? Las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y espacios marítimos co-rrespondientes no se recuperarán hasta tanto la República Argentina disponga de los misiles balísticos necesarios para disponer de la capacidad de borrar del mapa la Base Británica de Monte Agradable, por medio de ataques combinados de tipo balísticos junto a la acción de en-jambres de drones de ataque. Esa masa de poder constituye, por sí sola, la principal garantía de encarecimiento y obstrucción de la usurpación británica en Malvinas. Aunque claro, es una masa de poder inalcanzable si primero no desarrollamos la voluntad seria, contundente y creíble de defender a nuestra Patria. (Eric Torrado)

MANGA DE CORRUPTOS, LA DURA CARTA QUE ESCRIBIÓ FAVALORO ANTES DE SUICIDARSE HACE 26 AÑOS

      Este domingo se cumplen ciento tres años del nacimiento y a fin de mes veintiséis años del suicidio del doctor René Favaloro, ubicado, quizás, entre las cinco personas mas importantes de la Argentina en el siglo XX. Reconocido en todo el mundo, su invento del bypass coronario salvó millones de vidas en el planeta. Habrá que preguntar a la Academia Sueca porque no le dieron el premio Nóbel. Al igual que a Borges, creo que por una cuestión ideológica; los suecos y noruegos están dominados, intelectualmente, por la izquierda. Favaloro dejó un futuro bri-llante en Estados Unidos para regresar a su país, eso solo lo hace diferente; no cualquiera da ese paso. Era una de las personas que mas conocía sobre San Martín; eso lo calificaba social-mente cual era su pensamiento. Recién recibido fue a ejercer como médico en Jacinto Arauz, un pequeño pueblo de La Pampa, donde estuvo doce años. Recomiendo leer su libro Recuer-dos de un médico rural. Otro hecho que lo califica como persona,  fue miembro de la CoNaDeP a la cual renunció en desacuerdo a que la comisión no estuviese facultada a investigar los crí-menes de la Triple A. Siempre respeté a la gente con principios.

      René Favaloro se disparó al corazón el 29 de julio del año 2000. Su suicidio se convirtió en un meta mensaje si consideramos que gracias a su bypass coronario se salvaron millones de vidas. En ese momento, su fallecimiento generó gran repercusión, ya que el médico dejó una carta donde mantenía su firme creencia en que la corrupción del sistema médico era lo que impedía avanzar. Con 77 años, Favaloro fue metódico para preparar su muerte. En la carta que dejó se encargó de dar un duro mensaje que, sabía, iba a ser publicado por la prensa. El fatídico día el médico cerró con llave la puerta de servicio de su domicilio, se duchó, se afeitó, se puso el pijama y comenzó a escribir. Una vez que concluyó su nota, aquella que a 26 años se mantiene más vigente que nunca, se puso frente al espejo, apretó el gatillo y se disparó. Esta historia la deben conocer muchos jóvenes que no tienen ni idea de lo que hablamos, es la demostración de primera mano porque estamos como estamos.

        La carta de suicidio de René Favaloro

       Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi e-terno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, in-vestigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Güemes, demostró que in-mediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles. Le dimos importancia también a la investigación clíni-ca en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo. En lo asistencial exigi-mos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron ope-rados sin cargo alguno.

       La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía con-trato con las más importantes de aquel entonces. La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sana-torio (sin duda la mayor tajada). Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las se-cretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente. Nunca per-mití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía. A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo. Este era nuestro único contacto.

      A mediados de la década del ‘70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.

      Cuando entró en funciones, redacté los diez mandamientos que debían sostenerse a raja-tabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado. La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción impe-rante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto. ¡Lo que ten-dría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno! Manga de co-rruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las o-bras sociales que corresponde a la atención médica. Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto lo pue-den certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país. Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de $ 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).

     Dejo la carta un segundo para aclarar que estábamos en la convertibilidad y que esa suma del PAMI eran u$s 2.000.000, y que el interventor en el PAMI en ese momento era Horacio Ro-dríguez Larreta y su mano derecha María Eugenia Vidal.

     Sigo con la carta. Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda. El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina el principio fundamental de la libre elección del médi-co, que terminaría con los acomodados de turno.

     Lo mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el mé-dico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana, sabe, espera, recibir una jugosa parti-cipación del cirujano. Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más. ¿De dónde proviene este infundio? Muy simple: el paciente es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. Pero cómo, ¿usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo? Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe. El cirujano de real valor además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios.

