LA
BOMBA ATOMICA BRASILEÑA
LA
CUESTION HÍDRICA
“Yo
he hecho mucho bien y mucho mal, pero el bien que he hecho lo he hecho muy mal
y el mal que he hecho lo he hecho muy bien”
Cardenal
Richelieu
Esta cita anterior sirve de
introducción para analizar los “errores” de la República de Brasil. En 1964,
Meira Mattos, el mas grande geopolítico
de nuestro país vecino, trazó los objetivos de las relaciones internacionales
en América Latina; lo que ha sido cumplido paso a paso por Itamaraty. La primer
sentencia de Mattos fue que la recomposición del Virreynato del Río de la Plata
será considerado un acto de guerra. Ahora bien, Brasil con su política de
control de ríos internacionales aguas arriba, no solo nos ha declarado la
guerra sino que ha apuntado a la Argentina con una bomba atómica. Pero debemos
reconocer que la actuación de nuestros cancilleres ha sido lamentable.
El Río Paraná en su cuenca alta tiene
dos sitios especiales para la construcción de represas, Sette Quedas en Brasil
y Corpus binacional entre Argentina y Paraguay. Ahora bien Brasil resuelve
hacer la suya aguas abajo en Itaipú compartiéndola con Paraguay. Un error
convertido en una jugada geopolítica magistral, puesto que nos condicionaron
aguas abajo y llevaron a Paraguay a su esfera de influencia. Si nosotros
hacemos Corpus en Corpus el agua tapa las turbinas de Itaipú. Entonces
Paraguay, bajo la influencia de Brasil, propone hacerla en Pindo-i, lugar donde
inunda mas tierras en Argentina y a una cota que no nos sirve.
Para la negociación de Yaciretá se
elige el lugar menos apropiado puesto que debió hacerse aguas abajo en los
rápidos de Apipé, para facilitar la navegación y evitar una represa tropical
lindera a una gran ciudad (Posadas) por la infección de enfermedades transmitidas
por insectos proclives a ubicarse donde hay agua estancada. Esta determinación
se tomó debido a que en el lugar actual inundaba mas tierras del lado paraguayo,
que habían sido compradas por amigos del Presidente Stroessner que se
beneficiaron con la indemnización. No solo ello sino que los vertederos se
hicieron del lado paraguayo, lo que inhabilitaba a la Argentina de tomar
recaudos para derivar el agua en caso de inundaciones. El pretexto que lo
justificaba era que hacer un vertedero del lado argentino costaba u$s
55.000.000; algo ridículo en una obra que costó u$s 14.000.000.000.-. Como si
esto fuese poco el representante argentino en el ente binacional cuando se
convenció del error y viajaba a Asunción para definir la modificación de los
vertederos, el avión en el cual viajaba cayó a tierra en Corrientes y falleció,
hecho que nunca se investigó. Del mismo modo que tampoco se investigó la muerte
de Estensoro, presidente de Y.P.F., cuando viajaba de Ecuador a EE.UU. para
comprar tres petroleras. Luego de la muerte de Estensoro, Y.P.F. se entregó a
Repsol.
Pero, por si esto fuera poco, hay un
hecho ilustrativo que confirma la posición de Paraguay en todo esto. Este pais,
por su economía basada en la agricultura, no necesita tanta energía, por lo
tanto se la vende a la Argentina y Brasil. Pues bien, la energía de Itaipú,
Brasil la paga u$s 950 Gigawatt/hora y la energía de Yaciretá Argentina la
abona u$s 2.998 Gw/h. Y para observar como negocian nuestros representantes, un
botón de muestra: La parte de la obra que le corresponde a Paraguay fue
financiada por el Banco de la Nación Argentina a tasa fija con el 6% anual de
interés. La energía mas cara se la pagamos indexada, con un índice que
establece el F.M.I. y al 12% anual.
También está el “error” del Brasil en
el Gran Pantanal localizado al norte de Corumbá. Esta gran depresión formada
por lagunas y esteros se hincha como una esponja y controlaba la creciente de
los Ríos Paraná y Paraguay y evitaba que las dos se produjeran al mismo tiempo.
Ahora bien, con créditos del BID y otros organismos internacionales, Brasil lo
drenó de tal forma que ya no existe. Por lo tanto, y ya pasó hace cinco años
pueden crecer los dos en forma conjunta e inundar todo aguas abajo. A fines de
noviembre de 2009 pasó lo mismo.
