Los españoles malditos (y benditos) del Club Bilderberg
Por
Mikel Soria -
16 Mayo, 201788
En años recientes, estar en el Club Bilderberg -el “cerebro
del mundo”- era una garantía de éxito social y profesional, pero los tiempos
han cambiado. El descenso a los infiernos de muchos de ellos (Rodrigo Rato,
Esperanza Aguirre, Narcís Serra… ¿el rey abdicado?) y el fracaso en la elección
de las jóvenes promesas políticas hacen presagiar un futuro muy negro tanto
para el Club como para sus socios.
En los últimos años, Bilderberg está demostrando su
ineficacia, aferrado a un pasado de estadísticas y artificios en el que dominó
la propaganda como un juguete en manos de niños. Con su líder, el
multimillonario David Rockefeller, fallecido a escasos tres meses de la próxima
reunión (entre finales de mayo y principios de junio en un lugar aún secreto),
el triunfo en EEUU del único presidente que desde la II Guerra Mundial no es un
bilderberg, la salida de Gran Bretaña de su criatura estrella, la UE, y el mal
cálculo para elegir a los líderes del presente, parece que el ultrasecreto club
está perdido.
En España ya son muchos los bilderbergs (Jordi Pujol, el ex
gobernador del Banco de España Mariano Rubio, o Federico Trillo, entre una
larga lista de nombres poderosos) que tras disfrutar las mieles de su exclusivo
Olimpo han descendido a los infiernos. La clave está en el factor psicológico.
El peligro, la maldición, se encuentra ahí. De repente, los invitados al
cónclave se ven rodeados de las personas más poderosas del planeta, las que
realmente toman las decisiones, los propietarios de los grandes conglomerados
mediáticos, los banqueros, los jefes militares, la CIA, los reyes… y creen que
son uno más entre iguales. Y entonces es cuando se confunden porque, en
realidad, los amos del mundo, los bilderbergs, los consideran sus peones, los
que necesitan para desarrollar sus guerras económicas, militares y
propagandísticas. Los agregados creen que si tuvieran un problema, sus amigos
bilderbergs acudirían en su ayuda. Pero no. Es un juego psicológico complejo
donde los amigos y los enemigos son los mismos. Si no, que se lo digan a los
caídos Rodrigo Rato, Narcís Serra, Esperanza Aguirre, Pedro Sánchez, Jordi
Pujol o al propio rey Juan Carlos.
Españoles malditos y benditos
La caída más espectacular fue la del rey Juan Carlos,
obligado a abdicar. Hay a quienes, de momento, les va muy bien. Pero con
Bilderberg nada es seguro. No puedes fiarte de ellos. Juan Luis Cebrián, Matías
Rodríguez Inciarte (colocado al frente de los Premios Princesa de Asturias,
desde donde se han otorgando muchos galardones a bilderbergs) y Javier Solana
(el primer presidente oficioso de la UE) son los que mejor han sabido
aprovechar la network de Bilderberg. Y no me olvido de Antonio Garrigues
Walker, socio de los Rockefeller y vicepresidente europeo de la Comisión
Trilateral, quien asegura que tanto ésta como Bilderberg “son el cerebro del
mundo”.
La caída más espectacular fue la del rey Juan Carlos,
obligado a abdicar
De Holanda a Sitges pasando por La Toja
El Club Bilderberg debe su nombre al primer lugar donde se
celebró la reunión, en 1954, el hotel Bilderberg (Holanda). España ha acogido
sus reuniones en dos ocasiones. La primera, en mayo de 1989, en La Toja (única
vez que asistió el rey Juan Carlos). Y en junio de 2010, en Sitges.
Son cada vez más los bilderbergs españoles que han terminado
sufriendo el ostracismo. Aquí la lista completa de los españoles que han
asistido a Bilderberg desde ¿1978…?
Esperanza Aguirre: Un solo minuto de gloria
Esperanza Aguirre tuvo el honor de ser invitada al cónclave
en los años 1999 y 2000. Era presidenta del Senado. Tras su paso por Bilderberg
fue elegida presidenta de la Comunidad de Madrid, convirtiéndose en la primera
mujer que accedió a dicho cargo.