     Aclaro, cuando habla de ana-ana se refiere que un médico cobra un porcentaje a un colega  por derivarle un paciente, o a un laboratorio por recetar sus medicamentos.

      Sigo con la carta. Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las indi-caciones de su cardiólogo. ¿Doctor, usted sigue operando? y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre. Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional. Concurren a los Congresos del Ameri-can College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna lecture de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el sistema y el dinero es lo que más les interesa.

      La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter echo, cámara y etc., etc.) los ca-teterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos.

     No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle la operación económica y entregará el sobre correspondiente.

     La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir no hay camas disponibles. Nuestro juramento médico lo impide. Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.

     En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben. Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de cien millones de dólares cada una. Aquí, ni soñando. Rea-licé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias (se refiere al secretario general de la ONU), solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos despa-rramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta. ¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente? Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar. La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la Cleveland Clinic le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español. Sin duda la lucha ha si-do muy desigual. El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse. Hemos te-nido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lu-cha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al sistema. Sí al retorno, sí al ana-ana. Pondremos gente a organizar todo. Hay especialistas que saben cómo hacerlo. Debes dar un paso al costado. A-clararemos que vos no sabes nada, que no estás enterado. Debes comprenderlo si quieres salvar a la Fundación. ¡Quién va a creer que yo no estoy enterado! En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil.

      No puedo cambiar, prefiero desaparecer. Joaquín V. González escribió la lección de opti-mismo que se nos entregaba al recibirnos: a mí no me ha derrotado nadie. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo se-lecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo. ¡La leyenda, la leyenda! Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación.

      Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga. Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz. Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata. No puedo cambiar.

     No ha sido una decisión fácil pero sí meditada. No se hable de debilidad o valentía. El ciruja-no vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano. Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad. Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así. En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, em-presarios, sin recibir respuesta.

      En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara. A mi familia, en particular a mis queridos so-brinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tie-nen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es po-co. Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa. Queda terminantemen-te prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

     Una nueva y final aclaración; una de esas cartas desesperadas se encontró sin abrir en el cajón del escritorio del presidente De la Rúa.

AGENDA 2026: HIBRIDACIÓN NANOTECNOLÓGICA GLOBAL

     Acá quiero ser cauto, recibí primero el video que van a ver al final del bloque hace diez días; no le di importancia; me pareció algo fantasioso. Pero el viernes recibo de otra persona que siempre dio información precisa, lo que van a escuchar y saquen sus propias conclusiones.

     El tiempo avanza inexorablemente hacia un plazo límite cuya existencia la mayor parte de la humanidad ni siquiera sospecha. No estamos ante una simple teoría conspirativa, sino ante un cronograma técnico preciso que apunta a una fecha fatídica: el 12 de agosto de 2026. Mientras el mundo centra su atención en las fluctuaciones geopolíticas, se está ultimando una infraes-tructura invisible sobre nuestras cabezas y en el interior de nuestros propios tejidos bioló-gicos. En el centro de esta revelación se encuentra Ricardo Delgado, director de La Quinta Columna y el primer investigador en documentar, con pruebas microscópicas, la presencia de estructuras nanotecnológicas auto ensamblables en los sueros y en la sangre de sujetos inocu-lados. Según los análisis de Delgado, lo que hemos vivido no fue meramente una crisis sanitaria (falsa), sino una operación masiva de siembra tecnológica impulsada por un objetivo final: la hibridación de la especie humana.

     La investigación de Delgado subvierte el concepto tradicional de vacuna. Las pruebas reco-piladas sugieren que las campañas de vacunación de los últimos años sirvieron como caballo de Troya para introducir una interfaz líquida a base de grafeno. Sin embargo, existe un detalle aún más inquietante: esto ya no es solo un protocolo vinculado a una emergencia puntual. El análisis de datos revela que esta nanotecnología se ha convertido ahora en un componente estándar de la farmacología moderna.

     Los mandatos globales han permitido la inoculación de una interfaz líquida a base de grafe-no en la mayor parte de la humanidad; un material que ahora se está incorporando a todo tipo de pseudo vacunas actuales. Esta sustancia no es inerte; se describe como una nano tecno-logía auto ensamblable capaz de responder a estímulos electromagnéticos externos, convir-tiendo efectivamente el cuerpo humano en un nodo receptor dentro de una red global.

