EL GRANO DEL SISTEMA 880: AGOSTINA, LA TRAMA OCULTA

 

880 – CONTENIDOS

      Los textos los encontrarán en reconquistatv.blogspot.com y una vez allí Contenidos progra- mas. Todos los videos de Youtube se suben a Odysee; en los comentarios está el enlace. Tam-bién los encontrarán en el blog en Links videos. Todos los videos se suben en bloques separa-dos al canal de Telegram EL GRANO DEL SISTEMA TV. En Odysee está el programa 879, subido el sábado: La Nueva Pandemia. Por favor vean el video completo antes de comentar y averigüen si no he editado anteriormente sobre el tema que deseen exponer.

AGOSTINA, LA TRAMA SECRETA

     Para hablar del caso de Agustina, primero debemos pensar cual es el motivo por el cual den-tro de los cientos o miles de desapariciones en nuestro país, de golpe uno tiene repercusión nacional. Y como todo tiene que ver con todo y estamos manejados por la sinarquía internacio- nal hay que comenzar a atar cabos sueltos. Quienes realmente manejan la Argentina y ahora dieron la cara no tienen códigos y solo creen en ellos mismos. Y el único en quien confían es Javier Milei; ya que dio muestras contundentes para quien trabaja y al servicio de quienes puso a la Argentina. Dicho esto, no podemos dejar de mencionar la actitud de Patricia Bullrich en es-tos últimos días. Quienes manejan a Milei y a Trump ya están pensando en las próximas elec- ciones. El cálculo que están haciendo es que con los votos sacados el año pasado en la Provin- cia de Buenos Aires, mas arrasando en la Capital Federal y repitiendo lo de Córdoba están a un paso de la reelección. Si falta alguno, de eso se encarga el centro de cómputos. A ver si se en-tiende, pueden meter el perro, pero no una jauría de perros; hay que cuidar las formas. Para ello ya firmó el gobierno con una empresa de Israel por el conteo de 2027.

     Y para hablar de Córdoba, me llegó la información que hace unos meses dieron la orden a la SIDE de arremeter contra Llaryora, puesto que el entorno de Milei asume la decisión de ganar CABA y Córdoba sin negociar con Llaryora y Macri. Entonces aparece este caso y les cae co-mo anillo al dedo. 

     El caso de la muerte de Agustina, una operación de narco menudeo de poca monta ha deja-do al descubierto al régimen provincial por completo; el entramado de corrupción conectado entre el poder político, el judicial, la policía, los sindicatos, las barras bravas, el narcotráfico y la corrupción de menores. Y ya se está relacionando el asesinato con que un importante narco con relación con el asesino ha quedado en libertad hace pocos días y se está sospechando que la niña fue víctima de un ajuste de cuentas narco.

       Y el gobierno ha sido sorprendido, ya que en solo cuatro días han salido a hablar con la prensa para tratar de circunscribir el hecho en un lobo solitario (el sábado con el fiscal y el martes con el padre), tratando de justificar lo injustificable y colocándose la medalla que lo resolvieron en tres días. Cuando en realidad a diez y siete horas de desaparecida la nena ya sa-bía la justicia con quien había estado y donde. De los errores de procedimiento y de no pre-servar la escena del crimen ni una palabra.

       Lo que salió a relucir es lo endeble que es el régimen; lo frágil de su estructura delictiva y la tremenda podredumbre que lo integra. Y si tiene que intervenir el gobernador, tal como acon-teció con Loan en Corrientes, también quedó de manifiesto que la cabeza de la serpiente está bien arriba o el gobernador está dibujado. Y que no sabe nada del plan de la SIDE, al punto tal que confía en la Ministra de Seguridad Nacional, cordobesa, con buena relación con el gober-nador, quien viaja a Córdoba y trata de inculpar a la víctima, dándole una letra que él compra.

      Cuando digo que está dibujado; controla la policía que torturó el miércoles a una persona que vive en la casa donde se asesinó a la niña? Tiene conocimiento de los negociados de la cúpula policial? Sabe que enviaron a intimidar a un movilero de Crónica que estaba en la puer-ta de un local signado en la corrupción de menores en pleno centro de la ciudad?

       Todo salió a la luz, la noche cordobesa con el tráfico y la prostitución de menores; boliches que eran antros y estaban habilitados por la Municipalidad y Bomberos y que eran tierra de na-die. Ahora, ante las denuncias se apuraron a clausurarlos antes que vayan los periodistas a re-levarlos. Tanto el implicado como sus posibles cómplices son gente de poca monta, sin embar- go reaccionaron con el culo sucio que no toque a pescados gordos, grandes empresarios y po-líticos; por eso la premura de cerrar el caso con perejiles y defenestrando a la víctima. El asun-to es que esto no se desparrame hacia los costados o arriba: por eso estos perejiles de poca monta tienen los abogados mas caros de Córdoba; alguno de ellos vinculados con lo mas oscu- ro de la reciente historia cordobesa.

      Por qué no se difunde la filmación completa de todos los que ingresaron y salieron de esa casa?; a quién están cubriendo; quien fue el médico que desmembró el cuerpo?, y que no lo habría hecho en la casa sino en una clínica tumbera donde se atiende a los delincuentes o en una casa cerca del terreno donde la encontraron. Ese video lo tiene secuestrado un fiscal que ahora decretó diez días de secreto de sumario para que coincida con el comienzo del mundial.

       Y la soberbia de creer que el pueblo es ignorante y se cree cualquier cosa; el fiscal dando una data de la muerte sin haberse iniciado la autopsia. Y el absurdo informe de los forenses el martes que pone en duda que los restos hallados sean de Agustina y que lo que se busca es cerrar el caso lo antes posible para vendernos que son eficientes. Ahora que nadie les cree salen a buscar algún perejil mas para poder cerrar el caso.

      Que hay detrás, que un padre y una madre se despreocupan por su hija? Ella sabiendo con quien estaba mientras aún vivía y no hizo nada por evitar su muerte. Y él avalando las mentiras de un fiscal que solo busca sobrevivir por su incapacidad y compromisos.

      Porque, justamente, ese mensaje de una hija abandonada por sus propios padres es el que se usó para las marchas que solo propusieron dividir a la sociedad en su punto mas básico, por sexo. Este crimen cae como anillo al dedo para reinstalar la falsa y siniestra dicotomía de la re-friega de sexos. Reparen lo que supone que a un grupo humano devastado y esquilmado, le perturben la prácticamente única salida emocional, física y psicológica que le queda. Y sabe-mos perfectamente quien está detrás de la división.

       Y otra división provocada es la de la Capital contra el interior; con los periodistas porteños destapando ollas ajenas. En el fondo, las ollas estaban ahí, nadie se preocupó por ellas. Ojo con esto, porque con la política de hambre y entrega que viene del gobierno de Milei, cala muy profundo en el interior la dictadura porteña; ideal para los vientos separatistas, mas ahora que el presidente es porteño.

