LA FABRICA DE DELINCUENTES Y LA DE RECICLADO
La alta desocupación, además de
producir la degradación de la sociedad, a través de los estragos que genera la
mala alimentación y la escasa atención sanitaria combinado con la falta de
educación y el cambio de las pautas culturales; tiene un objetivo claro que es
presionar sobre la masa salarial. Si le sumamos la devaluación monetaria,
tenemos como resultado bajos ingresos y mano de obra esclava.
Parte de esta mano de obra esclava
ingresa al circuito de la delincuencia, emparentada directamente con el tráfico
de estupefacientes. Observemos un cuadro tentativo de la probable fábrica de
delincuentes:
Sobre una población marginal de
6.000.000 de habitantes, el 10% podemos considerarlo poseedor de genes delictivos.
De ellos el 50% son hombres, y los 2/3 mayores de 10 años, lo que da una suma
de 400.000 personas. A esto debemos
agregar un 5% de mujeres que
ejercen la prostitución y pasan drogas o participan en bandas, lo que
significa 150.000 mas. Sobre ellos un 10% de ideólogos, ladrones de guantes
blancos, mayoristas y proveedores de insumos. Todo esto hace un total de
605.000 posibles delincuentes. Es el sector de la población con mas alto
crecimiento vegetativo. Con el doble del crecimiento que la media nacional la
fábrica nos genera 3.000 nuevos delincuentes por año.
Cuál es el perfil de esta gente? Tiene una expectativa de vida que no va mas
allá de 30 años. No tienen instrucción alguna y si una fuerte sensación de desigualdad e injusticia
con un gran resentimiento hacia el resto de la población. Su relación con la
policía es de vida o muerte y quien estuvo en prisión no quiere volver mas
allí. Padres precoces con gran cantidad de hijos con distintas mujeres.
Consumidores de drogas y alcohol desde niños, no tienen ningún aprecio por la
vida.
Ningún gobierno electo puede asumir
semejante costo político, sin ver afectado su caudal electoral de corto plazo.
Por otro lado, las leyes permisivas,
la lentitud sospechosa de la justicia, el hacinamiento en comisarías o cárceles
provoca que prácticamente la totalidad de los delincuentes recuperen su
libertad, en muchos casos al cumplir la mitad de la condena. Si a esto le
sumamos la corrupción del Servicio Penitenciario que les permite salir a
delinquir y regresar al establecimiento, llegamos a la conclusión que la Planta
de Reciclado trabaja a pleno.
Puede sobrevivir una sociedad en
estas condiciones? Estamos seguros que no.
Podemos buscar soluciones drásticas,
de hecho hay que tomarlas, pero si no comenzamos a trabajar sobre la fábrica,
no tendremos nunca respuesta.
Es indispensable, por un lado generar
trabajo, algo perfectamente viable, eso es indiscutible, pero no alcanza,
porque las secuelas que dejó la falta de educación y salud ha causado daños en
algunos casos irreparables.
Junto a la generación de empleo hay
que montar un ambicioso plan sanitario que contemple un relevamiento de la
totalidad de la población mas pobre. Esto debe ir acompañado de un plan de
colonización que promueva nuevas viviendas y un cambio de hábitos y costumbres,
con la permanente supervisión de
asistentes sociales. Inmediatamente se debe encarar la alfabetización de toda
la población en la cual los adultos deberán terminar los estudios y los menores
comenzarlos.
Se deben erradicar las villas de
emergencia, los conventillos, las pensiones y toda vivienda donde viva la gente
hacinada. También debemos reemplazar los ranchos de paja y barro.
Cada nuevo pueblo debe estar
constituido con 50% de habitantes que vive en estas condiciones y el resto clase
media, comerciantes y profesionales. Solo así podremos integrarlos
culturalmente, recuperando primero el núcleo familiar, para trabajar luego
sobre el principio de pertenencia, que debe estar orientado, al comienzo, al
nuevo núcleo urbano donde comienza su nueva vida.
La recuperación sanitaria de la población
es un trabajo que rinde sus frutos a los treinta años; la culminación del plan
educativo es a 24 años; la reforma cultural ve sus resultados a 20 años.
La fábrica de delincuentes la podemos
cerrar a los dos años y la de reciclado al año. A partir del primer día se debe
comenzar a trabajar sobre las cárceles, a los efectos de recuperar al convicto
para su reinserción en la sociedad, ya sea conviviendo en ella o desde una
labor en un establecimiento mas flexible.
No podemos tener una gran cantidad de
delincuentes presos, y aunque tengamos capacidad no debemos, porque es un
reflejo de la sociedad. Nuestro desafío es constituir una comunidad virtuosa y,
a partir que podamos educar a todos los niños, cada adulto preso significará
que en algo fracasamos.
La Argentina se encuentra en una
situación inmejorable, porque es tanto lo que debemos reconstruir que nuestro
futuro estará lleno de desafíos por cumplir. Cada uno de ellos significará un
aliciente para luchar y cada reto cumplido la satisfacción que nos renovará el
espíritu para alcanzar metas cada vez mas superiores.
El futuro es nuestro y está al
alcance de la mano. Es el presente el que nos tortura y el pasado que nos
condena.
Recordemos a San Francisco de Sales:
“No existe nada mas poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo”.
No es que no nos atrevemos porque las
cosas sean difíciles, sino que por no
atrevernos, ellas se hacen difíciles.
12-11-2009