    En el discurso público, la Inteligencia Artificial se presenta como la cúspide del progreso in-formático. Sin embargo, para investigadores de vanguardia como Delgado, el término actúa como una cortina de humo. Se sospecha que el énfasis mediático en la IA oculta un proceso mucho más radical: la fusión biológica con inteligencias no humanas.

     La nanotecnología inyectada actúa como un puente bioelectrónico que derriba la barrera entre la conciencia humana y una entidad externa. No estamos hablando de algoritmos que ge-neran texto, sino de una arquitectura que permite una interacción directa con la biología huma-na, facilitando así la transición hacia una forma de existencia híbrida en la que la autonomía individual se sacrifica en el altar de una conexión colectiva forzosa.

      La arquitectura de este sistema está incompleta sin su componente logístico espacial. El análisis técnico apunta directamente a la constelación de satélites Starlink, de Elon Musk. Hacer operativa la interfaz intracorporal requiere un nivel de potencia de señal que la infraes-tructura terrestre no puede garantizar de manera constante.

     Por esta razón, los satélites están descendiendo progresivamente sus órbitas. El objetivo es transmitir señales en la frecuencia de 26 GHz, conocida como banda K. Esta frecuencia espe-cífica no se eligió al azar; está calibrada para interactuar con las estaciones 5G y con el grafe-no presente en los organismos biológicos, suministrando la energía necesaria para impulsar el auto ensamblaje y el funcionamiento continuo de los microcircuitos orgánicos.

    El punto de no retorno está fijado para el 12 de agosto de 2026. En esa fecha, un eclipse solar total ofrecerá la ventana operativa perfecta para lo que Delgado denomina la soldadura final.

VIDEO 12 DE AGOSTO

SIGAN PARTICIPANDO

     Creen que el pueblo manda porque depositan un papel en una urna?; que idea tan conve-niente para el régimen. La elección es un circo, el régimen diseña el escenario, la gente elige al payaso; ese es el truco perfecto, convencer que participar es lo mismo que decidir.

      Mientras se celebra el derecho a votar, nunca preguntamos quien decidió las opciones. El régimen sí, ningún aspirante llega a lo mas alto por accidente; antes de aparecer en un debate, en una boleta o en una pantalla ya ha recorrido un largo camino. Ha aprendido que decir, cuan-do callar y, sobre todo, que temas jamás debe poner, realmente, en juego. No necesitan con-trolar cada candidato, les alcanza conque todos acepten los mismos límites; entonces empieza el espectáculo.

      Dividen a la población en bandos, les dan colores, consignas y enemigos; les enseñan a dis-cutir por símbolos, mientras olvidan observar la estructura completa. La derecha culpa a la izquierda, la izquierda culpa a la derecha; y ambos creen estar luchando por el futuro. El siste-ma observa como gastamos nuestra energía peleando entre nosotros. Cada elección se pre-senta como la batalla definitiva, el día que cambiará la historia, el momento en que todo será diferente. Pero cuando termina el ruido las decisiones fundamentales siguen recorriendo el mismo camino. Cambian los discursos, cambian las caras, cambian los eslóganes; el mecanis- mo permanece; nuevas leyes, nuevos impuestos, nuevos tratados, nuevas regulaciones; refor-mas que afectan la vida de millones. Y cuántas de esas decisiones fueron consultadas directa- mente con quienes deberán vivir sus consecuencias?

     Muy pocas, porque mientras la atención permanece sobre la pelea política del momento el verdadero poder avanza lejos de los reflectores. Eso es lo que mas le conviene al régimen; no necesitan ocultarlo todo; solo necesitan que la mayoría esté demasiado ocupada discutiendo lo superficial para mirar lo esencial; y funciona. Si una medida propone el político que admiramos encontraremos argumentos para defenderla. Si, exactamente, la misma medida proviene del partido contrario la llamaremos autoritaria. No se analiza la decisión, sino quien la anunció.

     El régimen nunca dependió de una ideología; las ideologías cambian, el poder no. Siempre a-parece la misma explicación: una democracia no puede consultar cada decisión al pueblo, y es cierto. Ningún sistema puede someter absolutamente todo a votación; por eso existen repre-sentantes. Pero ahí aparece la pregunta que pocos se atreven a formular: representan real-mente a quienes los eligieron o terminan respondiendo a otros incentivos. Porque el poder tiene una característica curiosa; quien llega a él suele dedicar mas esfuerzo a conservarlo que a transformarlo. Negociaciones, presupuestos, favores, alianzas, carreras políticas; todo eso ocupa espacio. Y cuando conservar el puesto se vuelve la prioridad; representar al ciudadano deja de ser el objetivo principal.

