LA DIVISION POLITICA DEL TRI CENTENARIO

 LA DIVISION POLITICA DEL TRICENTENARIO
I  Marco de referencia
         Los españoles fundaron en nuestro territorio las siguientes ciudades
 Santa María de los Buenos Aires en 1537 y definitiva en 1580
 San Fernando del Valle de Catamarca en 1683
 Córdoba de la Nueva Andalucía en 1573
 Ciudad de Vera de las Siete Corrientes en 1588
 Baxada del Paraná en 1730 
 San Salvador en el Valle de Xuxuy en 1593
 Todos los Santos de la Nueva Rioja en 1591
 Ciudad de Mendoza Ciudad de Mendoza del Nuevo Valle de La Rioja en 1561
 Ciudad de Lerma en el Valle de Salta en 1582
 Ciudad de San Juan de la Frontera en 1562
 San Luis de la Punta de la Sierra de los Venados en 1594
 Santa Fe de la Vera Cruz en 1573
 Santiago del Estero en 1543
 San Miguel de Tucumán y Nueva Tierra de Promisión en 1565


         Todas en el siglo XVI, excepto Paraná. En el caso de Catamarca, esa fecha corresponde a una mudanza de otras fundadas en el siglo XVI. Hubo otras menores, ya sea por no consolidarse, no pasar de un villorio o estar cerca de ellas, son las que perduraron.
      Debido a los acuerdos posteriores a la Guerra de la Triple Alianza, y la ocupación de los territorios ganados en la misma, se colonizó el litoral y se fundaron las siguientes ciudades
                 Resistencia en 1878
                 Formosa en 1879
                 Posadas en 1871
         Motivado por la colonización galesa se funda
                 Rawson en 1865
         Como paso posterior de la Conquista del Desierto llevada a cabo por Roca y la colonización total de la Patagonia se fundan
                 Santa Rosa de Toay en 1892
                 Neuquén en 1904
                 Mercedes de Patagones (Viedma) en 1879
                 Río Gallegos en 1885
                 Ushuaia en 1884

       Esta es la base de la división política de la Argentina; área fundacional 300 años; Noreste y Patagonia, entre 106 y 145 años. Alguien se puso a pensar lo que eran esas provincias en ese momento; o mas hacia aquí, a fines del siglo XIX.