       Y como no podía faltar la hipocresía, aparece Luis Juez vendiendo agua bendita para subir-se al carro de la honestidad en Córdoba; ciudad de la que fue intendente en 2002, cuya gestión estuvo rodeada de corrupción y de vinculaciones con el narcotráfico.

       Y observen la podredumbre de esta sociedad; el viernes los vecinos echaron un movilero de Crónica del barrio. Una sociedad conformista; a mí no me tocó, no me jodan; o un ejemplo mas del enfrentamiento con los porteños. Resumiendo, salió a la luz toda la podredumbre de un sistema corrupto, desalmado, sin empatía, cuya única misión es la destrucción de la sociedad argentina y en la que participan absolutamente todos, con la complicidad de la gente.

       Quiero cerrar con una aclaración; esto reventó en un barrio de clase media de Córdoba, pe-ro puede pasar lo mismo en cualquier otra ciudad del país. Esta es la sociedad que están cons-truyendo para la destrucción completa de la Argentina; nada es casualidad y todo está conec-tado.

LA PARANOIA, UN SIGNO DE INSEGURIDAD EN UN LÍDER - Walter Neil Bühler

      La catarata de agravios y la intolerancia a la discrepancia y a la oposición que caracteriza a la retórica del presidente es una forma de autoafirmación e indicio de una inseguridad profun-da; un fenómeno observado en innumerables liderazgos de la historia, que no tuvieron un final feliz. Muchos psicólogos y psiquiatras (quizá la mayoría) esquivan el análisis de las personali-dades de los hombres públicos bajo la excusa de que es imprescindible la entrevista personal para avalar sus conclusiones. Según ellos, es poco ético que un psiquiatra ofrezca un diagnós-tico profesional sobre una figura pública que no ha examinado personalmente.

      En este caso no tengo ese problema y puedo impunemente juzgar a la luz de los estándares que todas las personas manejamos si determinadas evidencias nos permiten afirmar que esta-mos ante un desquiciado, o no. La ironía y el contrasentido de lo afirmado por los psicólogos es que quien tenga oportunidad de la mentada entrevista personal tampoco podrá informarnos nada, porque estará obligado por el secreto profesional. En segundo lugar, nos veríamos impe-didos de analizar los personajes de la historia por carecer de la susodicha entrevista personal, salvo que se tengan contactos en el más allá, como ocurre con algunos presidentes que se comunican con sus canes fallecidos.

       Lo cierto es que esto del imprescindible contacto frente a frente parece un macanazo de toda regla. Casualmente, aquí tropezamos con la Regla de Goldwater, formulada por la Asocia-ción Americana de Psiquiatría en 1973, a raíz de que, en 1964, durante la campaña presiden-cial estadounidense, la revista Fact Magazine publicó una encuesta en la que preguntó a más de 12.000 psiquiatras si el candidato republicano Barry Goldwater era psicológicamente apto para ser presidente. Respondieron unos 2.400, y una mayoría declaró que no lo era, diagnosti-candolo con todo tipo de trastornos, aunque nunca lo habían examinado. Goldwater demandó a la revista y ganó el juicio, ya que lo que había perdido eran las elecciones.

      Sin embargo, las reglas están hechas para romperse. Recientemente, cuando Donald Trump llegó a la presidencia en 2017, un grupo de psiquiatras y psicólogos encabezados por la doctora Bandy X. Lee, de Yale, publicó el libro El peligroso caso de Donald Trump, firmado por veintisiete profesionales de la salud mental, argumentando que tenían una obligación de ad-vertir al público sobre lo que consideraban un peligro para la nación. Lamentablemente, no fueron escuchados, y hoy tenemos a un delirante jugando con el planeta.

      Lo cierto es que no puede rechazarse científicamente un diagnóstico por falta de contacto directo, ya que la entrevista personal es una convención clínica, no un requisito científico absoluto. La validez de un diagnóstico depende de la calidad y cantidad de información dispo-nible, no del canal por el que se obtuvo. Ahora bien, el lector habrá pensado que todo este preámbulo es la introducción para analizar la conducta de nuestro presidente, al que llama-remos Osea Digamos, en homenaje a su muletilla más característica, atrozmente repetida has-ta el paroxismo, y que delata algo que el psicoanálisis conoce bien: la desesperada necesidad de llenar el vacío del discurso cuando el pensamiento no alcanza a sostenerlo solo. Veamos ese análisis; no los voy a defraudar.

      En primer lugar, debemos comenzar por definir la patología que más se acercaría al Capitán Ancap: la paranoia. La psiquiatría supone que ceden a la paranoia personas en apariencia a-daptadas, pero interiormente frágiles. Una fragilidad que podría remontarse a una primera in-fancia en la que reinaron la frialdad afectiva y los conflictos: algo que encontramos en la vida de Hitler y de Stalin. Ante este tipo de padecimientos, muchas personas reaccionan de modo compensatorio, desarrollando procesos mentales de lógica formal rígidos, fríos y a menudo alejados de la realidad. Cabe aclarar que la paranoia, en su versión atenuada, se vende y se compra todos los días en medio de la multitud, no en los institutos psiquiátricos. No es un terri-torio exclusivo de los manicomios. Es una dimensión del funcionamiento mental humano nor-mal, que en circunstancias determinadas puede activarse en cualquiera. En consecuencia, se considera a la paranoia no tanto como una enfermedad, sino más bien como una posibilidad presente en todos nosotros: como un arquetipo, en el sentido que le da a este término Carl Gustav Jung. Este rasgo psicológico puede aparecer un día cualquiera en una persona cual-quiera. El paranoico presenta un mal originario que es la falta de autoestima, su crítica tiene un solo sentido y no es flexible. Puede tender hacia el sarcasmo y, más allá, hacia el odio, pero no hacia la auto ironía, porque al criticarse teme destruirse. La sospecha invade de modo inde-fectible al paranoico. La desconfianza no es necesariamente infundada, pero resulta excesiva y

distorsionada. Puede suceder que aquel de quien se sospecha sea en verdad un adversario, pero no por eso está complotando para destruir a quien sospecha. En la sospecha, la presen-cia de enemigos y su número tienden a crecer incluso en ausencia de motivos. En las formas más graves se los encuentra por todas partes: se llega así al síndrome de acorralamiento y a la convicción de ser víctima de un complot. Si el paranoico sufre una ofensa, reacciona de mane-ra desproporcionada: su réplica es exagerada porque está convencido de que esa ofensa es solo el comienzo de una persecución.

       Su narcisismo es el rasgo más fácil de reconocer en todo el cuadro. Presenta todos los síntomas típicos de una persona extremadamente narcisista: solo se interesa en sí mismo, sus deseos, su pensamiento, sus anhelos; habla interminablemente de sus ideas, su pasado, sus planes; el mundo es real en tanto es el objeto de sus proyectos y deseos; los demás importan solo en tanto le sirven o puede utilizarlos; él siempre lo sabe todo mejor que nadie. Esta segu-ridad en sus ideas y proyectos es característica típica del narcisismo intenso. Relacionada con

su narcisismo está la patente falta de interés por nada ni nadie que no fuera para su servicio, y su frío alejamiento de todos. A su narcisismo absoluto correspondía una ausencia casi absoluta de amor, ternura o simpatía por nadie.