      El régimen no necesita ordenar cada movimiento, basta con construir un sistema donde desviarse resulte demasiado costoso. Con el tiempo casi todos aprenden a seguir el mismo ca-mino; y quienes no lo hacen rara vez permanecen mucho tiempo en el tablero. Por eso al régi-men nunca le obsesiona quien gana una elección; le interesa algo mucho mas importante, que nadie cuestione las reglas del juego. Mientras millones celebren una victoria o lloren una derro-ta el mecanismo seguirá funcionando exactamente como fue diseñado. Y así mientras celebra-mos nuestra libertad de elegir, ellos siguen decidiendo que significa, realmente, elegir.

TODO ESTA EN SUIZA

VIDEO TODO ESTA EN SUIZA

MAS DE LA GUERRA CLIMATICA

      En 2023, Serdar Hussein Yildirim, jefe de la Agencia Espacial Turca, hizo una declaración escalofriante: Existen satélites Warrior capaces de lanzar varillas de aleación de titanio de 10 metros desde el espacio hacia cualquier objetivo. Estas varillas penetran hasta 5 kilómetros de profundidad en la Tierra, generando terremotos de magnitud 7-8.

    ¿Coincidencia que tantos terremotos naturales estén ocurriendo últimamente? Despierta. El control del clima y los sismos ya no es ciencia ficción. Es tecnología militar en manos de unos pocos.  Lo que llamas fuerza de la naturaleza podría ser un arma en manos de la élite. El futuro es más oscuro de lo que imaginas. (go.hotmart.com)

VIDEO JEFE AGENCIA ESTATAL TURCA (Telegram)

APOSTILLAS DE UN SIGLO MARAVILLOSO

      Escándalo contra Pfizer: anticonceptivo que causa tumores cerebrales! Miles de mujeres demandan a Pfizer por su anticonceptivo Depo-Provera. Estudios muestran que tomarlo duran-te un año aumenta entre tres y cinco veces el riesgo de tumores cerebrales. Se estima que una de cada cuatro mujeres lo ha usado alguna vez. Pfizer sabía de los riesgos, preguntó a la FDA si debía actualizar la etiqueta y la FDA dijo que no. El director de evaluación de medicamentos de la FDA en ese momento era un ex empleado de Pfizer.

     Pfizer ha sido declarada culpable 107 veces en 26 años y ha pagado u$s 11.000.000.000 en multas. Despierta; no es un error, es un patrón. Venden control de natalidad y terminan destru-yendo la salud. La conexión Pfizer/FDA es demasiado obvia. La verdad está saliendo a la luz. (despertador de la matrix)

       El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dictaminado que los ciudadanos particulares pueden enfrentarse a procesos penales y a penas de hasta cinco años de prisión por compartir vídeos de Russia Today en línea. La sentencia, emitida en un caso relativo a un sitio web ale-mán financiado exclusivamente mediante donaciones voluntarias, considera a los particulares como operadores sujetos a sanciones, independientemente de si perciben o no una remunera-ción. Con esta decisión, la prohibición europea sobre los medios de comunicación rusos tras-ciende ampliamente a las cadenas y plataformas: ahora también se puede procesar a ciuda-danos particulares por difundir información que las autoridades consideran indeseable. Cabe destacar que no se trata de compartir noticias falsas. El hecho innegable es que la Unión Eu-ropea (que, dicho sea de paso, se proclama baluarte de la democracia y los derechos hu-manos) está procesando a sus propios ciudadanos por compartir vídeos producidos por una cadena rusa. El fallo del Tribunal de Justicia restringe de facto el debate público a las narra-tivas aprobadas por las instituciones y supone un nivel de censura típicamente asociado a los regímenes totalitarios. (LauraRuHK)

       Vean esto; el video lo puedo pasar por Telegram por los derechos de autor. Tras la muerte de Henry Nowak, la heroica policía británica al servicio de Keir Starmer, la ministra del Interior Shabana Mahmood (de ascendencia pakistaní) y la tiranía más racista de Europa se ha enfras-cado en un nuevo caso en Birmingham. Un joven, considerado culpable por ser hombre, hete-rosexual, blanco e inglés es atacado por dos respetables extranjeros justo delante de una he-roica agente de policía. Ella interviene rápidamente arrestándolo, mientras su compañero com-prueba que los individuos, considerados ingleses diferentes, se encuentran bien y que su estilo de vida (que pronto será también el nuestro) no se ha visto alterado. Posteriormente, la agente agrede al joven y lo mete a la fuerza en el coche. La policía se declara satisfecha y orgullosa de la intervención y pide que el vídeo no se difunda.