II  Consecuencias
         Estos son los datos del censo de 1869 cuando se organiza la nación y de 1895 al consolidarse el  modelo agro exportador
        Catamarca             5.718          7.397 habitantes
        Córdoba              28.523         47.609
        Corrientes           11.218         16.129
        Paraná               10.098         23.759
        Jujuy                 3.072          4.159
        Formosa             - - - -          1.537
        Resistencia         - - - -          2.187
        Trelew                   28            132
        Santa Rosa          - - - -            268
        La Rioja              4.489          5.931
        Mendoza               9.988         33.258
        Posadas             - - - -          4.237
        Neuquén             - - - -        - - - -
        Viedma/Patagones      1.690          3.157
        Salta                11.716         16.672
        San Juan              8.353         10.816
        San Luis              3.748          9.826
        Río Gallegos        - - - -            150
        Santa Fe             10.670         22.744
        Santiago del Estero   7.775         10.237
        Ushuaia             - - - -            106
        Tucumán              19.388         38.870
           En el cuadro anterior ya se nota el mayor crecimiento de las ciudades ubicadas dentro del proyecto agro exportador en desmedro de las otras.
        Hoy la realidad es totalmente diferente. El único intento parcial se dio en el año 1900 cuando se creó la Gobernación de Los Andes que ocupaba la totalidad de la Puna, con capital en San Antonio de los Cobres y que fue disuelta en 1943. La de San Jorge que ocupaba la zona petrolera del sur de Chubut y norte de Santa Cruz, con capital en Comodoro Rivadavia creada en 1946 y disuelta en julio de 1955.
         Observemos algunos de los anacronismos y curiosidades que se dan en la actualidad:
        .La Puna dividida en tres jurisdicciones, considerada el patio trasero de las tres provincias.
        .Los Valles Calchaquíes también divididos en tres jurisdicciones con desarrollo dispar.
       .El Chaco Occidental separado en dos provincias, el sector sal-teño completamente olvidado por las autoridades.
        .La región turística serrana del centro del país repartida en dos provincias.
       .La ciudad de San Francisco, en Córdoba; con suburbios en Fron-tera, provincia de Santa Fe.
        .El crecimiento desmesurado de Rosario a partir de fines del siglo XIX, que rivaliza con Córdoba como la segunda ciudad de la República, es solo una intendencia.
        .La zona turística de los lagos patagónicos entre San Martín de los Andes a Esquel, una única unidad productiva distribuida en tres jurisdicciones.
        .El Alto Valle del Río Negro también dividido en dos provincias, con la particularidad de Cipolletti, frente a Neuquén tiene su capital provincial a 800 km.
        .La meseta patagónica repartida en tres jurisdicciones, es olvidada por todas.
        .Viedma y Carmen de Patagones divididas por un río que se cruza caminando; esta última a 1.000 km de su capital provincial.
        .Caleta Olivia y su zona de influencia a 80 km. de Comodoro Rivadavia y 800 de su capital.
        .Gran Buenos Aires, succionador de los recursos de la provincia.
       También hay nuevas ciudades que han crecido tomando un desarrollo propio convirtiéndose en referentes de una región y rivalizan con la capital provincial
         Rosario, con mas del doble de población que Santa Fe. Aquí acontece que Rosario fue siempre un villorio de paso a la capital; al convertirse en el puerto de la Confederación tuvo un desarrollo notable. Pasó de 24.536 habitantes en 1869 a 94.822 en 1895 y 232.090 en 1914 sin que se modificase su status político.
       Por otro lado el surgimiento de nuevas ciudades que, prác-ticamente no existían en el siglo XIX y hoy son referentes de la provincia. En 1895 tenían entre el 3% y 8% de la ciudad de Santa Fe y hoy tienen entre el 20% y 25%. En ese lugar están Rafaela, Venado Tuerto, Reconquista, Villa Constitución.
         En una situación similar se encuentran en Córdoba las ciudades de Río Cuarto, punto de referencia del sur cordobés; Villa María y San Francisco, insoslayables centros agrícolas.
         Presidencia Roque Saenz Peña; verdadero centro del impenetrable chaqueño; inexistente cuando se creó la Gobernación del Chaco.
         Oberá, capital del monte y referente de la costa del Río Uruguay; fundada en el siglo XX.
         Villa Mercedes, verdadera capital de la zona agrícola de San Luis: en 1869 tenía el 42% de la capital, hoy el 60%.
         San Rafael, centro indiscutido del sur de Mendoza. En 1895 tenía el 3% de la población de la capital; hoy el 12%.
         Mar del Plata; punto de referencia de la zona balnearia de Buenos Aires y uno de los centros turísticos mas importantes de Sudamérica.
         Bahía Blanca, portal de la Patagonia con sus viejos anhelos de capital de una nueva Provincia. En 1895 tenía menos población que otras ciudades de la Provincia de Buenos Aires a las que hoy quintuplica (Por ej. Azul, Bragado, Chascomús).
         Comodoro Rivadavia, verdadera capital del petróleo. La ciudad mas poblada al sur del Río Negro, mas que las capitales de Chubut y Santa Cruz.
         Concordia; centro del Río Uruguay. Con un crecimiento similar al de la capital, Paraná; es un caso similar al de Bahía Blanca con ciudades como Gualeguaychú, Concepción del Uruguay o Gualeguay.
         General Pico, centro agrícola de La Pampa. Exceptuando la capital Santa Rosa, la media de crecimiento de los pueblos en la provincia en cien años es entre un 50% y 200%. General Pico creció diez veces.
         San Carlos de Bariloche; punto de referencia del turismo invernal y de montaña. La ciudad mas poblada de la provincia y de la zona cordillerana al sur de San Rafael; con peso propio el mas importante centro de invierno en el hemisferio sur.
         Esta situación descripta confluye, en líneas generales que cada provincia tiene su propio desierto y un porcentaje que oscila entre el 40% y 70% de la población está concentrada en la capital y a lo sumo en una segunda ciudad. Es acorde con la situación nacional, pues el 40% de la población total vive en el Area Metropolitana de Buenos Aires.

III  Profundización de las consecuencias
         Por otro lado se dan distintas actividades productivas que no siempre están integradas entre sí por lo que hay sectores con mayores privilegios a la hora de construir infraestructura o, lo que es peor, tomar decisiones administrativas desde la capital provincial que perjudican zonas de menos población y de menor peso (convenios de explotación minera contaminante,  explotación de los quebrachales, por ejemplo).
         Otro contrasentido es la superficie tan despareja de las provincias; desde 20.000 km2 a 303.000 km2 que contienen zonas geográficas totalmente diferentes y que no están integradas entre sí; con capitales administrativas que se ubican en algunos casos a 1.000 km. de algunas localidades.  
         Ahora bien, coloquemos en una coctelera lo expresado anteriormente y obtenemos como resultado ciudades cada vez mas grandes, 800 pueblos en vías de desaparecer, consolidación de los desiertos y hacinamiento de la población en villas de emergencia; es decir mayor pobreza.
         Esta estructura administrativa convierte a la república en una confederación de señores feudales. Amos y señores que se quejan de la relación del poder central con las provincias, pero ellos ejercen la misma presión con sus municipios. Fomenta el clientelismo que cambió la estructura productiva de obtener lo necesario para el desarrollo personal mediante el trabajo por una economía de subsistencia basada en la dádiva de los poderosos.