       El párrafo precedente es posible que mentes aviesas hayan pensado que se refiere a nues-tro amado presidente. ¡Cuánta maldad! Es un párrafo extraído del libro Anatomía de la destruc-tividad humana de Erich Fromm (1973), específicamente del capítulo 13 dedicado al análisis clínico de Joseph Stalin.

      No ofendan a nuestro presidente: él tiene rasgos propios que no piensa compartir con na-die. a) Se autodenomina el mejor presidente de la historia argentina y el líder de la revolución más importante del mundo. Milei ha usado explícitamente lenguaje mesiánico: se describe como un instrumento de Dios, habla de una misión histórica y consulta decisiones con médiums y con el espíritu de su perro fallecido. Fromm analizó este tipo de grandiosidad como una forma de narcisismo que se vuelve peligrosa cuando se ejerce el poder, porque el líder empieza a confundir su voluntad con la voluntad divina o histórica.

      b) Descalifica sistemáticamente cualquier saber que contradiga el suyo (economistas, cien-tíficos, organismos internacionales) y tiene una marcada dificultad para admitir errores, tanto en público como en privado. Fromm describe en El miedo a la libertad cómo el carácter au-toritario divide el mundo rígidamente entre puros e impuros, salvadores y destructores. En Mi-lei esto aparece como: la casta vs el pueblo o la libertad; los que están con él son héroes; los que se oponen son corruptos o enemigos de la humanidad. Esta lógica no admite matices ni po-siciones intermedias.

      c) Theodor Adorno y su equipo describieron en La personalidad autoritaria (1950) un tipo que combina sumisión hacia quienes percibe como superiores y agresividad hacia quienes percibe como inferiores o distintos. En Milei esto se observa como una sumisión marcada hacia figuras idealizadas (Hayek, Mises, Rothbard, Trump, Thatcher), a quienes cita casi como auto-ridades religiosas, y, como contrapartida, una agresividad intensa hacia periodistas, acadé-micos, organismos públicos, feministas, etc.

       Párrafo aparte merece la inapropiada y desquiciada catarata de insultos que forma parte de su lenguaje habitual, con la cual Freud se haría un festín dadas sus permanentes referen-cias escatológicas y sexuales. Nos gobierna un presidente que habla de niños envaselinados, que habla de estar entre sus sábanas, que esta semana dijo: No es ver cómo me masturbo me-jor con un modelo; es que tengo que tomar decisiones en un mundo con una incertidumbre de la reputa madre, y que tiene una obsesión anal permanente.

      Un presidente que insulta sistemáticamente a periodistas, opositores y ciudadanos ejerce un poder real sobre personas reales. Que eso pueda tener raíces en una infancia dolorosa lo hace más comprensible como fenómeno humano, pero no menos dañino como fenómeno polí-tico. Recuerden cuando se disfrazó de Capitán Ancap, el superhéroe anarco capitalista, en 2019 durante una convención de ANIME. Recientemente, en enero de este año insistió con el comic, pero auto promocionado a General (narcisista ¿yo?)

LA HIDROVIA

      El Paraná es un río de llanura con una carga enorme de sedimentos (especialmente el río Bermejo, que aporta toneladas de limo al sistema). El proyecto intenta forzar al río a compor-tarse como un canal recto y profundo para que entren buques de gran calado (tipo Panamax) cada vez más arriba en el mapa. Al alterar la dinámica natural, el río deposita sedimentos más rápido en los canales artificiales. Romper ese equilibrio exige dragar las 24 horas del día, los 365 días del año. Es un negocio millonario y eterno financiado por las tarifas de peaje, que impacta en los costos logísticos totales.

      Acá aparece un conflicto histórico de la navegación argentina: la salida al océano. Actual-mente, casi todo el comercio exterior que baja por el Paraná debe usar el Canal Punta Indio pa-ra salir al mar. Este canal exige pasar obligatoriamente por la zona de fondeo de Montevideo.

     Al no integrarse la navegación fluvial con la marítima, los barcos argentinos o que transpor-tan cosechas argentinas terminan haciendo aduana, esperando turno y completando carga en un puerto extranjero (Montevideo). Potenciar el Puerto de La Plata y dragar el Canal Magdalena (una salida natural, más al sur, que conecta el río directamente con el mar argentino) permitiría una soberanía logística real, uniendo los puertos fluviales del norte con los puertos marítimos de la Patagonia.

      El debate de fondo divide las aguas entre dos modelos de país: modelo extractivo/agroex- portador o modelo integrado con soberanía logística. O sea minimizar el costo inmediato del flete para las grandes cerealeras multinacionales o desarrollar la infraestructura nacional, la industria naval local y el control de divisas. Visto de otra forma, profundizar el Paraná a 36 o 40 pies hasta Rosario, cueste lo que cueste en dragado o usar los cauces naturales, trasbordar cargas en puertos marítimos propios (como La Plata o Bahía Blanca).

      Es un conflicto entre navieras internacionales, puertos privados, complejos agro industria- les y el estado nacional, astilleros locales, defensores del cabotaje nacional. Diseñando las lici-taciones pensando solo en las necesidades de las terminales portuarias privadas, Argentina se extranjeriza y renuncia a planificar su propio territorio, encareciendo su logística general y perdiendo el control de la llave de su comercio exterior. No es solo un problema de soberanía, es un problema de física y logística elemental: si llenamos el río con buques de gran calado extranjeros para sacar carga que no es argentina, físicamente desplazamos la capacidad de salida de la producción nacional.

      Los modelos matemáticos de flujo indican que el río tiene una capacidad limitada. Al profun- dizar el Paraná para que entren buques cada vez más grandes se busca que el río funcione co-mo una autopista para la soja paraguaya, brasileña o boliviana, y para las grandes cerealeras transnacionales. Las cargas argentinas de las PyMEs o de economías regionales terminan pa-gando fletes más caros o quedando en cola porque la prioridad logística la tienen los grandes buques que vienen a buscar commodities para exportar directamente sin valor agregado.

     Profundizar el Paraná a 36, 40 o más pies no es gratis para la naturaleza: erosión de costas: El paso de buques gigantes a gran velocidad destruye las márgenes del río y los ecosistemas de humedales. Al hacer el tajo más profundo, se facilita el ingreso de la cuña salina del mar hacia arriba, afectando el agua potable de las ciudades ribereñas. El fondo del río guarda dé-cadas de metales pesados que, al ser dragados, vuelven a la columna de agua.

     ¿Qué debería hacer Argentina? La solución no es más profundidad para que otros se lleven lo nuestro, sino una visión multimodal y soberana; construir el Canal Magdalena. Es la única forma de que el Paraná se conecte con el mar argentino sin pasar por Montevideo. Sin el Mag-dalena, Argentina es un país con puerta de servicio controlada por un puerto extranjero. El Magdalena permite que los buques que vienen del sur (Patagonia/Antártida) entren directa-mente al sistema fluvial.