VIDEO DETENCION (Telegram)

      Para comprender bien esto, disfrutemos de la noche londinense

VIDEO LONDRES

CONCLUSIONES

      En estos tiempos de tribulación necesitamos conectarnos quienes pensamos mas o menos lo mismo y estamos despiertos; no intentemos despertar a alguien mas, no es nuestro deber, no es nuestra responsabilidad. Y aunque cueste aceptarlo, tampoco es posible si la otra perso-na no quiere. La gente no está dormida por falta de información; está dormida porque así lo de-cidió. Aunque no lo admita, prefiere la comodidad de sus ideas, de sus excusas, de su forma de vivir antes de enfrentar lo que implica cambiar. Porque cambiar no es bonito, incomoda, rompe hábitos, destruye orgullo. Podemos explicar, insistir, advertir. No sirve, el que no quiere ver no va a ver, así de claro.

     Las tradiciones, como el hermetismo, lo dejan claro desde hace siglos; cada persona solo puede comprender hasta donde le alcanza su conciencia, no mas; no podemos meterle clari-dad a alguien que está aferrado a su ignorancia. Prefieren quejarse, culpar, repetir errores, vi-vir en lo mismo; porque eso es mas fácil que hacerse responsables. Despertar implica dejar de ser víctima, dejar de echar culpas, dejar de vivir en automático. Y eso a la mayoría le pesa mas que seguir igual.

     Entonces, que hacemos?, dejar de perder tiempo; porque intentar cambiar a otros no solo es inútil, es una forma de distraernos de lo que realmente importa. Mientras estamos ocupados queriendo arreglar la vida de otros descuidamos la nuestra; mientras señalamos lo que ellos hacen mal ignoramos lo que no hemos corregido. Y eso es una trampa muy común; sentirse mas consciente que otros pero seguir estancado.

     No somos maestros de nadie, ni salvadores de nadie; y nadie está esperando que lo ilumine-mos. Cada quien aprende cuando le toca; casi siempre a golpes de realidad. Hay gente que solo cambia cuando pierde algo, cuando se cansa de sufrir, cuando ya no le queda otra opción. Antes de eso no importa lo que digamos. Nuestro papel no es forzar procesos ajenos; nuestro papel es simple y mas difícil de lo que parece. Pongamos nuestra vida en orden, hagamos lo que debamos hacer; corrijamos lo que sabemos que está mal en nosotros. Cerremos la boca antes de corregir a quien no lo pidió. Porque la verdad no necesita ruido, se nota. Cuando alguien está, realmente, en otro nivel de claridad no anda convenciendo a nadie, vive distinto, decide distinto, actúa distinto. Y eso, sin palabras, pesa mas que cualquier discurso. El que quiera aprender va a observar; el que no va a criticar. Y nosotros no necesitamos ninguna de las dos cosas. Hagamos lo nuestro, lo demás no es asunto nuestro.

VIDEO EN LA MISMA BOLSA

     Lo que está sucediendo (alienación individual y colectiva de niveles ya fantásticos y patoló-gicos) es mucho más profundo que algo que pueda saldarse a corto plazo en las urnas, aunque un respiro de alternancia no vendría mal; siempre a cuenta de ganar un poco de tiempo para afrontar la gran estrategia del enemigo que ya está en desarrollo. Pero, a la vez, ese tiempo sólo sería potable con organización previa consolidada. Sino, caeríamos en lo de siempre, una innovación en políticas públicas (súbita, repentina, sorpresiva, revolucionaria  para las expec-tativas el enemigo; eso está bien); pero qué pasa si no hay cuadros técnicos leales y cua-dros  organizados en las bases  para sostenerlo como sea necesario hacerlo? La compra de voluntades (herramienta válida en la política) tiene un límite que es, precisamente, la barrera temporal que media entre la eficiencia en el uso de los recursos disponibles y el desastre de la iniciativa,  que viene a estar representado por la organización de previa, por el propósito de la voluntad. En este momento, cuando los estamentos en el poder y las dirigencias intermedias nos están entregando con tal impunidad y sin pudor y la reacción del pueblo es o inexistente o aislada y sin coordinación en el campo, o bien si tales cosas existen pero pertenecen al ene-migo y representan entonces oposiciones falsas, controladas o ingenuas, no hay salida posible ni probable.