Para mi sorpresa, Aguirre me confirmó su asistencia a las
reuniones: “He estado en dos ocasiones, cuando era presidenta del Senado; me
invitó Matías Rodríguez Inciarte”.
-¿Qué temas trataron en ambas reuniones?
-Eso ya no puedo decírselo, señorita, porque ellos son muy
discretos.
La entonces presidenta de la CAM había utilizado la palabra
mágica: “discretos”, la misma que una y otra vez repiten los bilderbergs para
defenderse de las acusaciones de conspiradores en la oscuridad y que han tomado
directamente de los masones, ya que su plana mayor lo es. ¿Lo sabría ella?
-Lo que sí puedo comentarle es el rito que utilizan en las
reuniones: sólo te permiten hablar durante un minuto; transcurrido ese tiempo,
se enciende una luz roja en la sala que indica que tu momento ha terminado. Se
parece a los métodos de algunos programas de televisión. Hayas acabado o no de
exponer lo que querías, ya no puedes decir más.
Sólo te permiten hablar durante un minuto; transcurrido ese
tiempo, se enciende una luz roja
Pero esta no sería su última revelación.
-A mí, como soy de la letra A -continuó-, me tocó hablar
cerca de Agnelli y de un portugués muy gracioso del que ahora no recuerdo el
nombre. Se reía mucho porque le dije: “Me he leído su currículum”. Y él me
miraba asombrado: “¿De verdad se ha leído mi currículum?”. Y nos reímos mucho.
Aguirre se refería al portugués Joaquín Freitas do Amaral,
cofundador del Centro Democrático Social (CDS) en 1974, tras la Revolución de
los Claveles, que tantas inquietudes provocó en el seno del Club ante el
posible triunfo y contagio a otros países europeos de su gran enemigo: el
comunismo de la URSS.
¡Un solo minuto! ¡Un minuto glorioso! Pocas veces la
expresión “el tiempo es oro” adquiriere mayor sentido. Aguirre desveló otros
detalles:
-También puedo decirle que no está permitido llevar escolta.
-Entonces, ¿cómo y con quién llegan hasta el lugar de destino?
-le pregunté.
-Ellos te recogen en el aeropuerto y te llevan directamente
hasta el hotel. La escolta no está permitida, pero sí los palos de golf.
Y es que el golf es otro de los iconos de Bilderberg. El
hotel elegido debe tener un campo.
Aguirre comenzó a caminar por el pasillo con paso firme
hacia adelante. Su férrea determinación de marcharse hizo que yo tuviera que
alzar la voz para que me oyera:
-¿Le gustó la experiencia de asistir a Bilderberg? -grité a
unos metros de distancia.
-¡Me encantó! –exclamó ella.
Esperanza Aguirre es la única asistente española que ha
compartido sus impresiones con una periodista. El resto ha declinado mis
solicitudes y el día que abordé a Pepiño Blanco en una feria local en Ordes, en
2013, huyó como alma que lleva el diablo cuando le nombré el Club Bilderberg.
El miedo al verdadero poder desfiguró su rostro. Él lo conoce bien. Era íntimo
del presidente Zapatero, que asistió en 2010 a la reunión en Sitges y tuvo que
acatar sus mandatos en plena crisis global. Y es que la discreción impuesta por
sus miembros, a la que se refirió Aguirre, les impidió explicarme que en estas
reuniones se elabora y fortalecen las alianzas entre la élite transatlántica
para el diseño de la agenda geopolítica mundial a desarrollar a corto, medio y
largo plazo.
Me pregunté entonces si Aguirre sería una de las invitadas
que conoce las intenciones ocultas de Bilderberg o si era una de las
denominadas “inocentes”. De un modo u otro, su reciente descenso a los
infiernos ha demostrado que para sus supuestos amigos sólo era un juguete de
usar y tirar según los intereses y conveniencias del momento. Hoy, aquellos
amigos con los que se sintió encantada no han abierto la boca ni efectuado
gestión alguna para defenderla.
El Rey Juan Carlos: principio y fin
Pero si hay un español que ha sufrido como ningún otro el
zarpazo maldito de los ‘amos del mundo’ es el rey Juan Carlos. La humillación
de ser obligado a abdicar, pese a que él había decidido morir en la cama como
lo hacían los reyes del Medievo. Para comprender el suceso en toda su dimensión
hay que retroceder unos años atrás y fijar el foco en una serie de documentos
confidenciales que se repartieron entre los asistentes.