      En lugar de profundizar el río infinitamente para buques oceánicos gigantes (que deberían quedarse en puertos de aguas profundas en la costa atlántica), el Paraná debería limitar su profundidad; mantener una profundidad sustentable que permita la navegación pero no la des-trucción del ecosistema. La carga debe bajar en barcazas o buques más pequeños de bandera argentina hacia puertos de transferencia en la zona de la desembocadura o la costa atlántica (como Quequén o Bahía Blanca). Además, debemos recuperar la flota mercante para que el flete lo cobren argentinos y no empresas extranjeras.

       Argentina debe dejar de ser un simple espectador que draga para que otros pasen; debe haber un control estricto de las cargas para evitar el contrabando y la subfacturación, que es por donde se desangra la riqueza del país. El proyecto actual es un modelo centrípeto: todo converge hacia afuera a través de un solo embudo controlado por terceros. El modelo sobe-rano debería ser centrífugo: usar nuestros ríos para integrar el territorio nacional, conectar el norte con el sur por el mar, y que el valor logístico se quede en las ciudades del litoral. Si segui-mos invirtiendo para que los buques extranjeros salgan más rápido hacia el norte, estamos financiando nuestra propia irrelevancia geográfica.

       Este no es un invento de la gestión actual, sino un pliego técnico que se gestó y mantuvo en las sombras durante años. La denuncia sobre la falsificación de documentos de organismos internacionales y la falta de facultades de las Naciones Unidas para intervenir en diseños de navegación interna es un punto de quiebre que la justicia no debería ignorar. Esto comenzó con la gestión de Mario Meoni (ex ministro de Transporte de Alberto Fernández). Su gestión re-presentó una continuidad de las políticas de los años ´90 y del gobierno de Mauricio Macri, su-bordinando los intereses nacionales a los de las multinacionales exportadoras.

     Si el Paraná es la madre de todas las batallas es porque allí se define si Argentina es un país con destino propio o simplemente una zona de paso y extracción para intereses extranjeros. Detener esta licitación irregular es evitar un daño irreversible que pagarán las próximas gene-raciones con su propia geografía. La unidad entre el río y el mar es lo único que garantiza una Argentina bi continental y soberana. El término Hidrovía es una palabra ajena al castellano creada por multinacionales para secuestrar el sentido histórico y geográfico del Río Paraná, tratándolo como una simple vía de transporte y no como un recurso soberano constitutivo de la identidad argentina.

     Esto que comenzó con Meoni no es un error administrativo, sino una obra de ingeniería jurí-dica y logística diseñada para la subordinación. El pliego obliga a que el diseño del canal de salida del Río de la Plata siga la traza del Canal Punta Indio. Este canal tiene una orientación que muere en Montevideo. Técnicamente, obliga a cualquier buque que salga del Paraná con carga argentina a hacer una espera en aguas uruguayas, contratar servicios en ese puerto y quedar bajo control de una terminal extranjera. Es un embudo artificial porque la profundidad natural del río y la corriente favorecen el Canal Magdalena (hacia el sur), que permitiría una salida directa al Mar Argentino sin peajes ni controles externos.

       El dragado a 34 a 40 pies está calculado exactamente para el calado de los buques Pana-max. Esto beneficia exclusivamente a las terminales privadas de las cerealeras Cargill, Drey-fus, Bunge, que están ubicadas en el Paraná, permitiéndoles cargar buques más grandes di-rectamente en sus muelles. Esto destruye el cabotaje nacional. Si el río es tan profundo, no se necesitan barcos pequeños argentinos que lleven la carga a puertos de aguas profundas en la costa atlántica (como Quequén o Bahía Blanca). Se elimina la necesidad de una flota argentina y de puertos públicos, convirtiendo al río en una propiedad privada de las multinacionales.

      El pliego mantiene el sistema de concesión por peaje en lugar de un sistema de tasas. La empresa dragadora cobra directamente el peaje al buque. El Estado argentino no toca el dine-ro ni tiene un control real sobre cuántas toneladas pasan. De este modo se pierde el poder de policía; esto facilita la subfacturación y el contrabando. Lo ideal es que el Estado cobre la tasa y luego pague por el servicio de dragado, manteniendo el control de la caja y de la información.

      Esto es un modelo de desintegración Norte-Sur, ya que Impide que un barco vaya de For-mosa a Ushuaia sin pasar por un puerto extranjero. Trata al Paraná como un mundo aparte, desconectado de la Argentina marítima y de la Antártida. Además, se draga donde la multi-nacional necesita el muelle, no donde el río fluye naturalmente, causando la erosión y sali-nización. Es el acta de defunción de la Argentina como nación con proyección al mar.

       La conexión entre el Río Paraná y la soberanía sobre las Islas Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida no es solo una cuestión de sentimiento patrio, sino una determinación geo morfoló-gica y logística. La Argentina está siendo sometida a un torniquete geográfico; si el país pierde el control de sus ríos, pierde automáticamente la capacidad de proyectar poder hacia el sur.

      Si Argentina quiere abastecer a sus puertos patagónicos o proyectar patrullaje hacia la Zo-na Económica Exclusiva desde el norte, el diseño actual la obliga a pasar por un embudo controlado por una cabecera que hoy funciona como base logística de apoyo a la flota que ope-ra ilegalmente en Malvinas. Al no existir el Canal Magdalena, Argentina no tiene una ruta de aguas profundas propia que conecte el río con el mar. Esto significa que nuestra propia logís-tica militar y científica hacia la Antártida queda segmentada y bajo mirada extranjera.

      El pliego técnico de la Hidrovía está diseñado para que Argentina se piense a sí misma co-mo un país mediterráneo y no como un país oceánico. Al obligar a los buques a esperar y abas-tecerse en el Río de la Plata exterior (fuera de jurisdicción argentina efectiva), se le quita renta a los puertos de la Patagonia. La fragmentación nos impide consolidar un polo logístico antár-tico en Ushuaia. Si no podemos bajar nuestros propios recursos por el río de manera eficiente y soberana hacia el sur, ese vacío lo llenan las potencias que operan desde Malvinas (donde Gran Bretaña ya construye un puerto de aguas profundas para competir por el control antár-tico. El Paraná es la rampa de lanzamiento hacia el Atlántico Sur. Si la rampa está rota (seg-mentada por dragados artificiales que favorecen a multinacionales), la soberanía argentina nunca llega al objetivo Malvinas/Antártida. El adversario estratégico sabe que Argentina es una unidad; al fragmentar el río, amputan la capacidad del Estado de utilizar su riqueza fluvial para financiar y sostener la presencia en el mar.

     La entrega del Paraná mediante estos pliegos técnicos es la renuncia de hecho a la Antárti-da. Si no se puede navegar de Santa Fe a Ushuaia por aguas propias sin pedir permiso o pasar por un puerto extranjero, hemos dejado de ser un país bi continental para pasar a ser una colo-nia agrícola minera.