Además Brasil todas las represas
construidas en el Paraná y el Iguazú las levantó con el objetivo de producir
energía. Es decir que su caudal está al límite de la presa, por lo que no
pueden contener absolutamente ningún excedente de agua. Y esta es la bomba
atómica brasileña. Si pasare algo en Itaipú, el agua cubriría la Casa Rosada;
si el inconveniente abarcase las otras represas, luego de no quedar nada desde
Puerto Iguazú la costa quedaría cerca del Congreso Nacional.
Cual es el juego del Brasil en toda esta
historia? La salida natural de esta parte del continente es de Norte a Sur,
puesto que esa es la dirección de los dos principales ríos, Paraná y Uruguay; y
todo el sistema hídrico confluye en esos ríos; terminando en el estuario del
Río de la Plata y éste en el Océano Atlántico.
Brasil está torciendo el eje hacia la
dirección Oeste-Este y derivar todo hacia los puertos de aguas profundas de
Porto Alegre y Río Grande. Para ello está construyendo las autopistas desde
Bolivia, Paraguay y la
Mesopotamia Argentina con esa dirección.
Le falta el golpe de gracia para
terminar con la Argentina
y son las represas del Uruguay Medio. El límite de Brasil con Uruguay lo establece
el Río Quaral que nace en el Río Uruguay y desemboca en el Lago Mirim. Brasil
tiene proyectado un canal de navegación sobre ese río que terminaría en el
puerto de Río Grande. Para llevar a cabo esa obra necesita levantar el cauce
del Río Uruguay mediante la construcción de Uruguay medio. De poder hacerlo
desaparecería el interés económico de la cuenca del Plata y los puertos de
Rosario, Buenos Aires y Montevideo no tendrían razón de ser. Nuestra presidente
ya inició los contactos con Lula da Silva al respecto; está en la agenda de una futura reunión con
Wilma Roussef.
Estamos de acuerdo con la integración
latinoamericana, pero la Argentina no puede ser furgón de cola, servir a los
intereses de todo el mundo sin recibir nada a cambio. A nosotros nos cortan la
posibilidad de llegar con navegación a Puerto Iguazú o Formosa, pero nosotros a
nuestros vecinos le brindamos:
1) Mantenimiento de pasos fronterizos
para que puedan sacar su carga al Pacífico: Jama, San Francisco, Las Cuevas.
2) Construimos el puente Rosario-Victoria
para abaratarle los costos. Obra que a la Argentina lo le aporta nada.
3) Mantenemos el túnel subfluvial Santa
Fe-Paraná y el Puente Resistencia-Corrientes. Si bien son útiles para nuestro
comercio interno están sobrecargados con carga pesada de transito.
4) Construimos rutas como la de
Resistencia-Joaquín V. González; Camino
de las Altas Cumbres en Córdoba; ruta de Villa Dolores a Mendoza, prácticamente a pedido de Brasil.
5) Mantenemos la ruta Transpatagónica
de Bariloche a Río Gallegos para dar acceso a los camiones de Chile a Punta
Arenas.
Que recibimos a cambio de todo esto?
1) Dilatar la construcción de obras
públicas que son de utilidad para la
Argentina.
2) Aumento de accidentes por sobrecarga
en las rutas.
3) Aumento de la contaminación
ambiental.
4) Soportar discriminación para los
argentinos que viajan a Tierra del
Fuego.
La Argentina debe inmediatamente
encarar las obras necesarias para contrarrestar lo expresado anteriormente o
debemos trasladar la población 100 km. hacia adentro, ya que la última crecida
inundó hasta 40 km por la costa de Santa Fe.
Pedir a la presidente del Brasil que si realmente quiere
tener gestos positivos hacia nuestro país comience por hechos reales:
1) No disponer libremente de los ríos sin
consultar aguas abajo, violando el derecho internacional.
2) Colaborar en la construcción de las
obras necesarias para contrarrestar los peligros de las posibles inundaciones
provocadas por la construcción de represas en ríos internacionales en forma
inconsulta.
3) Colaborar con el mantenimiento del
Puente Victoria-Rosario y de las rutas utilizadas para su comercio con el
Pacífico.
Por supuesto para pedir esto, un país
debe tener autoridad. Y la nuestra se perdió en el marasmo de la corrupción
06-06-2000