A primera hora de la mañana del 26 abril de 1968, la ciudad
de Mont Tremblant, en la provincia de Quebec (antigua colonia francesa),
Canadá, comenzaba a recibir los primeros huéspedes. En total, 76 participantes
del Gobierno y la política, la universidad, el periodismo, la diplomacia, la
industria, la justicia, la banca, el ejército, el espionaje, así como
fundaciones y organismos internacionales llegados de la Europa occidental y
EEUU para celebrar la 73º reunión Bilderberg.
El club se reunía en la ‘oscuridad’ para debatir acerca del
inminente futuro de España sin que un solo español estuviese presente en la
sala. La marcada ausencia no podría impedir que aquellos manipuladores
influyeran poderosamente en el destino de cada uno de nosotros.
En el momento determinado, llegó la hora del debate sobre el
futuro de España bajo el epígrafe ‘Las posibilidades de seleccionar a Juan
Carlos de Borbón como sucesor del Generalísimo Francisco Franco’. Entonces,
según ha quedado reflejado en las actas oficiales, el moderador expresó lo
siguiente:
“El fondo del debate se basa en dos documentos de trabajo
-ambos elaborados por el Grupo de Trabajo especial presidido por el ex
subsecretario de Estado George Ball- repartidos antes de la reunión. Estos
documentos, y las observaciones generales de su autor previas a la reunión, se
resumen a continuación.
El ex subsecretario de Estado de EEUU comenzó señalando que
existe un acuerdo bastante generalizado para que Juan Carlos de Borbón asuma el
cargo como sucesor de la Nación en el momento de la muerte del Generalísimo. El
Grupo de Trabajo propone insistir a Franco que el futuro príncipe no sólo está
perfectamente capacitado para asumir la alta misión, sino que también posee las
cualidades necesarias para convertirse en el futuro rey”.
El núcleo duro de Bilderberg y el Grupo de Trabajo especial
dió a conocer sus intenciones al resto de los miembros para que todos
trabajasen en convencer a Franco de que Juan Carlos era el mejor entre todos
los candidatos. Tan solo un año después, en 1969, el Jefe de Estado lo proclamó
oficialmente su sucesor. Juan Carlos sabía que su coronación como Rey de España
dependería de encontrar a los aliados adecuados y, ajeno a la jugada de ajedrez
de Bilderberg, que buscaba asegurarse el control de España tras la muerte de
Franco, el ya heredero oficial, que no las tenía todas consigo, envió en 1975
un emisario fuera del control diplomático a solicitar la alianza del entonces
Secretario de Estado de EEUU, el bilderberg Henry Kissinger, como demuestro con
documentos desclasificados por la NSA y la CIA en mi libro anterior, Los planes
del Club Bilderberg para España.
Y es que la clave para entender la abdicación no es analizar
lo que ocurre en España. Se dijo que Urdangarín, la irrupción de Podemos, la
corrupción… pero eso sólo son noticias de portada, como diría la CIA. Hay que
analizar qué papel juega España (miembro de la UE, de la OTAN, un país que
estaba participando en las negociaciones secretas del Tratado Transtlántico de
comercio e Inversiones) en todos estos asuntos y en sus variadas alianzas. Juan
Carlos se creyó el rey del ajedrez cuando en realidad solo era un peón. Y así
se lo hicieron saber sus antiguos aliados un día después de la reunión
Bilderberg de 2014. Es un símbolo de poder que nadie puede ignorar. Es el
verdadero juego de tronos.
Bilderberg en Galicia
En los años dulces de su reinado, don Juan Carlos y doña
Sofía fueron los anfitriones de la reunión Bilderberg de 1989, que tuvo lugar
en el Gran Hotel de La Toja. El ya clásico y legendario desfile de limusinas y
autos negros de alta gama que transportan a los bilderbergs desdibujó el
horizonte gallego. Zodiacs, helicópteros y sofisticadas antenas parabólicas,
propias de una película de James Bond, convirtieron La Toja en un búnker
infranqueable.