      Argentina desmanteló su propia Dirección Nacional de Vías Navegables. Al no tener dragas propias ni personal capacitado, el Estado quedó ciego; la empresa privada Jan de Nul es quien dice cuánto hay que dragar, dónde y qué sedimentos hay. El Estado es un rehén técnico; como solo la empresa tiene los datos y la tecnología, el pliego de licitación termina siendo redactado a la medida de lo que la empresa puede ofrecer, eliminando cualquier posibilidad de compe-tencia real.

        El dinero de los barcos entra directamente a la cuenta de una multinacional extranjera. Si la empresa que cobra el peaje es la misma que debe ser controlada, el incentivo para fiscalizar qué llevan los barcos es nulo. El Canal Punta Indio se tapa constantemente por su mala orien-tación. Para una empresa que cobra por metro cúbico dragado, un canal que se tapa siempre es el negocio perfecto. Las grandes dragadoras no tienen interés en el Canal Magdalena por-que, al ser un canal natural que requiere menos mantenimiento, les reportaría menos factu-ración por dragado a largo plazo.

      Analicemos ahora por qué las grandes empresas cerealeras se oponen a este modelo basado en el Canal Magdalena. En el contexto actual de mayo de 2026, donde se proyectan exportaciones récord de casi u$s 95.000.000.000, el choque de intereses se puede resumir en que el buque oceánico (el que cruza el Atlántico) llegue directamente a su muelle. El modelo al-ternativo propone que el río tenga menos profundidad y se use cabotaje nacional (barcazas o barcos más chicos) para llevar la carga a puertos marítimos. Para las cerealeras, esto implica un costo de trasbordo adicional que hoy no tienen, ya que el Estado argentino les garantiza el dragado profundo para que el barco grande entre hasta su cocina. El sistema actual por el Canal Punta Indio, aunque es más largo y requiere pasar por Montevideo, es un sistema que ya tienen aceitado; muchas de estas empresas tienen intereses o convenios logísticos en el puer-to de Montevideo. La realidad es que las cerealeras prefieren el Canal Punta Indio porque les permite operar en un mercado logístico transnacional fuera del control efectivo del Estado argentino. También está el tema de la fuga de divisas; ya que el modelo actual permite un des-control sobre lo que realmente sale en los barcos. Si la logística es directa desde el puerto privado hacia el exterior, el control aduanero es más laxo. Las cerealeras se oponen al modelo multimodal porque obligaría a que la carga pase por puertos de aguas profundas argentinos con mayor control fiscal, cerrando la canilla de la subfacturación. El modelo de las cerealeras es extractivista y apátrida, ya que destruye el río y el mar argentino para ahorrar unos centa-vos de dólar por tonelada que terminan en cuentas del exterior.

      También debemos hablar de la influencia de Brasil, y específicamente del estado de Matto Grosso del Sur, uno de los factores geopolíticos más determinantes y, a la vez, más silenciados en el esquema de la licitación actual del Paraná. Argentina está diseñando su logística en fun-ción de un proyecto de expansión agrícola brasileño, en lugar de priorizar la integración de su propio territorio. Matto Grosso del Sur es uno de los mayores productores mundiales de soja, maíz y hierro. Sin embargo, su salida natural por el Atlántico (vía puertos brasileños como Santos o Paranaguá) está saturada y es costosa por el flete terrestre. Brasil necesita que el Río Paraná sea una autopista de gran calado que conecte sus estados mediterráneos directamente con el océano. Argentina está actuando como el peón de dragado de Brasil. Al profundizar el Paraná para buques cada vez más grandes, Argentina le subsidia la logística a los productores brasileños, permitiéndoles competir con ventaja contra los propios productores argentinos.

      Y acá viene la advertencia técnica más grave; un río tiene una capacidad física limitada. Si el diseño de la licitación prioriza el paso de mega buques y trenes de barcazas que bajan del Matto Grosso, se produce un cuello de botella. El aumento exponencial de la carga brasileña y paraguaya en el río terminará por desalojar artificialmente a la carga argentina. Los produc-tores locales (especialmente PyMEs y economías regionales tendrán que esperar turnos más largos y pagar fletes más caros porque la prioridad de paso la tendrá el flujo masivo del norte.  

     Hay un eje de intereses que coincide en el diseño de la licitación actual: Matto Grosso aporta la carga masiva; cerealeras transnacionales manejan los puertos en ambos países y quieren el menor costo de transporte posible, sin importar la bandera. Montevideo funciona como el puer-to de trasbordo final. Así, al profundizar el Paraná para barcos oceánicos y mantener la salida vía Montevideo, Argentina financia con su presupuesto de dragado una infraestructura que une el Matto Grosso con el mundo, puenteando y segmentando a la Argentina.

        Brasil protege sus propios ríos y humedales con normativas estrictas, mientras presiona (a través de organismos regionales y empresas) para que Argentina sobre drague el Paraná. El estrago ambiental (salinización, erosión de costas) ocurre en territorio argentino, pero el bene-ficio económico del transporte barato se lo llevan los productores del Matto Grosso y las em-presas belgas/holandesas que dragan.

       El río tiene una capacidad limitada, no es una abstracción jurídica ni una simple autopista líquida donde todo puede circular indefinidamente. La experiencia portuaria y la lógica elemen-tal de la navegación indican que, cuando se satura una vía navegable con grandes buques oceánicos, se produce un efecto de expulsión sobre las cargas menores, regionales o nacio-nales. En ese marco, el Paraná deja de ser un eje de integración argentina y pasa a funcionar como un corredor de extracción al servicio de intereses externos. Así se configura una ver-dadera trampa de embudo; la Argentina financia, draga y adapta su río para que otros lo utili-cen como canal de salida, mientras su propia producción queda subordinada a una logística diseñada por y para actores transnacionales.

        Profundizar el Paraná a 36, 40 o más pies no es una operación neutra ni gratuita para la naturaleza. Implica intervenir agresivamente un sistema fluvial complejo, alterar sus equilibrios sedimentarios, modificar sus márgenes y debilitar sus defensas naturales. Uno de los efectos más visibles es la erosión de las costas. El paso de buques gigantes, con gran desplazamiento de agua y velocidad considerable, genera oleaje, socavamiento y destrucción de márgenes. Esto afecta humedales, costas urbanas y rurales, islas, ecosistemas ribereños y zonas produc-tivas. Otro riesgo central es la salinización; al hacer un tajo más profundo en el lecho del río se facilita el ingreso de la cuña salina desde el mar hacia el interior. Esto puede comprometer la toma de agua dulce de ciudades ribereñas, alterar la composición del agua y generar efectos graves sobre el abastecimiento humano, la agricultura y los ecosistemas. A ello se suma la remoción de sedimentos contaminados. El fondo del río acumula décadas de residuos, metales pesados y sustancias depositadas por la actividad industrial, portuaria y urbana. Cada dragado masivo remueve esos materiales y puede devolverlos a la columna de agua, con consecuencias ambientales y sanitarias.

