MALVINAS:
LO QUE SE ESCONDE DETRÁS DE LA MISIÓN HUMANITARIA DE IDENTIFICAR A LOS CAÍDOS
EN EL CEMENTERIO DE DARWIN
febrero 11,
2017 Malvinas Argentinas
Por Federico
Gastón Addisi*
Una vez
finalizada la guerra de Malvinas, las tropas de ocupación británicas,
supervisadas por el Comité Internacional de la Cruz Roja, decidieron trasladar
los cuerpos de los compatriotas caídos en defensa de nuestro suelo hasta la
localidad malvinense de Darwin. Allí se constituyó el primario Cementerio;
espacio elaborado por los británicos y con su información sobre los restos de
los caídos lo que provocó; sumado a las condiciones de combate en que perdieron
la vida y los malos procedimientos, que muchas tumbas allí erguidas quedaran
sin identificación.
Desde un
primer momento; Inglaterra concibió esto como algo transitorio ya que su
objetivo era la “repatriación” de los allí enterrados al continente.
Lo aquí
señalado no es caprichoso, ni constituye una suposición de quien escribe estas
líneas. El documento que pasamos a transcribir, prueba nuestra aseveración. Se
trata de una carta que el Secretario del Foreing Office (Cancillería británica)
Cranley Onslow le dirigiera al Sr. Isaías Lenín Giménez, padre del Héroe
Nacional Miguel Ángel Giménez, piloto caído el 28 de Mayo de 1982 a bordo de su
Pucará, luego de atacar a las fuerzas enemigas en Darwin y Pradera del Ganso.
La carta data del 15 de abril de 1983. Transcribimos el texto al castellano y
acompañamos las copias del mismo en su idioma inglés, original:
“Estimado Señor
Giménez: Cuando usted y sus colegas estuvieron en el Ministerio de Relaciones
Exteriores el 7 de abril, usted me dejo una carta con cinco preguntas.
Gran parte
de la información más importante se encontraba en el material que yo Ie
entregué a Usted durante nuestro encuentro.
Considerando que podría serle útil tener mi respuesta por escrito y en
forma ordenada, le respondo:
(a) Lamento
decirle que no hay evidencia alguna que hiciera suponer que hubiesen quedado
soldados argentinos con vida en las Islas. Asimismo, debo afirmarle una vez más
que no hay en nuestras manos ningún prisionero.
(b) Cuando
nos encontramos, le expliqué que todos los cuerpos encontrados habían sido
enterrados nuevamente en un cementerio en Darwin. Le he dado a usted la lista
completa de los 221 soldados argentinos enterrados allí. Dicha lista ya ha sido
entregada a la Cruz Roja Internacional el 10 de marzo de este año, para ser
presentada ante el gobierno argentino. Desconocemos si hay otros enterrados en
algún otro lugar, pero seguimos buscando y cualquier información nueva será
transmitida inmediatamente a la Cruz Roja Internacional.
c) Como usted sabe, 115 de los cuerpos
están identificados y sólo 29 están identificados solamente con un número.
Deseo que con la ayuda de las autoridades militares argentinas puedan ustedes
hacer más identificaciones basadas en los números militares.
d) Le he entregado a usted el 7 de abril la
lista de 11.000 prisioneros que regresaron a la Argentina. Los últimos
regresaron el 14 de Julio de 1982. Gran Bretaña nunca ha hecho ninguna
declaración acerca del contacto de los ex-prisioneros con sus familiares. Esta
lista ya ha sido entregada a la Cruz Roja Internacional para ser entregada al
Gobierno argentino y esperamos que las autoridades argentinas den a conocer su
contenido a todos los familiares que corresponda.
(e) Como les
explicamos de Ustedes, nosotros compartimos su deseo y el de las familias de
repatriar (llevar a casa) los cuerpos de los seres queridos que han perdido.
Los cuerpos han sido enterrados de manera que sea posible exhumarlos y
transportarlos.
En repetidas
ocasiones hemos hecho saber al Gobierno argentino nuestro deseo de facilitar el
retorno de los cuerpos, pero nuestro ofrecimiento no ha sido aceptado. Pensamos
que este tema será mejor tratarlo en un gobierno con bases legales
(democrático).
En
particular creemos que es preferible si todos los cuerpos pueden ser retirados
al mismo tiempo.
Lo saluda
atte.-Cranley Onslow. ”
El documento
citado es contundente y no deja ningún lugar a dudas de cuáles eran las
intenciones británicas respecto de los restos de nuestros héroes. Intenciones
que en la actualidad no han variado un ápice, y esto no es desconocido por las
autoridades argentinas.