La Toja desde dentro
Pero, ¿qué estaba pasando dentro? ¿Cuál era el motivo de tal
blindaje? El cónclave se selló para tratar, entre otros, los cambios que se
estaban produciendo en la URSS y el avance hacia la unión monetaria europea que
ya habían diseñado. Sin embargo, lo que ocurre en las reuniones y la forma en la
que se desarrollan sigue siendo uno de los secretos mejor guardados por
Bilderberg. He dedicado años a la investigación para encontrar el relato de
algunos hechos en el libro del lord británico Jeremy John Durham Ashdown,
conocido como Paddy Ashdown, uno de los bilderbergs más relevantes e
influyentes de Europa, que asistió a la reunión española. Entonces acababa de
fundar el Partido Liberal Demócrata (“The Lib Dem’s”).
Diez años después de su estancia en La Toja publicó su
primer libro de memorias políticas, The Ashdown Diaries. Volume One 1988-1997.
Entre las páginas 42 y 47 relató su paso por Galicia. Por su importancia en mi
investigación reproduzco lo más destacado del texto: “jueves, 11 de Mayo,
Santiago de Compostela. A las dos de la tarde cogí un avión en el aeropuerto
londinense de Heathrow con destino a Santiago de Compostela para asistir a la
conferencia de Bilderberg en la que, según me habían contado, participaban las
cincuenta personas que gobiernan el mundo. Cuando llegué, descubrí que estaban
Henry Kissinger; Lord Carrington; el Rey y la Reina de España; el Rey de
Holanda; el presidente de España, Felipe González; el Primer Ministro de
Bélgica, Wilfried Martens; y muchos ministros del Gobierno Tory. La cena fue
excelente. Me comí una docena de ostras y pescado. Fue divertido […]”.
“Viernes 12 de Mayo, Santiago de Compostela. Nos sentamos en
una sala con enormes ventanales que miraban al mar. El primer debate versó
sobre el reciente desarrollo de la Europa del Este. Por la tarde, la discusión,
liderada por lord Carrington, giró sobre el control de armas y en ella Henry
Kissinger y Teo Sommer (editor de Die Zeit) aportaron sus puntos de vista. Fue
fascinante. Kissinger fue un poco lento al empezar, pero luego se transformó en
un orador deslumbrante”.
“A continuación hablamos sobre Europa (…). El consenso
general fue que la economía de la Unión Soviética es la más inestable y
propicia a la caída, junto con la mayoría de los países del bloque del Este.
Por ello, el Oeste no debería propiciar la ruptura del Pacto de Varsovia sino
que tendría que ayudar al proceso de reagrupación de la mejor manera posible
(…)”.
“Sábado 13 de Mayo, Santiago de Compostela. Por la mañana
tratamos las relaciones entre EEUU y la URSS. Fue, de lejos, la mejor sesión. Rosanne
Ridgeway, la jefa del equipo de Desarme de la Casa Blanca, explicó su postura.
Es una mujer admirable, que domina todo lo que gira a su alrededor (…)”.
“Ya por la tarde, hablamos sobre la unión monetaria en
Europa. Casi todo el mundo atacó a la señora Thatcher, incluso sus más
acérrimos admiradores”.Ni don Juan Carlos ni doña Sofía han emitido nunca un
comunicado oficial respecto a su participación en Bilderberg. También
estuvieron en el balneario pontevedrés Miguel Boyer (por entonces, miembro del Comité
de Expertos para el Estudio de la Unión Monetaria y Económica de Europa, Comité
Delors, que diseñó el Plan Delors para la moneda única europea), Jesús Polanco,
dueño del grupo PRISA, ya fallecido, Francisco Pinto Balsemao, ex primer
ministro de Portugal o David Rockefeller.
Felipe González: “Es muy útil”
Aunque Felipe González también ha eludido hablar conmigo
sobre Bilderberg, su jefe de prensa me envió las declaraciones que hizo a la
agencia EFE el 12 de mayo de 1989 a la entrada del balneario de La Toja. El
entonces presidente del Gobierno español asumía su tercera legislatura (aún le
quedaba otra por delante) y al país le tocaba en turno la presidencia de la
Comunidad Europea, como se llamaba entonces a la Unión Europea. El líder
socialista afirmó a su llegada que esta reunión “es muy útil”, porque en ella
participan una representación simbólica de algunos de los grandes del
pensamiento y de algunos intereses importantes en Europa occidental y Estados
Unidos.