      La cuestión, entonces, no es meramente portuaria, es geopolítica; sin una salida soberana al mar, el Paraná queda desconectado del sistema marítimo nacional. Y una Argentina que no puede unir su río con su mar por vías propias pierde densidad estratégica, capacidad logística y proyección territorial.

      El río debería mantener una profundidad sustentable, suficiente para la navegación, pero no destructiva para su ecosistema. En lugar de forzarlo para que ingresen buques oceánicos gi-gantes hasta los puertos cerealeros privados, habría que fomentar el cabotaje nacional: bar-cazas, buques medianos, embarcaciones de bandera argentina y puertos de transferencia. La carga podría bajar por el Paraná en embarcaciones adecuadas al río y luego transferirse hacia puertos marítimos de aguas profundas, como Quequén, Bahía Blanca, La Plata u otros puntos del frente atlántico argentino. De ese modo, los grandes buques oceánicos quedarían donde deben estar: en puertos marítimos preparados para recibirlos, no forzando el corazón del sis-tema fluvial. Esto permitiría recuperar la marina mercante, reactivar astilleros, generar empleo nacional, fortalecer puertos públicos y evitar que toda la renta logística quede en manos extranjeras. También permitiría que el flete lo cobren argentinos, que el conocimiento técnico quede en el país y que el Estado recupere poder de policía sobre el movimiento real de cargas.

      El río queda convertido en una infraestructura privada de hecho, aunque formalmente sea pública. La Argentina pone el territorio, el agua, el dragado y el riesgo ambiental; las multina-cionales capturan la renta logística.

      El costo de una draga de gran porte construida localmente podría ubicarse entre 50 y 80 millones de dólares, con la ventaja de que buena parte de esa inversión quedaría en el país en salarios, insumos, metalurgia, ingeniería y tecnología nacional. La draga nacional existente, 256, fuera de servicio con una inversión de entre 15 y 20 millones de dólares podría ser recons-truida a nuevo en astilleros nacionales, incluyendo re motorización, actualización electrónica, reparación de bombas de succión y sistemas de navegación. Esa cifra equivale a lo que el Es-tado paga a dragadoras extranjeras en uno o dos meses de servicio. Esta recuperación tendría un valor operativo y simbólico; permitiría realizar campañas propias, auditar costos reales, formar tripulaciones argentinas, iniciar trabajos en pasos críticos e incluso avanzar en tareas vinculadas al Canal Magdalena. Sería la primera señal de que el Estado vuelve a mirar el río con ojos propios.

      La Draga 256 es el cadáver de la soberanía fluvial mirando desde el muelle y recordando que la Argentina tiene herramientas, pero le falta decisión política. Y no es la única disponible para su recuperación. La recuperación de estas unidades exigiría reactivar también las bases estratégicas: Corrientes para el Paraná Superior, Rosario para el corazón agroexportador y la zona de Buenos Aires/Isla Demarchi para los canales de acceso, el Río de la Plata y el Mag-dalena. Los tildan de chatarra, pero no lo son, están construidas con materiales superiores a los de ahora, acero naval noble, de gran calidad y no son pocos los que le echaron el ojo a una buena venta como chatarra. También está en juego el negocio inmobiliario de la Isla Demarchi  que está en una posición estratégica, desembocadura del Riachuelo, Río de la Plata, proxi-midad al sistema portuario y a los canales de acceso. Durante años se ha intentado desplazar su función naval y portuaria para convertirla en un nuevo frente de desarrollo urbano, una suerte de extensión de Puerto Madero. Desde proyectos de polo audiovisual hasta iniciativas de urbanización, transferencia de tierras y subastas, la lógica ha sido correr al Estado técnico para habilitar negocios inmobiliarios.

       El impacto operativo sería enorme, sin los talleres de Isla Demarchi se debilita la repara-ción de dragas y balizadores. Sin la base de batimetría, se pierden datos propios sobre la profundidad y dinámica del río. Sin trabajadores especializados, desaparece el saber técnico acumulado. Sin muelles públicos, el Estado ya no tiene desde dónde sostener su propia flota. Por eso, defender Isla Demarchi es defender el Canal Magdalena. Si la Argentina pierde su base logística en el kilómetro cero del sistema fluvial, podrá discutir canales, dragado y sobe-ranía, pero no tendrá herramientas físicas para ejecutar su propia política. En el escenario de 2026, la subasta de terrenos en Isla Demarchi se ha convertido en un punto de fricción entre el Gobierno Nacional y sectores opositores que combinan argumentos de soberanía logística, legalidad administrativa y protección ambiental. La venta de la isla implicaría, en los hechos, bloquear una cabecera técnica indispensable para una política portuaria soberana.

       Mientras tanto, otros actores consolidan posiciones en el Atlántico Sur. Montevideo funcio-na como nodo de servicios; Malvinas opera como plataforma británica; y la Antártida se con-vierte en horizonte de disputa geopolítica. Si la Argentina no une río, mar y sur, queda reducida a colonia agrícola minera.

       El Paraná es la madre de todas las batallas porque allí se define si la Argentina será una nación con destino propio o una zona de paso para intereses extranjeros. La discusión sobre dragado, canales, peajes, licitaciones, astilleros, Isla Demarchi, la draga belga Jan de Nul, ONU, el Canal Magdalena y las cerealeras no son capítulos separados. Forman parte de un mismo drama nacional: la disputa por el control de la geografía argentina. Si el río se entrega, se entrega la logística. Si se entrega la logística, se entrega la capacidad de decidir. Si se pierde la conexión entre el Paraná y el Mar Argentino, se debilita la proyección hacia Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida. Y si se destruyen las dragas, los astilleros, la Dirección Nacional de Vías Navegables y la Isla Demarchi, la soberanía deja de ser una declaración para conver-tirse en una nostalgia.

      La Argentina debe dejar de financiar su propia irrelevancia. Debe dejar de dragar para que otros pasen. Debe volver a mirar el río como columna vertebral de su unidad territorial y al mar como horizonte natural de su destino histórico.

DONDE ESTAMOS PARADOS LOS ARGENTINOS?

      La semana anterior se organizó una marcha por el presupuesto universitario; todo prolijo, no pisar el césped, no cortar las calles; sirvió para algo? Como estamos respecto a los otros países latinoamericanos? Veamos la protesta estudiantil en Chile.

VIDEO CHILE

     Ahora escuchen a este ciudadano boliviano; su discurso es diferente al nuestro.

VIDEO AYMARA

VIDEO GUERRA CIVIL

     Escuchen con atención a este panameño.

VIDEO PANAMEÑO

     Que argentino en una marcha habla de ese modo? Entonces el problema somos nosotros; a los otros países no les ha llegado el cambio de ADN.