IV  Alternativas de cambio
         Esto se rompe pulverizando el poder y estableciendo nuevas medidas de control.
         Además una nueva división política aumenta la eficiencia, puesto que unidades administrativas mas pequeñas son mas fáciles de gestionar, menos permeables a la corrupción; en especial si se caracterizan por una actividad productiva fuerte.
         No generan mas burocracia; por el contrario, la optimización de los recursos tecnológicos hacen que, en su conjunto, las nuevas provincias funcionen con un 30% menos de personal e infraestructura.
         Ya no se pueden sostener mega estructuras basadas en una realidad de trescientos años atrás; debemos optimizar recursos y en aquellos casos que no los posean o están sin explotar; poner en marcha la economía regional.
         Jamás se aplicó en nuestro país una política demográfica. A partir de la segunda mitad del siglo XIX se abrió la inmigración europea y solamente una mínima parte fue direccionada a colonias agrícolas.

V  Objetivos
         Una verdadera política demográfica debe tener los siguientes objetivos:
         Plantear una máxima de población en el país en un determinado período. Desde nuestro actual punto de partida lo ideal es 60.000.000 de habitantes para el 2020. Este debe incluir incentivos para nacimientos y, a partir de allí cubrir la diferencia con inmigración controlada en cuanto a su origen y calificación profesional.
         Establecer en cada pueblo y ciudad cual es la población que debe tener para el 2020. En aquellas que exceden la cifra establecida se deberá trasladar población hacia lugares donde está faltando. Lo ideal es el incentivo para aquellos que califiquen profesionalmente y habitantes de villas de emergencias para tareas de menor capacitación.

VI  Los desafíos
         El primer paso para la reforma demográfica es frenar el desarraigo; el segundo, el retorno de quienes se fueron; el tercero, las nuevas colonizaciones.  
         A partir del momento que se estabilice la población; la política es de control de crecimiento de las ciudades; que sea armónico y no invasiva del entorno; por lo que siempre se debe estar atento a la fundación de nuevas.
         Si la Argentina no lleva adelante en los próximos años una reforma demográfica para el 2050 tendremos algunos de los siguientes serios problemas
         Córdoba, con casi 2.000.000 de habitantes sería una mega ciudad, por lo que desaparecerían los espacios verdes para turismo sumado a la contaminación de los ríos Anizacate y San Antonio, tal como está hoy el Suquía.
         Mendoza, con 2.000.000 de habitantes habrá sepultado los viñedos de Luján de Cuyo, Maipú y San Martín.
         Se formaría un corredor urbano desde Santa Fe hasta La Plata; una metrópoli alargada de quinientos kilómetros y 25.000.000 de habitantes que convertiría al Río Paraná en una cloaca gigantesca.
         Otro gigantesco corredor urbano se formaría entre San Clemente del Tuyú y Necochea con la presión que ello significaría para el Océano.
         El Alto Valle sería una sola urbe entre Neuquén y Villa Regina que pasaría por sobre los sembradíos frutales.
         Hay cien ejemplos como este; la disyuntiva es entre el cielo y el infierno; o construimos un país organizado o deberemos convivir en mega ciudades sin planificación que si tomamos en cuenta las actuales ya colapsadas, sabemos bien a que atenernos.

VII  Conclusiones
         Necesitamos imperiosamente una planificación demográfica con objetivos claros y una nueva división política con la idea de regionalizar la república para descentralizar la administración y liberar el gobierno federal como hacedor de los proyectos a largo plazo, su inserción en el mundo y las grandes políticas nacionales. Lo opuesto lo tenemos a la vista.

Nota del Autor: Los datos estadísticos corresponden al análisis de los Censos de Población efectuados desde 1869 a 2010.
                La nueva división política, regionalización, nueva burocracia de administración y colonización se encuentran desarrollados en el libro Modelo Argentino para el siglo XXI, del mismo autor, en proceso de publicación.

28-06-2014