Al día siguiente, la agencia de noticias preguntó a González
por el desarrollo de la primera sesión de reuniones.
-¿Se está bien en La Toja?
-(González): Muy bien, muy bien. Verdaderamente interesante
el nivel del debate… A veces es duro, pero muy bonito.
-¿Alguna perspectiva nueva de lo que se ha hablado?
-(González): Hombre, ha habido un análisis muy interesante,
yo creo, de relaciones Este-Oeste. Y un análisis muy interesante de
perspectivas de la Comunidad Europea. Los dos temas han sido… son hasta ahora,
los que se han tocado y en los que se ha profundizado. Mañana hay uno
extraordinario de Medio Ambiente con una ponencia que ya he leído, que es
espléndida…
También se le preguntó al presidente por asuntos de política
interior y por la cumbre extraordinaria de la OTAN que se celebraría a finales
de ese mes y en la que se iba a tratar, entre otros asuntos, la modernización
de los misiles de los aliados. Aún es un peón útil para Bilderberg, pero el
mito del Prometeo sevillano ya no hipnotiza a las masas.
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Pujol, un “apestado”
Pero la maldición de Bilderberg radica en que ignoran que
los líderes no se fabrican. Solo quien tiene carisma puede ser pulido, por ello
las expectativas acaban siendo malditas. Por ejemplo, el entonces presidente de
Cataluña, Jordi Pujol, fue invitado en 1991 y nunca más volvió después de que
su discurso sobre el nacionalismo lo convirtiera en un auténtico apestado. La
palabra “nacionalismo” es la peor de las blasfemias.
Otros que han sufrido la más completa ignorancia, el
destierro e incluso la lapidación, han sido el vicepresidente del Gobierno,
Narcís Serra; el ex gobernador del Banco de España, Mariano Rubio en tiempos de
Felipe González; o el ex director gerente del Fondo Monetario Internacional,
Rodrigo Rato. Por su parte, al ex ministro de Exteriores, José Manuel
García-Margallo, el grado de intimidad que había alcanzado con los bilderbergs
tras su paso en 2014 por el cónclave, le ha costado la venganza de Rajoy, cuyo
Gobierno ha sido ninguneado en las últimas convocatorias del club.
Otro maldito es Luis de Guindos, que se dio de bruces cuando
ya se veía como ganador en su pugna contra Jeroen Dijsselbloem para liderar el
Eurogrupo. Compañeros del Partido Popular le espetaron a la vicepresidenta
Saenz de Santamaría que no hubiera hecho uso de su amistad con Cebrián (el
único español actual del Steering Committee) para conseguir que De Guindos
fuera a Bilderberg a recabar apoyos. De nada le sirvió el viaje relámpago que
hizo ese fin de semana a Berlín para solicitar el respaldo de Merkel.
En los dos últimos años, el Gobierno español ha sido
ignorado mientras Bilderberg vio fracasar su elección de Pedro Sánchez como
joven promesa en 2015. El entonces secretario general del PSOE llegó a renegar
de ellos. El pasado año, huyendo de la polémica que se generó en el seno del
PSOE con Sánchez, Albert Rivera pasó su invitación al representante económico
de Ciudadanos, Luis Garicano, quien prometió que relataría su experiencia en
Bilderberg a su vuelta. Aún estamos esperando.
Realmente, Bilderberg no atina. Con su líder, David
Rockefeller, ya fallecido, el triunfo de Trump (el único presidente de EEUU,
además de Kennedy, que desde la Segunda Guerra Mundial no es un Bilderberg), la
salida de Gran Bretaña de su criatura estrella, la UE, y el mal cálculo para
elegir a los líderes del presente, le auguro un futuro muy negro. A pesar de la
evidencia acerca de que los ‘amos del mundo’ están siempre al acecho, el club
ultrasecreto está muy perdido. ¿Sabe a dónde va? ¿Está Bilderberg maldito?
Mikel Soria
Colaborador en Geopolitico.es
Fuente
El Mundo