EVOLUCION DEUDA
EXTERNA
DESDE EL EMPRESTITO
CON LA BARING
Obsérvese con detalle
como se manejaron alguno de nuestros “próceres de bronce”.
A partir del Empréstito
de la Baring Brothers
por 1.000.000 de Libras; aquí llegó solo $ 140.000 en oro y alrededor de
560.000 en letras de los comerciantes ingleses. Una vergüenza; primer “prócer”
Bernardino Rivadavia
Manuel Dorrego
suspendió los pagos; en 1842 le reclamaron a Juan Manuel de Rosas 1.900.000; sin resultado.
Luego de Caseros, se
hablaba de 2.300.000. Durante la gestión del gobernador Valentín Alsina y su
ministro Norberto de la
Riestra , vinculado a los intereses ingleses, la consolidó en
2.618.000.
Segundo “prócer”; Mitre
solicita un empréstito a Inglaterra para afrontar los gastos de la guerra contra
en Paraguay, creada por Inglaterra. Otra vergüenza. De 2.500.000 aquí llegó
1.900.000; el resto en insumos ingleses. El embajador inglés estaba en todas la
reuniones de gabinete.
Tercer “prócer”,
Vicente Faustino Sarmiento (hasta el nombre es trucho), solicita varios
empréstitos; por lo que al dejar la presidencia, la deuda era de 14.500.000.
Cuarto “prócer”,
Nicolás Avellaneda; quien paga los servicios bajando el sueldo de los empleados
públicos y atrasando el pago y suspendiendo la obra pública; pero igual
solicita un empréstito para cerrar las cuentas.
Quinto y sexto
“próceres”; los adalides del liberalismo, Julio Argentino Roca y Carlos
Pellegrini; la llevan en 1892
a 78.000.000.
El 1901, el antecedente
de nuestra deuda actual. Se salda el primitivo empréstito de Rivadavia de
1.000.000. Ya se habían pagado 4.757.000; pero por arte de magia se liquidó en
8.640.000. Cualquier similitud con la estatización de la deuda privada de
Cavallo, significa que el Imperio siempre procedió igual.
Hipólito Yrigoyen
recibe del régimen liberal 120.000.000; no toma deuda y la reduce a
100.000.000.
Séptimo “prócer” y
referente del liberalismo, Marcelo T. de Alvear, le entrega a don Hipólito
142.000.000. En dos años la reduce a 135.000.000.
Agustín P. Justo, con su
ministro Federico Pinedo (integrante de una familia funesta para la Argentina ) deja a la
finalización de su mandato 147.000.000.
Ramón Castillo,
representante del conservadorismo liberal, deja, en 1943 324.000.000.
El gobierno militar la
reduce en dos años a 164.000.000; lo que fue cancelado por Juan Domingo Perón
en 1948.
A partir de ahora
hablamos en dólares.
Este, a su vez, cuando
es derrocado, en 1962; le deja a José María Guido 656.000.000.
El rionegrino, batiendo
varios records, en un año le deja a Illia 2.000.000.000; quien la reduce a
1.700.000.000.
Los representantes de la Revolución Argentina ;
Juan Carlos Onganía, Marcelo Levingston y Alejandro Agustín Lanusse la llevan a
3.700.000.000.
Juan Domingo Perón, en
su tercer mandato, la reduce a 3.400.000.000. Al fallecer, su viuda. María
Estela Martínez de Perón la lleva a 6.500.000.000.
A partir de allí con
otro representante de otra familia funesta de la vida institucional de la Argentina ; don Alfredo
Martínez de Hoz, comienza el gran negociado de la deuda eterna.