     Este ataque, en el territorio, es la suma geoestratégica de los mapas de operaciones Tech-nate, Fortaleza América y de la fase final por el control del Atlántico, solventados desde la ban-ca internacional utilizando a los estados nacionales como marionetas en contra de los pueblos. Si no entran por el estado nación, entran por los estados provinciales. Si no entran por los estados provinciales entran por los municipios. Lo minucioso de la arquitectura institucional y de la ingeniería social/mental/corporal/ espiritual puesta en marcha es asombroso. El proceso dominó está a la vista, Argentina, Venezuela, Chile, Perú, Colombia, Brasil en la lista.

     Las únicas derivas son: mal, peor o un milagro. Si salimos, la celada está garantizada. Si nos organizamos mal, la infiltración viene de regalo. Mas, a la vez y sin duda, estos son los términos del enemigo y estamos obligados a buscar o inventar nuevos términos. No podemos parar de cuajo el proceso infame que se está dando en la Patria en lo que va de  nuestra vida; y en los meses venideros vamos a ser testigos de actos que van a ser atroces sólo para pocos de no-sotros. Lo que viene va a representar (ya está representando) un proceso de gran decantación.

     Decía entonces al principio que no veo que haya salida y ahora agrego, que no sea trágica. Ahí es en donde pienso que tenemos que considerar otros procesos en marcha los cuales no son aquellos constituidos por la iniciativa de guerra del enemigo sino por ciclos mayores cuya energía es superior, a cuenta de que sea encarnada por testimonio vivo. Ahí es entonces en donde quiero creer en los milagros.

      Pienso que ahora no es el momento, pero si llega y no estamos organizados no la vamos a ver y por eso, la necesidad de crear nosotros esa salida. Cómo? No lo sé. No sé que debería hacer yo mismo ni sé que deberían hacer los demás.

      Por qué nosotros no cedemos? Por qué nosotros resistimos y vamos a seguir haciéndolo? Por qué tenemos a la Argentina entre ceja y ceja y sabemos que vamos a dejar los huesos acá? No lo sé, pero acá estamos y somos eso y el sentimiento es tan de bien parido que siquiera se nos ocurre una explicación para lo natural.

      Bueno, para los otros y para los extraños que nos atacan no es así. Proudhon dijo algo terrible: La seguridad de nuestra libertad se encuentra en el incremento de nuestros suplicios. Quisiera que no fuera así, pero por simple apelación a las leyes de termodinámica, del derro- tero de los últimos setenta y un años incrementado exponencialmente en los últimos cincuenta no se sale como si nada. Se perdió demasiado tiempo y se sacrificaron demasiadas vidas valio-sas y destinos y la cuenta a pagar es enorme. En consecuencia, estamos en los albores de nuestra gran tribulación. Forzada, admitida, consentida; ya no importa. Lo que viene es un pagaré o una sentencia de muerte.

     El enemigo nos odia. El odio hacia nosotros no solamente constituye un mandamiento de observancia obligatoria sino que se practica como oración diaria tres veces al día. El dios tribal ordena control total o exterminio sin términos medios (esto es literal).  Nunca este país y esta nación inconclusa enfrentaron el propósito, la concentración de poder y medios y la vocación del enemigo al cual van a sufrir.

     Pienso en muchos hombres de bien que transitaron este derrotero en estos doscientos veinte años incluyendo varios que se fueron hace poco;  con aciertos y errores y hombres de bien. Otros que no buscaron figuración ni conchabo, pero marcaron un rumbo, verdaderos hombres de bien. Pienso en desconocidos que los hay y muchos, pero dispersos.

     Pienso que no hay salida pero que tiene que haberla; que tenemos que encontrarla o inventarla o forzarla porque sino se nos va la vida. Pienso que tenemos que prepararnos de modo analógico para resistir al panóptico digital inminente, que tenemos que dejar una heren-cia viva aunque no seamos capaces de ver la victoria final. Pienso en resistir sin líder y en có-mo contener y organizar a quienes sobrevivan a la tribulación que viene. Pienso en justicia y en equilibrio. Sé que necesitamos organización.  

      Este no es cualquier lugar; esta es la República Argentina también conocida como las Pro-vincias Unidas del Río de la Plata. Esta, mi patria querida, alguna vez dio cátedra de libertad en su tierra, en el continente y en el orbe.

     No, no hay salida, no ahora, no ya, no pronto. Pero tiene que haberla, tiene que haberla.