Volviendo
atrás en el tiempo, con la reanudación de las relaciones diplomáticas entre
Argentina e Inglaterra, en marzo de 1991 la Comisión de Familiares de Caídos en
Malvinas logró la autorización para realizar el primer viaje al Cementerio de
Darwin, y visitar a sus seres queridos. En este primer viaje participaron 381
familiares con el apoyo de la Cruz Roja, la Comisión de Familiares de Caídos en
Malvinas y diversas organizaciones de combatientes.
Este viaje
ofició de disparador entre los familiares en cuanto se presentaron nuevas
necesidades y proyectos. La cantidad de
tumbas sin identificación impulsó la reparación de esta cuestión. Entre los
años 1991 y 2000 la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del
Atlántico Sur propuso y co-organizó 16 viajes a las Islas para visitar el
Cementerio de Darwin, para que los deudos pudieran rendir homenaje a sus
muertos y de esta forma construir el duelo por sus pérdidas.
Ya desde el
primer viaje realizado en 1991 surgió entre los familiares la voluntad de
luchar por la identidad individual y colectiva. La cantidad de cruces no
identificadas llevaron a los familiares a adoptar una Cruz al azar en la
seguridad de que homenajear a uno era homenajear a todos. Existía un consenso
general al respecto aunque surgió la necesidad de realizar un Monumento que
sirva de homenaje para todos los Caídos en Malvinas con nombre y apellido, sin
exclusión. Se propuso crear un espacio protegido, que abrace a nuestros Héroes.
La imagen de Nuestra Señora de Luján fue la elegida por los familiares para
acompañar a nuestros Caídos. La concreción de este proyecto requería de la
autorización de los gobiernos de Argentina y Gran Bretaña, y tras varios meses
de negociaciones, el mismo fue aprobado (año 2001); concretando su
emplazamiento en nuestra tierra irredenta el 8 de abril del 2004, y lográndose
su inauguración los días 3 y 10 de octubre del 2009, con sendos viajes de los
familiares para asistir al mismo.
En tanto, el
Congreso de la Nación declaraba al lugar como histórico y cementerio de guerra
y facultaba a la Comisión de Familiares para “las medidas pertinentes a efectos
de asegurar la custodia, conservación, refacción y restauración del lugar
histórico nacional que se declara por esta ley”; (Ley 26.498 de junio del
2009). Mucho se había avanzado en la construcción del duelo y en el
reconocimiento hacia nuestros héroes. Sin embargo, la desmalvinización seguía
latente y preparaba uno de los golpes más bajos de todo lo visto hasta
entonces. El historiador Federico Lorenz, impulsó en 2007, junto a los ideologizados
ex combatientes del CECIM La Plata; el reclamó por el “derecho a la identidad”
de los soldados argentinos cuyas tumbas no habían sido identificadas,
comparándolos con los desaparecidos por el Terrorismo de Estado. Aparecía en
escena; por primera vez, la realización de pericias genéticas a través del
Equipo Argentina de Antropología Forense. Frente a la falta de apoyo de los
familiares, todo parecía que quedaría como una maniobra más de aquellos que
pretenden distorsionar nuestra historia y mancillar la memoria de nuestros
caídos. Sin embargo, el gobierno de la ex presidente Cristina Kirchner avaló la
teoría de los “desaparecidos y su derecho a la identidad” y puso en marcha las
conversaciones con Inglaterra (2011) para profanar las tumbas de nuestros combatientes,
alegando un derecho humanitario, y justificando este sacrilegio en la supuesta
necesidad de “los familiares” en conocer dónde están enterrados sus seres
queridos. Se dio intervención a la Cruz Roja Internacional, al Cuerpo Argentino
de Antropología Forense; se ignoró a la Comisión de Familiares de Caídos -que
como hemos visto, por ley son los encargados naturales de velar por el
Cementerio de Darwin- y se le otorgó “luz verde” al CECIM La Plata. Una
vergonzosa y fuerte campaña de propaganda arreció, dando a entender a la
opinión pública, que la mayoría de los familiares habían prestado
consentimiento para la realización de las pericias.
Con el
cambio de gobierno; la actual administración Macri, siguió adelante con lo
encarado por Cristina Fernández pero la Comisión de Familiares de Caídos pudo
acceder, después de años de hermetismo sobre las entrevistas realizadas por los
equipos gubernamentales que visitaron a los familiares de los Héroes Nacionales
caídos en Malvinas cuyos restos yacen bajo una lápida que reza “Soldado
Argentino sólo conocido por Dios”, a los verdaderos resultados de las mismas.