UN PAIS EN DECADENCIA

       Siempre la misma historia, pasan los años pero el accionar del régimen no cambia. Trenes Argentinos Cargas: pese a la privatización, las obras de infraestructura las pagará el Estado. El Gobierno oficializó la decisión de vender las locomotoras y vagones. Lo recaudado será desti-nado a un fideicomiso para financiar las obras sobre las vías de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que serán concesionadas. Si bien el plan de inversiones aún no fue anunciado, ya se conoce que no contempla la rehabilitación de ramales que no se encuentren operativos.

     Cuando Menem privatizó el sistema ferroviario lo hizo con la excusa que daba pérdidas de u$s 2.000.000. Funcionaban mal o bien 44.000 km de vías y servicios a todo el país. Luego de la privatización quedaron operativos 8.000 km, ningún servicio de pasajeros y se perdían u$s 1.200.000 por día de lo que se hizo cargo el estado.

       Antes del 10 de diciembre de 2023, cuando asumió su banca en la Cámara de Diputados por el bloque de LLA, Santiago Santurio daba clases de Filosofía en la Universidad Austral, Ca-tequesis en el colegio Santo Tomás de Aquino, era inquilino y manejaba un Uber para llegar a fin de mes. Ahora, en esta racha de destape de escándalos libertarios, se conoció que Santurio recibió un préstamo de u$s 239.000 del Banco Nación. Sin embargo, antes de asumir, apenas tenía un patrimonio de $ 12.000.000, mucho menos que el 20% que necesitaba para comprarse su casa valuada en u$s 300.000. (Informe 35) 

     Desde el miércoles las clínicas y sanatorios de la Patagonia suspenderán la atención de con-sultas de guardia para afiliados de PAMI. La decisión fue comunicada por las instituciones de salud de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa, luego de varios meses de negociaciones sin acuerdo con las autoridades nacionales de la obra social. No obstante, aclararon que conti-nuarán brindando asistencia en casos de emergencia por razones de responsabilidad médica. Según explicaron, los valores que perciben por las prestaciones registraron una pérdida real cercana al 75% frente a la inflación acumulada en los últimos dos años y medio. (ADN)

     El Gobierno le ofreció a las universidades una suba del 24% a cambio de retirar la demanda en la Corte Suprema.

    El canciller argentino Pablo Quirno realizó una invitación pública dirigida a judíos británicos y europeos para que consideren establecerse en la Argentina, en medio de un creciente debate en el Reino Unido sobre antisemitismo, seguridad comunitaria, guerra en Gaza y el lugar de los ciudadanos británico israelíes en la discusión política interna.

    La adjudicación de parte de la ampliación del campamento del proyecto minero Vicuña a un consorcio que importará módulos habitacionales desde China reabrió la discusión sobre el im-pacto real que tendrán las inversiones asociadas al RIGI en la industria nacional. Fabricantes locales cuestionaron el reemplazo por importaciones libres de impuestos, mientras que la em-presa defendió el proceso de contratación.

     Así estaban las fajas de los dólares que le encontraron a Facundo Leal. Termo sellados co-mo utiliza la Reserva Federal; creen que el giro de este dinero de coima se los hizo Juan Pazo, mano derecha de Luis Caputo y padrino de Leal en el gobierno nacional.

VIDEO DOLARES (foto)

LO QUE SE VIENE

      Una nueva sección de la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) daría a Israel un acceso sin precedentes a la tecnología estadounidense y obligaría al ejército de los Estados Unidos a integrar las tecnologías de defensa israelíes en nuestra propia cadena de suministro militar crítica, dando a Israel una influencia increíble sobre las prioridades de defensa de Amé-rica. Tengamos en cuenta que para Estados Unidos todo el continente es su área de seguridad.

CONFESIONES

     John Stockwell, ex jefe de estación de la CIA en Angola y uno de los oficiales de más alto rango en romper el silencio, lanzó declaraciones que siguen estremeciendo décadas después. Según él, detrás del discurso de democracia, libertad y seguridad internacional existía otra realidad mucho más oscura: Gobiernos democráticos derrocados; elecciones manipuladas; es-cuadrones de la muerte financiados en secreto; rebeliones armadas para desestabilizar países completos; operaciones encubiertas que terminaron en masacres de civiles.

     Stockwell afirmó que la CIA intervino directa o indirectamente en decenas de países durante la Guerra Fría, incluyendo Chile, Nicaragua, Angola y El Salvador. Y lo más perturbador fue su conclusión, millones de muertos; en su mayoría campesinos pobres, mujeres y niños. No solda-dos, no terroristas, no amenazas militares globales. Personas comunes atrapadas en juegos geopolíticos invisibles para el público.

     Según sus declaraciones, muchas operaciones eran justificadas bajo la excusa de combatir el comunismo, mientras en realidad se protegían intereses estratégicos, económicos y corpo-rativos. Lo inquietante es que estas afirmaciones no provienen de un foro anónimo de internet; provienen de un hombre que trabajó dentro del sistema, que conoció las operaciones. Y que decidió hablar públicamente aun sabiendo las consecuencias. Porque cuando un insider rompe el silencio la pregunta ya no es si hubo manipulación. La verdadera pregunta es: ¿cuántas partes de la historia oficial fueron construidas para ocultar lo que realmente ocurrió detrás de las sombras? (despertador de la matrix) El video solo por Telegram.

VIDEO CONFESION

IRAN Y LA BOMBA ATOMICA

      Podríamos estar a días de un ensayo nuclear iraní. Los rumores son cada vez más fuertes, y provienen de periodistas serios, como Pepe Escobar y el ex analista de la CIA Larry Johnson. En contraste con las advertencias de los diplomáticos y funcionarios de la administración occi-dental, tengo razones para creer que éste podría ser el acontecimiento más estabilizador que Oriente Medio haya visto en décadas. La histeria occidental pinta cualquier capacidad nuclear iraní como un escenario apocalíptico, pero la verdad es probablemente todo lo contrario. Un ensayo nuclear por parte de Irán pondría fin a la ambigüedad y obligaría a todos los agresores a tratar finalmente a Teherán como una potencia a la que no se puede amenazar con la aniqui-lación. Eso cambia el cálculo de la guerra a la coexistencia. En otras palabras, de las amenazas cinéticas a las resoluciones diplomáticas. (diariodevallarta)

CONTRAATAQUE UCRANIANO

     Quienes me siguen saben que no comulgo con Putín, es parte del problema. Y ha quedado al descubierto lo mal que manejó la guerra contra Ucrania. Y si ahora bombardea Kiev es porque las segundas líneas son halcones y le están cascoteando el poder. Ahí lo tiene a Zelensky como si nada complicándole la vida.

      Justo al inicio de su foro económico en San Petersburgo, los drones ucranianos atacan, y golpean el corazón de la ciudad natal de Putin. Participantes de 130 países viajaron a la metró-polis rusa para asistir a la reunión de tres días. Pero el día de la inauguración, de repente, nu-bes de humo denso se ciernen sobre la ciudad. Ucrania ataca con drones instalaciones ener-géticas y militares en la ciudad, y una terminal petrolera se incendia. Varias infraestructuras han sido dañadas; según el gobernador de la ciudad, Alexander Beglov, hay heridos, pero has-ta el momento no se han reportado víctimas mortales. El objetivo del ataque, según Kiev: inte-rrumpir el foro económico de Putin. (politik/ausland-und-internationales)

APOSTILLAS DE UN SIGLO MARAVILLOSO

    Una fachada médica encubre un contrato millonario para Palantir destinado a ampliar vigi-lancia; firmó un contrato con el Departamento de Estado de EEUU para servicios médicos, que en realidad impulsa la plataforma de inteligencia Gotham y amplía la vigilancia de datos sensi-bles. (diariodevallarta) Y este hombre vino a vivir a Buenos Aires.

     La cuenta de Instagram de John F. Bentivegna, el sargento mayor jefe de la Fuerza Espacial de los Estados Unidos, fue hackeada por Irán en la noche del sábado. Esto no es un simple ata-que a una red social de un alto mando militar estadounidense, es una muestra de capacidades de Irán en el ámbito de la ciberseguridad y un ataque directo a la plana mayor estadounidense. Los hackers iraníes pueden acceder a chats o conversaciones de alto nivel o incluso a informa-ción personal de los altos mandos, buscando vulnerabilidades y exponiéndolos. Curiosamente Bentivegna antes de asumir su cargo actual, trabajó en el Pentágono como asesor principal de suboficiales en cíberseguridad y armas nucleares.

      Orwell está más cerca de la verdad que nunca. En la Gran Bretaña actual, se procesa a per-sonas por ejercer su libertad de expresión diez y siete veces más a menudo que en la Unión Soviética durante la era de Leonid Ilich Brézhnev. Y si consideramos que la población de la URSS era cuatro veces mayor que la de Gran Bretaña, la proporción de casos penales sería de un asombroso 68 a 1. Esta estadística es simplemente escalofriante. Y esto es solo el comienzo de un bloqueo total a la libertad de pensamiento, y sucederá lo mismo en todo el mundo. (alfa-omegachannel)

     Es curioso que Peter Thiel, el hombre con más información estructurada del mundo, cuya empresa Palantir es la evolución más sofisticada del proyecto PRISM haya emigrado a Argen-tina. Palantir fue financiado por In-Q-Tel. Curiosamente Argentina es uno de los pocos países fuera del rango de los misiles JERICHO III de Israel.

     Ancianos que cruzan la frontera solos o en grupos para ponerse a salvo de la eutanasia. Huyen para no ser asesinados; la legalización de la eutanasia en Holanda está causando una estampida de enfermos y ancianos. (caminantes universales)

     Maldonado y Punta del Este viven una crisis de situación de calle sin precedentes. La situa-ción de calle en Uruguay no es un fenómeno nuevo, pero su escalada durante el período 2020–2025 le dejó a la actual administración un problema que se extendió a nivel nacional. (lared21)

     Armas de microondas contra los civiles. Vean este video en Telegram para conocer donde estamos parados con esta gente.

VIDEO MICROONDAS (Telegram)

CONCLUSIONES

      Tengo una mirada mas amplia sobre la Argentina; no me manejo como me fue en la feria. Si el kirchnerismo hubiese sido tan bueno como la gente afirma, en doce años y medio de gestión hubiesen sentado una base muy difícil de desarmar; Perón lo logró en nueve años. A Perón lo tuvieron que sacar con una revolución armada y 400 muertos en la Plaza. Al Kirchnerismo lo sacaron votando. Sin embargo alcanzó cuatro años de Macri para desarmarlo. El retorno de 2019 fue un fracaso total. Y si hoy sufrimos a Milei es porque gobernaron mal entre el 19 y el 23.

      Javier Milei: Los jubilados pueden esperar, hoy las prioridades son otras. Declaró que la prioridad en Argentina es la guerra de Medio Oriente y ayudar a Israel. Mas claro, imposible; si nos comemos esta no hay reclamo posible.

     El topo Patricia Bullrich le hace a Milei lo mismo que le hizo a De la Rúa; se baja del barco an-tes de la catástrofe; ya está negociando con el círculo rojo.

     Escuchen al intendente de Embalse, Córdoba, zona turística por excelencia. La realidad en los pueblos del interior de Córdoba está al límite y la falta de plata ya se siente con mucha fuer-za en el día a día de los vecinos. En Embalse, la situación terminó de estallar a fines de mayo, cuando el Gobierno Nacional decidió vender los hoteles de la Unidad Turística y dejó a 40 fami-lias de la localidad en la calle, sin su sostén diario. A los despidos se les suma que la municipa-lidad está con ahogo financiero, con la baja de la coparticipación, ya que desde Buenos Aires envían cada vez menos fondos. Como la plata no alcanza para nada, los números del pueblo no cierran, la gente está mal y el hospital local está totalmente desbordado, ya que no da abasto para atender a tantos pacientes juntos. Tengo que salir a pedir préstamos al banco solo para poder pagar los sueldos a los empleados municipales, que igual ganan muy poco y no llegan a fin de mes. Además exigió que la Casa Rosada deje de pelear con el interior, escuche a los gobernadores y, por sobre todas las cosas, devuelva el trabajo a la gente, ya que es lo que hace falta para salir adelante.

     El gobierno Nacional dejó de enviarle los fondos correspondientes de coparticipación a las provincias; a los municipios tampoco nos llegan. Y los impuestos son menos recaudatorios. Desde que cerraron los hoteles, quedaron más de 300 familias sin trabajo y una deuda que supera los tres mil millones. La foto en Buenos Aires sale linda, pero los pueblos se prenden fuego. No llegamos al 30% de la recaudación para cubrir los gastos mensuales. Hoy tenemos más de mil millones de pesos emitidos en cheques para los pagos que afrontamos mes a mes y también los cubrimos con las cuotas que nos pagan desde la Central Nuclear y Comercio e In-dustria. A pesar de que el municipio viene cumpliendo con sus deudas desde que asumió la gestión, la falta de presupuesto frena cualquier posibilidad de hacer obras. Nos llevan a Bue-nos Aires para sacarnos una foto y decir que está todo bien y cuando volvemos de allá tenemos nuestros pueblos prendidos fuego. Aunque la provincia ayuda con algún subsidio cuando el agua les llega al cuello, los 427 municipios y comunas de Córdoba están pasando por la misma tormenta financiera.

      Al final, la realidad muestra que los intendentes quedaron solos en el medio de la tormenta, haciendo de escudo y siendo la única barrera de contención para que la crisis no termine de golpear de lleno a los vecinos de cada comunidad. Sin respuestas de fondo a la vista, esta charla deja en claro que la situación ya no da para más, que el agotamiento es total y que los pueblos del interior profundo son los que están pagando el precio más alto de la crisis.

      Y esta es la confesión de un intendente de un pueblo turístico de Calamuchita; se imaginan los que tienen menos recursos o están en zonas mas pobres?

      Los dejo con un amigo que tiene un mensaje para dar.

VIDEO CARNERO