Sólo el 40 % de los familiares de los caídos no identificados dieron su
consentimiento para la realización de las pericias. El informe exclusivo y que por
primera vez, -aquí se reproduce por gentileza de la Comisión de Familiares de
Caídos en Malvinas-, dio cuenta de los siguientes resultados:
a.- Familias
que brindaron su consentimiento: cincuenta (50). b.- Familias que no fueron
entrevistados o rechazaron brindar su consentimiento: cincuenta (50). c.-
Familias cuyo consentimiento es incompleto y no puede considerarse válido:
veintitrés (23). d.- Familias que fueron incluidas como válidas, pero cuyos
seres queridos no se encuentran sepultados en el Cementerio de Darwin: tres
(3). e.- Familia cuyo consentimiento fue dado como válido, pero que en realidad
rechazó el mismo: uno (1).
En estas
condiciones, las conversaciones que viene desarrollando la Cancillería
argentina con su contraparte británica y la mediación del Comité Internacional
de la Cruz Roja (CICR), resultan improcedentes e irrelevantes, toda vez que la
cuestión básica para continuar con las gestiones para realizar pericias
forenses sobre los restos de los soldados argentinos en el Cementerio de Darwin,
no se ha cumplido. Esto es, obtener el consentimiento informado del conjunto de
las familias involucradas. Ni siquiera se ha obtenido una simple mayoría, como
se ha venido mintiendo desde hace un par de años. Uno de los aspectos más
preocupantes del análisis del Informe, es la comprobación que las familias no
han recibido la información necesaria para la obtención del consentimiento
informado; que se les ha omitido información; que no se les ha brindado el
tiempo de reflexión; que se ha buscado la obtención de firmas a como dé lugar,
sin reparar en la consulta hacia dentro de cada familia. Ejemplos extremos de
esta actitud, son las familias de padres fallecidos que cuentan con numerosos
hermanos (entre 6 y 16 hermanos), haciendo firmar a uno o dos de ellos, y
excluyendo al resto. A todas luces resultan falsos los argumentos
“humanitarios”, que sólo ponen el derecho a decidir a aquellos que estén de
acuerdo con la iniciativa, desatendiendo los derechos de aquellos que han
cerrado su duelo y las heridas por la pérdida de sus seres queridos, y que no
quieran re-abrir innecesariamente esas heridas.
Por todo lo
expuesto, entendemos que no es un argumento menor el que viene sustentando la
Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, cuando solicita quede explícito
el compromiso de los dos Estados Nacionales de no permitir el traslado de los
restos desde las Islas hacia el continente. Sabemos que el gobierno del Reino
Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte tiene la intención de insistir con el
objetivo de “repatriar” los restos de los soldados argentinos, desde el mismo
final de la guerra hasta el presente. Una vez más, insistimos que no se puede
“repatriar” lo que está en su Patria.
Finalmente
resaltamos: EN EL CEMENTERIO DE DARWIN NO HAY “N.N.”. HAY HÉROES RECONOCIDOS
POR EL ESTADO NACIONAL Y POR TODO EL PUEBLO ARGENTINO.
DESCANSAN EN
LA TIERRA POR LA QUE DIERON SUS VIDAS.
(*)
Historiador revisionista. Estudió en la Facultad de Derecho de la Universidad
del Salvador. Además es Diplomado en Antropología Cristiana (FASTA) y en
Relaciones Internacionales (UAI). Publicó “San Martín, Rosas, Perón. Un
homenaje a Fermín Chávez” (2008); “Estévez. Vida de un Cruzado” (2009); “Raúl
Scalabrini Ortíz. Sus libros y sus enseñanzas” (2009); “Aportes al
Bicentenario” (2011); “Historia de la Revista del Instituto Juan Manuel de
Rosas” (2013). Es columnista en “Noticias del Congreso Nacional”. Como
historiador, pensador y periodista siempre se manifestó estrechamente vinculado
al Pensamiento Nacional y a la Doctrina Nacional del Justicialismo. Actualmente
es el Director de Cultura de la Fundación Rucci de la Confederación General del
Trabajo.
Fuente:http://www.ncn.com.ar/malvinas-lo-que-se-esconde-dentras-de-la-mision-humanitaria-de-identificar-a-los-caidos-en-el-cementerio-de-darwin/